Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

miércoles, 5 de marzo de 2014

El supermercado

"Esta no es una película americana" se recordó Nuria mientras recogía el paquete de tiritas que se le había caído al suelo. Miró de reojo al chico que tenía al lado, el cual seguía un poco desorientado en la sección de geles de baño y cosméticos, totalmente ajeno a lo que sucedía a su alrededor.

Por un momento había deseado que él, gentilmente, se hubiese agachado para recogerle las tiritas, y entonces, mientras sus miradas se eclipsaban, surgía la chispa de pasión que haría que comenzasen una historia de amor envidiable. 

Sonrió para sí. Soñar era a veces demasiado fácil y demasiado doloroso. Quizá al final estaba destinada a convertirse en una solterona rodeada de gatos, cuyo único plan a largo plazo, era procurar que sobreviviesen las plantas que decoraban los balcones de su piso. Bueno, quizá estuviese exagerando un poco. 

Revoloteó hacia la sección de dulces y chocolates cuando se percató de que el chico la seguía de cerca. 

- Perdona, ¿me podrías ayudar? 
- Eh… ¿sí? - se interesó Nuria. 
- Es que es toy un poco perdido… No encuentro los desodorantes y me estoy volviendo loco entre tantos botes y cajas… 
- Clar… - no pudo terminar de hablar porque en ese momento, la tableta de chocolate que cuidadosamente había puesto haciendo equilibrios entre las galletas, la cerveza y las bolsas de patatas, se había precipitado contra el suelo, entre los pies de ambos. 
- ¿Lo haces adrede o eres así de patosa? - se carcajea el chico. 
- No, es que quería comprobar si lo que pasaba en los supermercados de las películas americanas era cierto - se atrevió a decir. 
- ¿Y qué es lo que pasa en esas películas?
- Ya sabes, nos agachamos a la vez, nuestras manos se rozan, nos miramos, sonreímos, y a partir de ahí… 
- ¿Sexo?
- Los botes de desodorante están en el segundo pasillo a la derecha. 
- ¡Oh, venga! Tía, solo bromeaba, no te pongas así. 
- Tienes razón, quizá eso es lo que no nos cuentan en las películas, y sólo nos venden la idea de un amor romántico que no existe. 
- Joder perdona, si llego a saber que eres tan rara no te digo nada. 
- ¡Anda y que te den, maldito capullo! - le espeta Nuria mientras se aleja hacia la caja para pagar. 

Él la mira estupefacto mientras comienza a reírse a carcajadas. 

- ¡Oye, espera! - corre hacia ella. - ¡Oye! - le agarra del brazo. 
- ¿Qué quieres? - le lanza una mirada furibunda. 
- Toma, te has olvidado del chocolate… - se lo da, rozándole la mano.
- Gracias… - le mira Nuria con intensidad.
- Por cierto, me llamo Mario, ¿y tú?

2 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

:) (quiero segunda parte)

Besos.

Sara dijo...

Ayyy...... genial. Aunque Mario es un poco tocapelotas (que al final es lo que nos acaba gustando). Me voy con una sonrisa tonta :)

Un beso!!