Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

jueves, 10 de marzo de 2016

Mémoire

Empezó a darse cuenta por familiares, amigos y compañeros de trabajo que no recordaba acontecimientos relativamente importantes de su vida: fiestas de cumpleaños, cenas de empresa, escapadas, viajes, etc. Su mente había decidido borrarlas, como si nunca hubiesen existido, como si él nunca hubiese estado allí. Resultaba realmente frustrante. Se sentía un desconocido en sus propios recuerdos, la tercera persona que observa desde fuera, omnipresente, pero ciego, sordo y mudo.

Conjeturó que tal vez se trataba de simple despiste, de acciones automatizadas que se realizan sin prestar la suficiente atención como para necesitar ese espacio donde almacenarlas.

Pensó, a su vez, que tal vez fuese un mecanismo de defensa, una forma de salvaguardarse de aquello que no terminaba de encajar. Una forma de escudarse tras la nada, para que nada pudiese herirle. Allá donde hubiese vacío no tendría que curar heridas, ni sanar cicatrices, ni salvarse de los monstruos del rencor y el remordimiento. 

Sin embargo, a pesar de esa relativa calma, esa falsa sensación de bienestar, sentía que le faltaba algo. Parte de su esencia, de lo que él era, o de lo que él podría llegar a ser, se desvanecía con el paso del tiempo. Sentía que tal vez pudiese acceder a ello si se esforzaba lo suficiente, pero todas las puertas estaban cerradas. 

No quería tener que pronunciar en voz alta aquella palabra que tanto miedo le daba. Pensar en esa enfermedad a una edad tan temprana era como si su mundo entero se derrumbase bajo sus pies. Pensar en que dentro de unos años no quedaría nada de él y ni siquiera sería consciente de ello. Olvidaría hasta las cosas mas triviales como comer o andar o incluso respirar. 

Decidió que tal vez pudiese guardar parte de su esencia en libretas y cuadernos. Escribir, aprender a tocar un instrumento, realizar ejercicios de cálculo, aprender listas interminables de palabras sueltas, llevar consigo una cámara de fotos y de vídeo para no perderse ni un segundo de su vida. 

2 comentarios:

M dijo...

Todos tenemos miedo a olvidar, a perder nuestra identidad, creo que es por eso por lo que escribo (no solo en un blog, sino también en papel) para no olvidar quién soy en un futuro ni olvidar a las personas que forman parte de mi vida

Lurio dijo...

Es una de las cosas que más miedo me dan de la vida.
Vivirla sin saber que lo hago, perder los recuerdos, la conciencia y perder hasta el presente.