Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 18 de julio de 2012

XII. Lucía

- ¿Y entonces... volveréis a quedar? 
- Parece que lo dices con miedo.
- No sé, Lucía, podía ser un psicópata de esos que salen en las noticias... 
- ¡Joder Marina! A veces te pones tan dramática... ¿Crees que si hubiese querido matarme no lo hubiese hecho ya? ¡Ni que esto fuese Nueva York! - frunce el ceño. 
- Yo me preocupo por ti, hermanita, ya lo sabes... Por cierto, ¿qué pasó con el chico de prácticas?
- ¿Qué chico?
- ¡Victor!
- ¡Ah bueno! Sólo desayunamos juntos una vez... Nada serio.


Marina arquea una ceja con suspicacia. Lucía se echa a reír y le guiña un ojo. 


- ¿Ahora se le llama así? De verdad... ¡algún día te colgarás de alguien que sólo te use y te tire, como haces tú con ellos! Te partirán el corazón y entonces... 
- Eso nunca pasará. 
- Es inevitable.
- Por eso sólo tengo una cita con ellos.
- Pero con Dave no te has acostado, ¿no? - apunta esbozando una sonrisa triunfal.


Lucía hace un gesto negativo con la mano.


- Esta vez es diferente. 
- ¿Qué es diferente?
- Él es diferente... diferente al resto... No cumple el patrón de conducta típicamente masculina, de macho ibérico, aquí te pillo, aquí te mato, cuyo único tema de conversación sea fútbol y como máxima aspiración en la vida sea a levantarse sin resaca a la mañana siguiente. 
- Te ha descolocado. 
- Mira, yo nunca he buscado un caballero andante, ni he querido atarme a nada, y mucho menos a nadie, siempre me he topado con piedras con las que he pasado un buen rato pero de las que no había nada más que sacar, y de las que intentar hacerlo sería un error. Tipos aburridos con vidas vacías, sin futuro. Pero esta vez, en el saco de piedras he encontrado algo completamente diferente. Ha roto todos mis esquemas y no quiero cagarla... Y tal vez luego me equivoque y sea un capullo que juegue conmigo como yo lo he hecho con el resto, que me quiera para un rato y luego conozca a otra y se vaya con ella... Pero quiero arriesgarme a conocerle. 

2 comentarios:

MâKtü[b] dijo...

Era justo la descripión de la conversación que buscaba ^^
¿me dejas que te copie un poquito y lo ponga en mi blog haciéndote referencia? Es que me ha encantado ^^

bss!

Marina dijo...

Pues que tenga mucho mucho cuidado, por muy maravilloso que pueda parecerle ese chico, puede ser también muy peligroso... las personas tan perfectas, que nos fascinan, pueden ser las más peligrosas.
Un beso grande :)