Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

martes, 31 de diciembre de 2013

Lecciones aprendidas

2013 se despide con lecciones aprendidas, con ideas más claras, con sentimientos más puros.

No sabría decir si ha sido mejor o peor que el 2012, ha sido diferente, se han asentado muchas cosas, y han venido otras nuevas que han puesto patas arriba todo el castillo de naipes.

Me da un poco de vértigo pensar todo lo que va a suponer este nuevo año. Siento que van a cambiar muchas cosas, tanto académica, profesional, como personalmente. Pero creo que será un gran año. 

Como propósito, espero que mi muso regrese pronto y me de palabras nuevas para compartir con todos vosotros.

Muchas gracias por estar ahí. 

Espero que 2014 os brinde grandes oportunidades, y se cumplan todos vuestros proyectos. 

¡Feliz año nuevo!

viernes, 27 de diciembre de 2013

Churras y Merinas

Ha vuelto a salirse del redil, nunca ha sido oveja de rebaño. Sin embargo, no ha sido fácil; la soledad, entre comillas, siempre es la última opción. Han sido varios años de pasto bajo el mismo cielo, bajo el mismo sol y bajo las mismas tormentas, pero él es una de esas ovejas raras que no terminan de encajar en ningún sitio tan fácilmente como el resto, y necesita algo más que la simple coincidencia en el espacio - tiempo para confiar, para divertirse, para abrirse, para ser él mismo. 

No ha habido reproches, ni llantos, ni críticas. Llamadle inconformista, pero ya que sale, hubiese preferido un poco de cada, sólo para saber que le ha importado a alguien alguna vez, y que todo lo que ha intentado aportar, no ha sido en vano. 

Le entristece el hecho de perder todo contacto solo por no sentirse a gusto en comunión, porque a cada oveja por separado las aprecia en gran medida, pero visto lo visto, quizá no tenga tanto que perder. 

Ya lo dice el dicho: "no se pueden mezclar churras con merinas", y "los amigos de verdad solo se pueden contar con la mitad de los dedos de una mano".

martes, 24 de diciembre de 2013

Viajes en el tiempo

Hay a veces que me pregunto si, esas personas que han compartido parte de nuestro camino, y que por diversas circunstancias de la vida, ahora no siguen a nuestro lado, nos recuerdan o piensan en nosotros.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Páginas en blanco

No tengo palabras, ni tinta, ni rimas, ni versos. Mis ideas mueren en el mismo momento en el que les quiero dar alas. Me ahogo en el silencio de mis páginas en blanco. He perdido la magia y no sé dónde volver a encontrarla. Necesito escribir, y siento que nada es lo suficientemente bueno para que salga a la luz. 

Quizá haya caído en el error, en el inevitable error, de dejar de escribir para mi, de no escribir para desahogarme, de no escribir para poner orden y concierto en mis pensamientos, de que me importe más el que quede bonito, que el que salga como yo lo siento o como lo vivo. 

Ahora se aproximan días de relativo descanso, de relativa tranquilidad (siempre presentes los exámenes a la vuelta de la esquina), de luces de colores y chocolate caliente. 

Espero volver con las energías y la inspiración renovada. 

¡Felices fiestas!

sábado, 7 de diciembre de 2013

Solo eso.


No esperes demasiado a nada ni a nadie, actúa.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Todo parece más fácil

Me sumergí en la bañera con la esperanza de que toda aquella tensión se ahogase, al menos durante 10 minutos. El agua me abrazó y también el silencio. Sentí como la ansiedad desaparecía lentamente. Cerré los ojos y suspiré aliviada; saltar de una preocupación a otra era un ejercicio agotador, y más si toda esa algarabía inconsciente se concentraba en cada músculo de mi cuerpo. Así parecía tan fácil... Allí, entre esas cuatro paredes blancas, bajo el agua caliente, dejar la mente en blanco era un juego de niños.