Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

viernes, 2 de octubre de 2015

Oportunidad

Esperar, no enfadarse nunca por nada ni con nadie, no decir lo que pensaba e intentar quedar siempre bien con todos, había sido el lastre por el cual se había ido consumiendo lentamente. Miraba a su alrededor y no encontraba rastro de aquello a lo que había llamado amistad. Tampoco quedaba rastro de ella. 

El monstruo de la Autodestrucción y de la Baja Autoestima habían acampado en sus pensamientos por tiempo indefinido, encontrando cada vez más divertido susurrarle al oído todo aquello que estaba haciendo mal, y lo minúscula y despreciable que era. 

Había tratado por todos los medios de encajar, aferrarse a ese pequeño círculo por no navegar una vez más a la deriva de su soledad, sin darse cuenta que ella misma se estaba perdiendo, que estaba dejándose de lado. 

Aquello tenía que cambiar. Ella misma tenía que cambiar. No recordaba la última vez en la que se sentía a gusto en su propia piel, quizá no lo había estado nunca. Su cabeza siempre iba a más revoluciones de las que se podía permitir, devorando cada resquicio de su positivismo y motivación. Era su propia relación tóxica. 

Así que, haciendo acopio de toda la valentía que pudo reunir, se dijo: 

"Día doce sin mi: he conocido a alguien, soy yo. Voy a darme una oportunidad".

3 comentarios:

Ficticia m dijo...

Le deseo mucha suerte, si eso funciona igual me lo tatúo en la frente...
Besos.

Lurio dijo...

Darse una oportunidad, y otra, y otra y así hasta el infinito y, cuando por fin se llegue a el, volver a darse otra más.

desastreAnimal dijo...

A veces, nos hacemos a nosotros mismos más daño del que nos hacen los demás... y lo que nos cuesta darnos una oportunidad...

Abrazos!