Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

martes, 3 de febrero de 2015

II. Erika

Fue todo lo que dijo. Me miraba con aquellos grandes ojos grises como si me estuviese evaluando, o en el peor de los casos, devaluando. Se recostó sobre la silla y miró hacia la calle con gesto de aburrida. No entendía nada, así que decidí actuar, no me gustan demasiado los silencios:

- Yo me llamo Adrián. 
- ¿Acaso te he preguntado? - volvió su rostro hacia mi, sonriendo gélidamente. 
- No, pero no me hace falta que me preguntes para hablar. - respondí ofendido, empezaba a cansarme aquella actitud. 
- Habla entonces. 

Me dejó fuera de juego. Qué podía decirle; se le notaba quemada, acorralada, hiriente, herida. Miré también a través de la ventana, quizá la inspiración se encontrase fuera, entre la gente, entre los rostros desconocidos y los semáforos en ámbar. 

- Me voy, ha sido un placer. - se levantó sin ni siquiera haberse terminado la copa. 
- ¡Espera!
- Cariño, si vamos a estar en silencio me voy a mi casa... 
- No sé por dónde empezar, no me pasas ni una... 
- Entonces sé como yo. Vamos, a los tíos se os da bien... Se un cabrón - esto último lo dijo recalcando cada sílaba, casi susurrándomelo en el oído.
- Serán los tíos con los que has estado, pero no todos somos así. 
- Atácame, venga.

La miré con atención. ¿Me estaba pidiendo que fuese cruel, que me portase mal con ella? ¿Es eso lo que les gusta a las tías de hoy en día? ¿Masoquismo y sumisión? No... Erika no parecía el tipo de chica que se somete a nada, y menos alguien. Quería que entrase en su juego, atacar y ser atacada, provocar y ser provocada... una chica difícil, muy difícil. Sonreí. Era la forma de ligar más rara que había experimentado nunca, pero he de reconocer que me gustaba. Mucho. 

4 comentarios:

María dijo...

No todas las formas de ligar tienen que ser tradicionales todas tienen su toque personal y en este caso tuvo su morbo.

Un beso.

Miss Carrousel dijo...

¡Me encantó!
Erika es una persona fascinante. Parece tan fuerte y sin embargo, todos nos hemos dado cuenta de que está totalmente rota. Lo has plasmado a la perfección.
Sería genial estar en una de las mesas de al lado y poder observar cómo sigue la escena.
¿Para cuándo Erika III? ¡Ya, por favor!

Anónimo dijo...

Me muero de curiosidad!!, espero que Erika continúe.

Sara Pérez dijo...

Erika sin duda es digna de ser estudiada. Creo que es de esos personajes con el que al principio guardas distancias pero te van ganando hasta convertirse en tus favoritos.

Me encanta esta historia. Ojalá haya más partes :)

Un saludo Leyre!