Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: bloggernodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

jueves, 28 de marzo de 2019

Trou Noir

Qué injusto es el miedo. Aparece como un fiel guerrero dispuesto a protegerte a capa y espada en momentos puntuales para poco a poco, abrazarte, envolverte, susurrarte que lo necesitas y hacerte creer que dependes de él para moverte por el mundo: siempre alerta y expectante, anteponiéndote ante cualquier posible peligro, antes siquiera que llegue a rozarte. 

Poco a poco cedes ante su poder, haciendo que maneje tu vida a su antojo, limitándote; aunque crees que lo hace por tu bien: te mantiene en el lugar seguro, en la zona de confort, donde nada ni nadie puede hacerte daño. Ni siquiera tienes que luchar cuerpo a cuerpo. Ni siquiera tienes que huir. 

Y sin darte cuenta, pasan los meses y los años, en los que la distancia que te separa del mundo real es tan grande, que no sabes donde empiezas tú y donde acaba él. Te has convertido en una imagen borrosa e imprecisa que se desdibuja frente al espejo. Eres incapaz hacer nada sin antes pedirle permiso y la respuesta es siempre "no": "no puedes". Y te auto convences, es lo correcto. Y te aíslas, es mejor así.

Tus conversaciones, tus pensamientos y tus sentimientos se transforman en un único concepto. Hablas desde él, piensas como él y sientes a través de él. Estás atrapado bajo el yugo de algo que ni siquiera es real, no es algo físico que puedas mostrar a los demás, es demasiado abstracto para poder explicarlo. Y aún consiguiéndolo, pocas personas parecen (querer) entenderlo, porque ni siquiera tú lo haces, pues no eres capaz de reconocer que eso es un problema y mucho menos, admitirlo. 

Pero algo dentro de ti sabe, por debajo de toda esa oscuridad, en un último resquicio de lucidez que aún reside en lo más profundo de tu corazón, que vivir así no es vivir, que no puedes abandonarte, que necesitas buscar ayuda, que hay otros caminos, que puedes armarte tú mismo para protegerte de las fieras, que aún hay esperanza. 

viernes, 8 de marzo de 2019

Cumpleblog: 10 años

Hace diez años decidí abrir este blog. Casualmente estoy viviendo en la misma ciudad en la que entonces residía, aunque mis intenciones actualmente han cambiado. En aquel momento tan solo quería escapar de esta ciudad a la que percibía hostil, reinventarme, abrir mis alas y volar lo más lejos que pudiese. Ahora tan solo deseo permanecer, hacerla mía, abrazarla y abarcarla, redescubriéndola y a mi con ella. 

Han cambiado muchas cosas desde entonces. Casi me da vértigo pensar lo rápido que ha pasado el tiempo. Diez años. Observo a la niña que era y siento cierta nostalgia: tan llena de vida, de fuerza y de inspiración por todo lo que le rodeaba. Ese ansia por descubrir el mundo, su mundo, de romper con las etiquetas, de dejar atrás el pasado... Me veo ahora y siento que he perdido parte de esa inocencia, parte de esa osadía, de ese ver el mundo con un optimismo casi absurdo. Aunque también aprecio mi templanza, mi sensibilidad, mi calma y la fuerza que aún habita en mi, quizá no tan arrolladora, pero sí persistente y tenaz. 

Abrí este blog con la intención de compartir todo lo que me quemaba por dentro. A día de hoy, las palabras, los pensamientos y los sueños me siguen arañando bajo la piel, aunque me cuesta muchísimo más darles rienda suelta. 

De lo que estoy segura es que, tarde o temprano, me gustaría publicar en papel y seréis los primeros en enteraos. Aunque ahora a penas escriba, tengo guardados relatos y poemas como para empapelar una habitación entera. 

Si aún queda alguien por estos lares y no ha sido engullido por el resto de plataformas más inmediatas y más modernas, gracias por leerme. Seguiré aquí al pie del cañón, aunque tenga que, de vez en cuando, hostigar a mis musas para poder derramar alguna lágrima de tinta. 

Gracias.