Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

sábado, 31 de diciembre de 2011

Punto y a parte.

Es hora de poner punto y final a un 2011 en el cual necesitaba creer que todo iba a salir bien. Había mucha fuerza en mis ganas, era hora de levar anclas y deshacerme de los lastres que se encadenaban a mis recuerdos, necesitaba rehacerme de mis viejas heridas de guerra, coserme de nuevo el corazón al pecho para oírlo latir, pero lo cierto es que en mi fuero interno tenía la sensación de que no todo iba a ser tan fácil. 


La primera mitad de 2011 fue un año para aprender de las personas, tanto su lado bueno como su lado malo, para aprender que no hay que esperar tanto de nadie, sólo de aquellas personas que realmente merecen la pena, y en las cuales tenemos plena confianza. 


También hubo momentos buenos, muy buenos, sonrisas y días cálidos. Entonces no tenía la necesidad de salir corriendo, sólo tenía que dejarme llevar, cerrar los ojos y confiar. Aunque nunca llegué a perder la cabeza del todo; cuando has jugado en un campo de batalla en el que acabas desangrado, tienes miedo de volver a alejarte del suelo, de la realidad, de ti mismo. 


El verano llegó con ganas, y con ello, la segunda mitad de 2011. Me perdía para volverme a encontrar levemente, mi brújula parecía haber perdido su magnetismo. Mi mirada permaneció empañada. El frío volvía a instalarse en mis entrañas, y con ello la desconfianza y el pesimismo. Me encontraba a la expectativa de todo cuanto me rodeaba.


Sin embargo, aún quería explotar, arrasar con todo. Esas ganas quemaban mi piel, y poco a poco fueron madurando mis sentimientos, el mundo a mi alrededor se iba perfilando con un contorno cada vez más nítido. Entonces sucedió, no podía ser de otra manera, era ese momento y no otro. Rompí con las rutinas, salté de mi misma aunque me daban miedo las alturas, fui directa y me quité la venda.


A partir de entonces se templó mi alma. Desperté de mi letargo sintiéndome más viva que nunca. Cambié mi filosofía de vida. Mi corazón volvió a ser de un rojo intenso, me di cuenta que poco a poco se había reconstruido. Llegaron los nuevos propósitos, las nuevas metas, la picardía y ese doble juego ingenioso y seductor que le da chispa a la vida. 


Y es entonces cuando me doy cuenta que este año se acaba y que por primera vez en mucho tiempo, tengo la certeza de que 2012 viene lleno de nuevas y buenas experiencias que no voy a desperdiciar. Tengo el presentimiento y la confianza de que va a ir bien, y que si me caigo, como tantas otras veces, volveré a levantarme. 

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He de agradeceros también a vosotros por acompañarme en cada viaje, en cada vivencia, por dejar aquí vuestro pequeño granito de arena, una reflexión, un pensamiento, una sonrisa, una muestra de apoyo. Porque sin vosotros, este blog no sé si habría llegado tan lejos. Por eso, muchas gracias y ¡feliz año nuevo!
 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Si me cabe el cielo en un abrazo...

... siempre habrá una estrella para ti.

("Desde mi ventana" - Fotografía realizada por Leyre L.G)


Éste es el cielo nocturno al que me asomo cada noche.
En él se cuelgan mis sonrisas,
se abrazan mis sueños
y se esfuman mis miedos.

Me gusta perderme saltando de estrella en estrella,
de constelación en constelación,
sintiendo su magia palpitando en mis pupilas,
palpitando en mi interior. 


miércoles, 28 de diciembre de 2011

A bocajarro

Le miró a los ojos. Era hora de poner las cartas sobre la mesa. Creo que podía vislumbrar en su mirada una nueva fuerza, casi fiera, capaz de arrasar con todo. No dijo nada. 
Llevaban mirándose en silencio demasiado tiempo. Él en un extremo y ella en otro, como dos desconocidos. 
Suspiró. Quizá la única forma para que reaccionase fuese dispararle a bocajarro. Alzó su mano, que quedó suspendida a escasos centímetros de su rostro. Intentó reconocer en él algún tipo de emoción contenida que le hiciese reaccionar; saltar, luchar, gritar, pelear, en definitiva, demostrarle que estaba vivo. Sin embargo, aquel cuerpo parecía no albergar interés alguno por intentar cambiar aquella realidad que les había explotado en sus manos.
Sin pensárselo por más tiempo, giró sobre sus talones y comenzó a rehacerse entre sus pasos. Aquella extraña conexión paralela se perdía en la distancia. 
No intentó retenerla. 
Ella tampoco quiso volver. No merecía la pena, no tenía sentido. 

Se habían perdido para siempre. 

martes, 27 de diciembre de 2011

Gintonic

- ¿Qué desea tomar?
- Ginebra
- ¿Sola o acompañada?
- Si es contigo mucho mejor... 

lunes, 26 de diciembre de 2011

Un beso por cada campanada

- Algún fin de año me gustaría celebrarlo al estilo americano. 
- ¿Cómo es eso?
- Besándote mientras de fondo suenan las campanadas. Besándote mientras el nuevo año entra por la puerta grande.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Pensamientos desde el tren

("A través de la ventanilla" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
Permanecí con la mirada perdida, tratando de ver más allá que la espesura de la niebla que nos envolvía, por la ventanilla del tren que avanzaba renqueante entre las montañas del norte. Nunca entendí muy bien el afán de algunas personas por veranear aquí; es un lugar gris, oscuro, aletargado...


La señora que tenía en frente había sacado todos sus bártulos de costura, y se preparaba para tejer, lo que supuse, una bufanda de lana, color rojo oscuro. Se la veía feliz, sonriente, con unos ojillos diminutos y unas manos ajadas por el tiempo, tejiendo y destejiendo su labor. Me parecía un perfecto símil de su vida. 


Miré la pantalla de mi móvil. Nada, la cobertura parecía haber muerto en el mismo instante en el que me subí a aquella cafetera con ruedas. Pensé que tal vez estaríamos descendiendo a los infiernos. Me reí por dentro. 


Entonces lo vi y pensé en ti. Pensé en lo mucho que te habría gustado estar ahí, conmigo, dando grititos de alegría mientras señalabas a la ventana, como una chiquilla que sale por primera vez de casa. 


Las nubes "volaban bajo", como solías decir. Se arrastraban a través de las laderas de las montañas muy lentamente, como si tuviesen vida propia. El cielo conseguía abrirse un poco, dejando entrever su azul invernal. Y más allá, montañas, niebla y nieve. Traté de verlo con tus ojos. Pegué mi frente al cristal, notando como el frío se extendía a través de mi piel, formando miles de escalofríos en mi espalda, como cuando tú me besas con esa delicadeza sublime. Créeme, la señora que tenía enfrente se me quedó mirando muy sorprendida. Era la primera vez en todo el viaje que me veía sonreír, que me veía emocionado por algo. 


- ¿Va a verla? - preguntó entonces.
- No... acabo de despedirme... - la miré con atención, tal vez además de costurera fuese bruja.
- Son duras las despedidas... ¿te esperará?
- Sí - respondí completamente seguro. 
- Entonces tendrás que sonreír más a menudo... las mujeres enseguida olemos la tristeza... - sonrió.
- Ya veo... - sonreí también.


Nos reconocimos a pesar de ser dos desconocidos. ¿Alguna vez has tenido la sensación de conectar con alguien casi al instante con sólo intercambiar un par de palabras, o una simple mirada? Comenzamos a hablar, a intercambiar aventuras y desventuras, experiencias, alegrías y tristezas... También le hablé de ti, de cómo nos conocimos, y como continuaríamos haciéndolo el resto de nuestras vidas. 


Te echo de menos... 

jueves, 22 de diciembre de 2011

Al oído y muy bajito

("Pintando corazones por la ciudad" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
- No se puede ser tan alto... - suspiró María con una media sonrisa, tras darle a Victor un beso fugaz en la comisura de sus labios.
- Pero me hago pequeñito para estar a tu lado... - le susurró él.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nunca Jamás

- ... Como en aquella escena de Peter Pan, ¿te acuerdas? ¿Usted quiere que salpique...?
- Si me salpicas tú, puede...
- ¿Y por qué quieres que te salpique?
- Porque eso significaría que estaríamos juntos.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Para Contradictorio

 ¡¡Feliz cumpleaños!! 
Espero que la espera haya merecido la pena... ;) 


jueves, 15 de diciembre de 2011

Salvarse por las rutinas

("Buscando una luz en la oscuridad" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
Intenta avanzar pero no puede. 
Una fuerza invisible empuja sus fuerzas hacia el suelo. 
Mantiene la vista en el camino; una mirada borrosa, 
ni siquiera puede ver más allá de sus propios pasos. 
La desazón comienza a extenderse por cada fibra de su ser. 
No tiene ganas de hacer nada, pero por una promesa que mantiene consigo mismo, continúa haciendo las cosas que hace siempre: salir, estudiar, hablar, reír... aunque sería mucho más fácil quedarse agazapado en un rincón oscuro sin atreverse siquiera a respirar, sentir, hablar, o incluso mirar... 
Y cuando consigue darse cuenta, es demasiado tarde, 
una espiral de amargura se cose a sus entrañas, a su corazón hueco, 
a su piel marchita, a sus ojos ausentes, 
a sus manos heridas de arañar la realidad, su realidad... 

Sin embargo, 
se aferra a esa rutina que consigue mantenerle en la cordura,
sin llegar a perderse del todo. 
Consigue aferrarse a esas pequeñas cosas
por las que su corazón continúa latiendo,
por las que sus piernas se siguen moviendo siempre hacia adelante,
por las que las sonrisas se dibujan con fuerza en sus labios. 
Siempre esas pequeñas cosas que le traen la felicidad. 




miércoles, 14 de diciembre de 2011

Lógica

- Estás muy guapo cuando sonríes y tienes esa carita de felicidad...
- Yo siempre estoy guapo
- ¿Entonces siempre eres feliz?
- Siempre que hablo contigo

martes, 13 de diciembre de 2011

Cosas que se deben contar en un poema



No hay nada como dormir a tu ladito, 


compartiendo abrazos y calor.



Ven a derretir a este corazón 


que se muere de ganas

por beber a sorbos de tu ternura.  



domingo, 11 de diciembre de 2011

VII. Lucía

(Si pincháis en "Dave" podréis 
averiguar qué pasó anteriormente).

- Hola chica picante - susurró una voz grave al oído de Lucía. 

Dio un pequeño respingo y giró sobre su talones. Allí estaba Dave, aquel chico desconocido del metro con quien había intercambiado mensajes en alguna ocasión. Habían decidido encontrarse, por fin, cara a cara en un bar del centro de la ciudad:  

- Grr... ¡pues sí que es sexy tu voz! - exclamó Lucía mientras le daba dos besos. 
- Gracias... - se sonrojó. 
- ¿Sabes? Tenía ganas de conocerte, después de tanto tiempo y tanto mensaje...
- No mientas, en realidad estás aquí por mi voz. - le sacó la lengua.
- Tal vez... ¿tienes cosas interesantes que decirme o contarme? - preguntó con suspicacia.
- ¿Quieres averiguarlo? 

Caminaron hasta una de las mesitas más alejadas del local. La música era tranquila, versiones acústicas de canciones actuales, la luz, tenue, ambarina, íntima. La gente se arremolinaba en pequeños grupos, algunos bailando, otros riendo, parejas besándose, adolescentes con ganas de comerse el mundo... Lucía y Dave hablaban y bromeaban ajenos a toda aquella algarabía que transcurría a su alrededor, cómplices de un juego ingenioso y seductor que los iba atrapando poco a poco el uno en el otro:  

- ¡No me puedo creer que no hayas tomado nunca café con Baileys! - exclamó sorprendida Lucía. - ¡Pruébalo!
- La verdad es que prefiero probarte a ti... - sonrió Dave mirándola directamente a los ojos.
- ¡Já! Y luego dice que no le gusta jugar... - suspiró Lucía poniendo los ojos en blanco. 
- Contigo sí me gusta... - continuó Dave mientras se acercaba, y susurrando dijo - jugaría contigo en tu cama ahora... Bueno... jugarían más bien mis manos entre tus curvas...
- ¡Yo soy icewoman! - trató de escabullirse Lucía, haciéndose la dura, sin mucho éxito.
- Pues te estoy derritiendo... 


(Relato dedicado a V.)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Si te vas a meter conmigo...

"Si te vas a meter conmigo, que sea en la cama..." murmuró Jess para sí. Sonrió y pensó que quizá estaría mejor susurrárselo al oído la próxima vez que le viera venir con esa carita de niño travieso que conseguía revolucionarle los lunares de su cuerpo; a él se le daba muy bien unirlos con besos y caricias. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Donde las dan...

("Incandescentes" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
- Te queda bien esa camiseta, estás muy guapa - dijo Mikel mientras le guiñaba un ojo a Montse. 
- Gracias - se sonrojó. 
- Aunque he de decir - añadió divertido - que como mejor te queda la ropa es en el suelo... 
- ¿Ah sí? Pues tú estás más guapo callado... 
- ¿Por qué? - preguntó extrañado.
- Porque eso significa que me estás besando... 

martes, 6 de diciembre de 2011

Filosofías de una mañana de Diciembre

Creo que tengo que dar la razón a aquel filósofo cuando dijo que el tiempo era cíclico. De alguna u otra forma, las situaciones y las personas se van repitiendo a lo largo de nuestra vida. Caras y personalidades diferentes, lugares distintos, pero siempre unidos por un mismo patrón. E inexplicablemente, aún habiéndonos enfrentado ya a ellas, habiéndonos caído y destrozado las manos, sentiremos miedo. 


Sin embargo, hay algo que nos diferencia de aquellos "nosotros mismos" de entonces. La inexperiencia, el no habernos enfrentado nunca a nada parecido, nos hace caer desde más altos. Ahora, caminamos pisando el suelo, somos más fuertes, mucho más, y sabemos diferenciar los caminos, las respuestas correctas, nos anteponemos a las posibles caídas, y sabemos evitarlas. 


El único problema que le veo es eso, el evitarlas. Arriesgamos menos, guardamos las distancias. Lo racional sería pensar que eso es lo correcto, que si ya sabemos que podemos sufrir, ¿para qué tropezar otra vez con la misma piedra? Pero es entonces cuando surgen las dudas... ¿y si...? ¿qué hubiese pasado...? ¿sería diferente...? 


Entonces volvemos estar ante el mismo acantilado, debatiendo si saltar o no. Sabemos que el tiempo cura las heridas, y que el dolor es un estado que no se recuerda con tanta intensidad como la alegría. Creemos que podemos ser capaces de superar cualquier cosa, porque si lo hemos hecho una vez, ¿por qué no otra? 


¿Qué es realmente lo que nos frena? ¿Qué es lo que hace que veamos la vida desde una perspectiva más segura?

lunes, 5 de diciembre de 2011

Landscapes

Ascendemos por la carretera de curvas mientras perseguimos las luces crepusculares. El sol ya se ha escondido tras el horizonte, pero aún podemos vislumbrar su cálido resplandor iluminando todo el paisaje. A un lado luz, al otro, oscuridad. 


Me asomo al parabrisas y observo como, por la ladera de la montaña, la niebla desciende lenta y silenciosamente. El paisaje se torna de pronto misterioso y sobrecogedor. Cuando alcanzamos la cima, no puedo reprimir una exclamación; acabábamos de entrar en el cielo. 

("Desde el cielo" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
Se dibuja una sonrisa en mi mirada. 

("Atardece" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
A nuestros pies, las luces de la ciudad comienzan a despertar. Las avenidas principales, el casco antiguo, el extrarradio... Natural y artificial unidos en un paisaje único. 

("Artificial" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
Intento retener cada imagen en mi retina, en mis pensamientos, en mis sonrisas, en mi cámara de fotos que se entrelaza entre mis dedos ansiosos por captar cada pequeño detalle. 

("Venus y Luna" - Fotografía realizada por Leyre L.G)
La tranquilidad me embarga, se cuela por cada resquicio de mi piel. Intento retenerla entre mis brazos. Momentos mágicos que me devuelven a la vida. 

("Luces de Ciudad" - Fotografía realizada por Leyre L.G)

sábado, 3 de diciembre de 2011

Flores en los tejados


("Mariposas a su andar" - Fotografía realizada por Leyre L.G)

- Yo es que veo cosas...
- ¿Qué cosas?
- Mariposas...
- ¿Sólo las ves o también las sientes?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Historias que hablan de...

(Fotografía realizada por Leyre L.G

Cuando quieras quedamos, tomamos algo y nos ____________ mejor.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Feliz Diciembre

Se despide un noviembre dulce y fugaz. Las calles de la ciudad comienzan a adornarse con luces de colores, vida, olor a castañas y chocolate caliente. Mi mirada parece haberse contagiado de toda esa magia que impregna cada rincón, y mi sonrisa se pinta cada mañana con las luces del amanecer. 


2011 comienza a desdibujarse como un lienzo de acuarelas, no sin perder su fuerza, pues diciembre anuncia que será un mes cargado de sueños, sonrisas, ilusión y buenos propósitos...

("Sonríe" - Fotografía realizada por Leyre L.G)

("Iluminación Nocturna" - Fotografía realizada por Leyre L.G)


("Cristales de hielo" - Fotografía realizada por Leyre L.G)

("Luces en el parque" - Fotografía realizada por Leyre L.G)