Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 6 de junio de 2012

Triángulo de Sternberg

Ella no entendía aquello que trataba de explicarle, ¿que había varias clases de amor? ¡qué idiota! Amor era lo que sentía cada vez que le veía cruzar la esquina, amor era notar como su respiración se aceleraba hasta el punto de quedarse sin aire, amor era enrojecer sus mejillas, sin poder evitarlo, cada vez que le miraba de reojo, o le sonreía, amor era vivir en éxtasis permanente, sin ganas de comer, sin ganas de dormir, sin sentir dolor, sin sentir miedos, caminando por encima de las nubes, colgada de las estrellas, arrasando con todo hasta consigo misma. Aquello era su concepto del amor, amor real. 


El amor que ella sentía era intenso, loco, apasionado, adolescente a fin de cuentas. Más tarde, tres años más, comprendió que sí, que él tenía razón:


1. Hay varias clases de amor.
2. Lo que ella sentía era estar enamorada. Ilusionada. 
3. Hay varias formas de sentir y demostrar ese afecto por la otra persona. 


Y la última y no menos importante que era lo que él trataba de explicarle es que:


4. Él sentía sólo cariño.


Y por lo tanto no debía ilusionarse en exceso. Porque aquello no tenía futuro, no se debía, no se podía. Y ella... ella entonces no lo comprendió, no quiso escucharle, ni siquiera verlo. Ella sólo quería sentir, sentir más y muy fuerte. Una locura, ser rebelde, saltar, volar, comerse el mundo. Quería que él lo sintiese también. 


Hasta que... tuvo que madurar, darse cuenta que la realidad estaba allí y aquel mundo ideal sólo estaba en su imaginación.


Que había varias clases de amor, y lo que ellos sentían respectivamente era incompatible. 


6 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

En el único tipo de amor que creo yo es en el consumado. Si hablamos de amor con todas las letras y fonemas, claro.

:)

Summer dijo...

Dios, me encanta. Lo bueno es que ella se dio cuenta :) y algún día será compatible!! ^^

Y no tía xD. Fue con otra persona.
Me volvió a llamar eh? Pero nada, que se quede en una bonita anécdota del blog, que no me convence jajaja.

Ramon Suarez dijo...

Supongo que habrá una por cada persona. Es más, una por cada cosa que una persona puede sentir por otra. Osea, infinitas formas de amar...

Genial la actualización de hoy!

Summer dijo...

De Stephen King no me he leído nada! Es uno de mis pendientes, pero es que me da un poco de pereza porque creo que me va a resultar algo pesado...

Un besote!

La chica triste que te hacía reír dijo...

Es un texto perfecto. Duele, pero es perfecto.

Me[Helden] dijo...

Me ha gustado mucho este texto. Hay veces que duele madurar