Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 27 de febrero de 2013

A penas nos conocíamos

En aquella facultad se respiraba algo más que el mero deseo de comprender el pensamiento y el comportamiento humano. Era algo que de alguna u otra forma nos envolvía a todos, nos atrapaba y nos alienaba. Esa sensación de fuerza y seguridad con la que comenzábamos nuestra vida universitaria poco a poco fue desapareciendo. Cuatro años después a penas nos conocíamos, nuestras relaciones habían cambiado, la forma de tratarnos e incluso la forma de comprender el mundo, como si nos hubiésemos podrido por dentro. Éramos raros, éramos extravagantes, extraños, peculiares. Nuestras conversaciones acerca del presente, del futuro, nuestra visión del mundo, de aquellos, e incluso de nosotros mismos, se había enrarecido. Curiosamente sólo ocurría entre las cuatro paredes de aquel edificio, una vez fuera volvíamos a ser nosotros mismos.

Había un chico que me llamaba especialmente la atención. Quizá fuese más propenso y vulnerable a ese ambiente inhóspito que palpitaba en la facultad como si tuviese vida propia. Era un caso interesante: a pesar de su edad, se le veía perdido, abandonado a si mismo, como si no tuviese clara la razón de su existencia, como si se dejase llevar constantemente sin cuestionarse qué quería hacer en aquel momento o qué sería de él en un futuro no muy lejano. Su personalidad cambiaba constantemente. No tenía claro quien era y escogía cualquier figura real o ficticia para construir una base con la que seguir adelante. Parecía frustrado, melancólico, triste. Esa resignación ante la vida, al final, pasa factura. Y él lo sabía, quiero creer, pero le era mucho más fácil no hacer nada. 

Hablábamos bastante, coincidíamos en cafetería en las horas libres, pero la superficialidad de nuestros comentarios impedían llegar a quid de la cuestión. Me hubiese gustado pegarle un puñetazo solo por que despertase de su letargo, pero quizá no era no era la forma ni la persona adecuada. 

Cuando terminamos nuestros estudios no volvimos a vernos, aunque mantenemos correspondencia electrónicamente de vez en cuando. Creo que sigue igual. Quizá el trabajo le mantenga ocupado sin pensar en sí mismo, pero sé que le reconcome. Hoy hemos quedado para tomar unas cervezas y ponernos al día. Espero que no lleve gafas. 

domingo, 24 de febrero de 2013

Insomne

Ultimamente... vacío, silencio.
El insomnio llama a su puerta cada noche.

Puntos suspensivos comienzan a descolgarse de sus pensamientos
y no hay nada que pueda anclarlos a un resquicio de lucidez,
a unas imágenes, sonidos, palabras, a un presente, a una realidad. 

Solo son idas y venidas, caos, desorden, desorientación.

Los días se suceden con rapidez, 
ávidos de futuro incierto.
Las horas escasean 
y los minutos han dejado de existir. 

Grita en silencio
ahogado en su colchón,
solo es una sombra taciturna que divaga 
entre las pesadillas y los sueños.

sábado, 16 de febrero de 2013

Sombras

"No sé por qué estas ganas de gritar venidas de tan adentro, tan fuertes" pienso mientras me recuesto en la silla de mi oficina. Quizá se deban a las 8 horas que paso sentado mirando fijamente la pantalla del ordenador, como si todos estos números y letras pudiesen darme la clave de mi existencia. Y lo cierto es que ni siquiera puedo quejarme porque por lo menos tengo un trabajo que me da de comer, que me da para vivir, o subsistir.

Cuando éramos pequeños no nos contaban que la vida fuera esto. Que la vida fuese salir del instituto o la universidad y tuviésemos que enfrentarnos a todas estas bestias (que alguna vez fueron igual que tú) que no dudan en arañarte la cara y ponerte la zancadilla para conseguir cualquier cosa con tal de que tú te hundas. Y quéjate y da puñetazos al aire, que puedes conseguir que te respete tu círculo más cercano, pero no esperes que cambien las cosas más arriba, porque nadie quiere escuchar. Nadie quiere cambiar nada. No les conviene. No les interesa.

Y entonces te preguntas, te cuestionas si todo esto tiene algún sentido. Y eres afortunado si lo sigues haciendo porque la mayoría viven alienados, son autómatas que se dirigen cada mañana a su puesto de trabajo sin pensar si lo que están haciendo con ellos está bien o está mal. Que se dejan llevar por lo que sale en la prensa, que se distraen con programas basuras, que no se cuestionan si hay más vida fuera de las cuatro paredes de su cuarto, ajenos a todos este caos que a ti te hace hervir la sangre.

¿Dónde quedó su espíritu rebelde? ¿Dónde quedaron sus sueños?

Miro por encima del hombro, mis compañeros siguen tecleando ajenos a todo este hervidero mental. Me levanto y salgo fuera a fumar. Quizá sea hora de preparar una estrategia que consiga acabar con el sistema. Quizá esté solo, o quizá haya mas locos como yo que no quiere seguir viviendo a la sombra de un sistema que cae por su propio peso.

jueves, 14 de febrero de 2013

Quiero

(Idea y fotografía de Leyre L.G)

(Idea y fotografía de Leyre L.G)

(Idea y fotografía de Leyre L.G)

(Idea y fotografía de Leyre L.G)

Mi vena romántica vuelve a desearos un Feliz San Valentin también este año,
tanto si tenéis pareja como si no.

Por supuesto, espero que hagáis felices a esas personas
importantes en vuestras vidas el resto de los días.

¡Y venga, sonreíd que no cuesta nada!

miércoles, 6 de febrero de 2013

Nirvana

Aquel silencio me envolvía completamente. Estaba lleno y vacío al mismo tiempo, como una burbuja que se expandía entre las cuatro paredes de mi habitación. Era algo diferente, una calma tan intensa que cualquier pensamiento quedaba automáticamente anulado. No existía el miedo, ni la angustia o la desilusión; de pronto no existía nada.

No necesitaba meditación, llegaba como una ráfaga de aire renovado. El tiempo desaparecía, los límites de la razón se desdibujaban, la mente quedaba en blanco, la respiración se acompasaba, los latidos se dejaban llevar.

Cerré los ojos y los volví a abrir intentando comprender aquella nueva realidad.

Quizá no se tratase de buscarle una explicación lógica, sino de dejarse llevar en esa nueva y creciente paz interior que a penas duraba unos minutos.

Quizá fuese un sueño, nada más...

sábado, 2 de febrero de 2013

¡¡No disparen a la guitarrista!!

Después de un tiempo, por fin me decido a colgar algo tocando la guitarra. Os presento a Leona, es una guitarra española Admira Irene.  

Empecé hace un año y pico y espero no dejar de tocar nunca. Así que supongo que me veréis de vez en cuando también entre las cuerdas. 

¡Espero que os guste!