Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

lunes, 29 de julio de 2013

Madrid y tú

Tengo cuentas pendientes con Madrid. Tengo cuentas pendientes conmigo mismo y con el miedo a encontrarme contigo. Tengo miedo a volverme loco y no saber reaccionar cuando te vea sonreír mientras vuelves con el pan, siempre tan alegre, con tu vestido de lunares por el que me creía astronauta de universos infinitos en tus caderas, en tus piernas, en tu ombligo.

Lo reconozco, no he vuelto a sus calles, a sus bares, a sus locales de poesía y bohemia. No he vuelto a coger el bus para encontrarme contigo en la estación, porque no estarías allí esperándome. 

Madrid... Se me antoja gris, acuosa, profunda, sin salida, como mis pupilas aquella tarde de agosto. Porque entonces no hacía frío, no era invierno, no había hielo. Me derretía sobre el asfalto mientras me alejaba. Porque era yo quien me alejaba, quien me separaba de ti, quien me iba, quien cruzaba la puerta, quien se despedía... 

Mi deseo febril era quedarme contigo, destruirme sólo para estar junto a ti, por ti. Quería quedarme, juro que quería quedarme, pero hubo un resorte mucho mas poderoso que hizo que aquella obra jamás se llegase a estrenar. Que tus ganas por lo correcto, por lo cuadriculado, y mis ansias por volar sin paracaídas se quedasen entre bambalinas, porque realmente... éramos dos mundos imposibles, dos burbujas a la deriva, sin principio, con final. 

Tengo cuentas pendientes porque sé que tarde o temprano tendré que enfrentarme a la posibilidad de cruzarme con tus ojos, con tu melena color castaño, con tu piel blanca, con tu ropa de colores y tu perfume a flores. 

Y entonces te diría: "no me buscaste, dejaste que me fuera, no luchaste por seguir adelante a pesar de todo, lo hubiese intentado, si tú me lo hubieses pedido, si me hubieses dicho quédate...". O me quedaría callado, temblando, respirando, con los ojos vidriosos. 

O no pasaría nada en absoluto, porque tú ni siquiera me habrías visto porque ni siquiera estaría allí, tan sólo repito una y otra vez la misma secuencia en mi cabeza. 

Madrid, yo, y lo que un día fuiste para mi. 

4 comentarios:

La chica de los chicles dijo...

Ay Madrid.. ¿Que tendrá? Yo me quedé enamorada de sus historias.
Me encanta Elendilae, la manera que te expresas, haces que te encariñes del chico tan tierno que escribe y la chica tan alegre que le robó el corazón.
(er)es genial^^

Cé. dijo...

No sé por qué, me ha puesto un poco triste el texto.
Antes pensaba que bastaba con querer a alguien. Después empecé a ser consciente de que quizás existía eso de los mundos imposibles. Pero no creo que uno deba dejar puertas entreabiertas. Si existe el miedo a que renazca el sentimiento será algo vivo que te impedirá avanzar en otras historias, pues no has terminado de escribir esta de la que hablas.
Cuando recorremos con alguien una ciudad, esta ciudad se vuelve vacía si esa persona no está. Conozco muy bien la sensación.
Un besito.

Estefanía. dijo...

Hola. Acabo de encontrar tu mundo, y... es absolutamente fantático. De verdad. Esta entrada me ha encantado, la forma en que te expresas es auténtica.
Un lugar es mágico cuando estás con esa persona que quieres, pero si vuelves a ese lugar sin la persona amada, se convierte en un sitio lleno de recuerdos, vacío y de nostalgia.
Por cierto, me quedo con la frase de: "Con tu vestido de lunares por el que me creía astronauta de universos infinitos". Es perfecta.
Muacs.
Estefanía.

daniela sanchez dijo...

Creo que es de lo mejor que he leído