Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

jueves, 10 de octubre de 2013

Pensamientos de vida y muerte

Los observé en silencio. 

Me miré por dentro y por fuera, proyecté mis sueños y mis metas para preguntarme si, todo lo que estaba haciendo, era suficiente para lograrlos. Si lo que estaba haciendo me permitiría, con el paso de los años, estar satisfecha con el resultado.

También percibí mi miedo y mi angustia. Mi miedo al cambio, mi miedo a la fugacidad, mi miedo al rápido transcurrir de las estaciones, mi miedo a no aceptar que nada permanece, que nada volverá a ser como lo es ahora, que nunca volveremos a ser los mismos, que no hay dos oportunidades, que lo que ganamos ahora lo perdemos después, que las personas que conocemos también se van: nuestros padres, nuestros amigos, el amor de nuestras vidas... 

Observé también la incomprensión, y en otros casos, la soledad. Destierros voluntarios o involuntarios, lejos de la energía vivaracha de los jóvenes que quieren comerse el mundo. 

Vi mi futuro en aquellas manos ajadas por el tiempo, en aquellas miradas, en aquel ir venir de pensamientos y murmullos. Vi mi vida transcurriendo lentamente a través de etapas, libros y capítulos, para llegar a ese final abierto e inevitable. 

Podría pensar, tal vez, que mi futuro no sea prolongarme en una cama o en una silla de ruedas. Que mi futuro presente sea transformar mi energía en movimiento, sin dejar que mis pensamientos y articulaciones se atrofien a causa del irremediable paso del tiempo. 

En cualquier caso... al observarlos, comprendí que no se merecen otra cosa que el respeto y la admiración. En ningún caso el desprecio o la indiferencia, porque amigos míos, algún día seremos ellos, y querremos ser tratados como personas y no como muebles. 


4 comentarios:

Angélica G. dijo...

Conmovedor leer esto justo cuando hoy hace un año que mi abuelo ya no está conmigo. Llevas toda la razón del mundo, y ojalá que cuando alcance su edad, sea igual de positiva, como él lo era.
Un beso.

Angélica G. dijo...

Conmovedor leer esto el día que hace un año que mi abuelo ya no está conmigo. Muy buen texto.
Besos.

La vida Bohemia dijo...

Y que verdad... gran definición de la vida misma.
Bravo

MâKtü[b] dijo...

Respeto y admiración... no has podido definirlo mejor...

Como siempre, te superas ^^
Un beso!