Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

jueves, 23 de enero de 2014

¿Una media naranja por vida consumida?

Esta vida es egoísta, las personas, la sociedad, la religión, la cultura, los mitos, el amor… El amor. Descubrí a tierna edad que me encantaban las personas. No hablo de atracción física o sexual, hablo de personalidad, de sueños, de pensamientos, de sentimientos, del interior, de la bondad o de la toxicidad que desprende cada alma. Por desgracia en esta vida nos venden el cuento del amor eterno por una persona, una y nada más, una que será tu compañero o compañera de viaje durante el resto de tu vida. Pero, ¿qué pasa si esa no es la única media naranja que te corresponde del cesto? ¿Qué pasa si encajas con muchas más, aunque no coincidas en el espacio-tiempo-edad que te corresponde? ¿Tienes que elegir? 

Me he enamorado de tantas personas, hombres y mujeres, que he perdido la cuenta. He creado tantas vidas paralelas que, algún psicólogo presente en la sala, podría diagnosticarme algún trastorno de personalidad disociativa. Mis intenciones nunca fueron más allá de conversaciones y de sentir ese cosquilleo cuando conectas a la perfección con alguien. Lo reconozco, es triste, nunca fui yo mismo, por eso, al pasar cierto límite, cuando las mentiras no se sostenían, cuando la otra persona comenzaba a demandar lo que por confianza esperaba, yo… simplemente… desaparecía. 

He roto más de un corazón por el camino, entre ellos el mío. Nunca he querido hacer daño a nadie, pero sin darme cuenta estaba mutilándome poco a poco. No podía evitarlo. Me seducían. Me seducía el riesgo, llenaban mi vacío interior. Me encantaba sentirme un Dios fuera de mi papel de escritor retirado a la fuerza por falta de éxito.

Internet me daba la llave a un mundo de posibilidades. Era una ventana por la que escapar. Huir de la realidad, vivir etapas que por circunstancias de la vida se me habían negado.  

 Me arrepiento. Me arrepiento de las mentiras, de los engaños. Me arrepiento de fallarme a mi mismo, de odiarme, de exigirme, de castigarme, de anularme como persona, de faltarme al respeto, y de autodestruirme hasta convertirme en un ser despreciable y miserable, que tiene que escribir una carta a sus desdichas, una carta de despedida… 

Lo siento mucho. 

4 comentarios:

Hiponoe dijo...

''Nos hicieron creer que el ‘gran amor’, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada ‘dos en uno’: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados.

Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.

Cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy ‘enamorado de tí mismo, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien’.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor…aunque la violencia se practica a plena luz del día.'' - John Lennon

Posdata: No creo que tengas que arrepentirte de nada.

Elendilae dijo...

Muchísimas gracias por tu comentario. Pensaba que este texto había pasado totalmente desapercibido y quería leer algún tipo de reacción así :)

No es autobiográfico, pero lo que dices se aplica igual.

Un besito

Lucy in the Sky with Diamonds dijo...

Madre mía niña... ¿Cómo puedes escribir así?
Me encanta este texto, es tan real... Desde pequeños nos hablan de la felicidad como si dependiera casi exclusivamente del amor. Libros, películas, canciones... el mismo mensaje nos llega por todos lados, cuando lo cierto es que el amor no tiene por qué ser uno solo, de hecho creo que no debería serlo. Al fin y al cabo cuantas más personas conocemos, más aprendemos, más crecemos, pero lo principal debería ser enamorarnos de nosotros mismos, por muy narcisista que suene. Sólo así se puede ser feliz. Creo.
En fin, una entrada muy bonita, como siempre :) Espero que andes bien, un abrazo preciosa!

Lurio dijo...

¡Qué susto!. Por un momento pensé que alguién te había hablado de mí.

No, en serio, todo lo que has escrito lo podríamos firmar muchos (peor escrito pero con esa idea).

El amor tiene tantas facetas que me cuesta entender un único amor en un solo sentido.
A fin de cuentas la amistad es un tipo de amor y , en muchas ocasiones, la frontera entre la amistad y el amor , tal y como se suele entender, es muy fina.
La admiración bien entendida, el placer de una conversación, el cariño en todas sus facetas.
¡Qué difícil tener todo encasillado con lo bonito y gratificante que puede ser vivir en un mundo de ambigüedades!. Y , al mismo tiempo, ¡Qué locura y sinvivir generan esas mismas ambigüedades y que tranquilidad tener todo claro y sin dudas!.

En fin. Pura contradicción.