Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

lunes, 30 de abril de 2012

Otoño

(Fotografía realizada por Leyre L.G)


Después de tantos días, 


más de 365... 

Contando 

años luz
de
distancia

entre la realidad extraña 
y mis latidos ausentes,



te sorprenderás si te digo

que rompiste  

a BOCAJARRO 
cada milímetro de mi coraza.

Y que fueron tus miradas,
revoloteos en mis pupilas,
las que me devolvieron a la vida.



domingo, 29 de abril de 2012

Y los niños

- Ayer un borracho me gritó, ¡guapa! 
- ¿Y?
- Me subió el autoestima, porque ya sabes que los borrachos siempre dicen la verdad... 

sábado, 28 de abril de 2012

Y después...


- Pff, qué pesada es mi madre... ¡Hala! ya está hecha la cama, a ver cuanto tarda en venir a pedirme que haga otra cosa... 
- Por supuesto...
- ¿Por supuesto?
- Yo lo haría. Dame un beso, un masaje... ¿no cuela?

viernes, 27 de abril de 2012

Aquella chica rara


La miré de reojo mientras atravesaba la calle: chupa de cuero, guitarra al hombro, tejanos desgastados... ¡Vaya facha, con esos aires de chica mala! Cada gesto era agresivo, desafiante. Parecía contenida, como si estuviese a punto de explotar. Su mirada guardaba tempestades.

¿Dónde olvidaste tus sonrisas, pequeña? Parecía tener un cartel cosido a su espalda en el que rezaba: "¡Cuidado, soy rara, muerdo!". Aunque en verdad se muriese de ganas porque alguien se acercase y le diese un abrazo, una sonrisa o un "¿qué tal estás?", "quiero estar contigo", "me gustas tal y como eres"... 

Sentí su rabia, su incomprensión hacia sí misma y hacia un mundo que parece girar demasiado deprisa, despreocupado, egoísta. Sentí su impotencia, el no saber cómo enfrentarse a aquellas personas que parecen bailar al son de su propio ombligo. Sentí sus ganas de echarle un par de huevos a la vida, aunque por dentro estuviese aterrada. 

Dobló la esquina y aquel peligroso magnetismo que me había atado por un momento a sus pensamientos desapareció de golpe. Pensé en seguirla, en descubrir qué guardaba en su interior, aunque quizá me viese atrapada por aquella espiral de sentimientos contradictorios que la definían. 

Tuve el presentimiento de que no sería la última vez que me encontrase con ella, aunque quizás para entonces hubiese liberado todo ese lastre que la encadenaba a una máscara de aparente frialdad y fiereza. 

jueves, 26 de abril de 2012

Conformismos aparte

- Quiero pasión, incluso si es más difícil y duele más. Necesito esa locura por vivir, planes improvisados, viajar, conciertos en la playa, noches sin dormir, rock and roll, limón y vodka, tequila y sal, respirarnos las ganas de comernos el mundo, o de comernos a nosotros mismos, saltar, volar... Necesito adrenalina, compartirla contigo.
- Ya... pero yo no busco eso, yo quiero tranquilidad... Estar contigo, ir a cenar, al cine, pasear... 
- Mmm... ¿no te da la sensación de que estás desaprovechando tu momento? ¿Nunca tienes ganas de desafiar al mundo, de ser rebelde, de hacer cosas que no creerías propias de ti...? 
- No, soy bastante conformista, la verdad...
- ... 
- Supongo que esto es un adiós...
- Sí.
- Si algún día quieres tomar algo, ya sabes, llámame.
- Claro, y si tú algún día quieres viajar en furgoneta hasta el fin del mundo, sin intenciones de volver... búscame.

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

martes, 24 de abril de 2012

Entrelineas

Podías leerme entre líneas, que mis palabras no se las llevaba el viento, estaban tatuadas en cada sonrisa, mías, quizás tuyas, cómplices siempre de silencios, secretos y deseos que guardaban las madrugadas y que compartíamos a medias. 


Me gustaba jugar con las miradas, ese lenguaje corporal que delataba el revoloteo que sacudía mis entrañas. 


Misteriosa, tal vez, la forma de saltar entre puntos y comas, y descubrir poesía entre los versos de nuestros besos. 


Caladas de vida.



(Fotografía realizada por Leyre L.G)

domingo, 22 de abril de 2012

Arte Callejero

Recopilación de graffitis. 

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

miércoles, 18 de abril de 2012

Su ausencia

Los tejados guardan secretos,
ecos de sus pensamientos,
quejidos de su flaco corazón.

La almohada aún grita su nombre,
las sábanas sus caricias,
ahora ausentes.

Atrincherado en su pecho hueco
el aire desgarra sus pulmones.
Eran más de cincuenta noches
las que había permanecido aullándole a la luna.

Ahora no es mas que el vago recuerdo
de un pasado que se ahoga en su mirada
de agua y sal. 

lunes, 16 de abril de 2012

Rodeados

(Fotografía realizada por Leyre L.G)
Hoy quiero que me abraces.
Cerrar los ojos y sentir que todo está bien,
que no hay peligro, 
ni miedo,
ni inseguridades,
ni distancia,
ni frío,
ni corazas,
ni silencios.

Que me abraces fuerte,
sólo eso. 

domingo, 15 de abril de 2012

Vivir fieramente

("El tren pasa, ya no vuelve" - Fotografía realizada por Leyre L.G)

Somos ajenos al tiempo que se escapa entre las arrugas de nuestra piel, sin ser realmente conscientes de que nuestro fin es el mismo que se lleva repitiendo una y otra vez desde que el mundo es mundo. 

Y aún somos capaces de perder el tiempo complicándonos la vida, somos capaces de darle tantas vueltas a nuestros pensamientos que terminan por desquiciarnos, por descontrolar nuestro presente. Nos ahogamos en un vaso de agua, cuando podríamos lanzarnos siempre con todo lo que tenemos, con todo lo que somos para alcanzar nuestros sueños, luchando fieramente por nuestra existencia. 
Sin embargo, la mayor parte del tiempo nos mantenemos al margen, sentados, viendo como la vida pasa a nuestro lado sin casi inmutarnos, con esa emoción tan fuerte que nos mantiene anclados al suelo, el miedo. Con la esperanza de que algún día cambiará nuestro alrededor y entonces podremos dar un pasito al frente, cuando todo depende de nuestras ganas de caminar, no de lo empinado que esté el camino. 
Y que sepamos sólo tenemos una oportunidad, ¿a qué estás esperando?

jueves, 12 de abril de 2012

Distance

(Fotografía realizada por Leyre L.G)


La distancia fue el epicentro de todos sus terremotos. 
Fue el vórtice.

Desde dentro, les destruyó.

martes, 10 de abril de 2012

Nos encontramos en la cima

(Fotografía realizada por Leyre L.G)
Galopábamos a medio gas atravesando el país de norte a sur y de este a oeste
con los sueños colgados del hombro
y las ganas asomadas a la ventana,
a tu mirada,
a mis sonrisas,
a nuestros abrazos.  

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

Nos perdimos en el camino, 
pero nos encontramos en la cima.

viernes, 6 de abril de 2012

Nocturnidad

(Fotografía realizada por Leyre L.G)

Sentirse en las madrugadas
y que sólo acompañe la luna,
creciente de sueños,
menguante de miedos.

miércoles, 4 de abril de 2012

Ice Tea

(Fotografía realizada por Leyre L.G)
- ¿Qué te pongo?
- Nerviosa.

lunes, 2 de abril de 2012

Historias de terrazas y sol

(Fotografía realizada por Leyre L.G)
Observo como la espuma de mi cerveza se escurre lentamente por fuera del vaso, no intento retenerla. Apoyo mis gafas sobre la mesa y dejo que la calidez del sol embriague mis pensamientos. Cierro los ojos y me acomodo sobre la silla. "Romeo and Juliet" de The Killers comienza a sonar desde una vieja radio que está situada sobre la repisa de una ventana, justo al otro lado de la calle. Sonrío. 

- Se te ve feliz - comenta mi compañero de viaje, quien como yo, había adoptado la misma postura de lagarto bajo el sol. 
- ¿No es para estarlo? Terraza, cerveza, sol, moto, verano... Algún millonetis pagaría por estar aquí ahora mismo... ¡En la sencillez está el placer! - exclamo mientras levanto mi cerveza al aire. 
- ¡Por los buenos tiempos!

Brindamos. Pienso que quizá no son tan buenos si nos paramos a analizar la crisis que paraliza actualmente el país, y los miles de parados que luchan por tener algo que llevarse a la boca... Quizá es que somos tan ingenuos o estamos tan ciegos mirando hacia nuestro ombligo que creemos que todo está bien, o eso queremos pensar. 

En cualquier caso, aquella tarde no estábamos para filosofías y teorías políticas. Ambos conservábamos nuestro curro de buena gana; un taller donde montamos y desmontamos motores, piezas y carrocerías de coches antiguos y motos. Él tiene mujer e hijos, y yo sigo soltero, deambulando por la vida como un gato callejero. No me va mal, un ligue de vez en cuando, sin compromiso, el amor no dura siempre, y eso es algo que aprendes con los años. Alguna vez este escepticismo me ha pasado factura, no lo niego, pero prefiero vivir a mi aire. 

- ¿Qué? ¿Damos una vuelta? - me reclama, intuyendo que me había perdido entre mis cavilaciones.
- ¡De acuerdo! Coge el mapa, ahora te alcanzo.
- ¿Pagas tú? Guau, eso no es algo que se vea todos los días, amigo.
- Ni que fuese un agarrado, ¡anda!

Espero a que se levante de la mesa y escribo con agilidad mi número de teléfono sobre el posavasos. Antes de irme echo un vistazo a la camarera, quien me sonríe desde la puerta. Le devuelvo la sonrisa y le lanzo un beso. Son buenos tiempos.