Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 16 de noviembre de 2011

La droga que todo lo cura

"Rojitas las orejas" de Fito y Fitipaldis, sonaba de fondo como banda sonora de un martes en el que las horas se arrastraban con lentitud y melancolía. Su habitación estaba a penas iluminada con la luz del flexo y miles de apuntes se desparramaban por la mesa, como un reclamo a las horas que debía compartir con ellos. 


"Leona" descansaba sobre su regazo como una prolongación de sus abrazos. Despacio, comenzó a rasguear los acordes que marcan la base de aquella canción. A penas era capaz de seguir el ritmo, pues aquellas cuerdas aún se le enredaban entre sus dedos.


Miró de reojo a la cámara web que la enfocaba, asegurándose que él seguía observándola al otro lado de la pantalla. Una sonrisa fugaz se dibujó en su rostro, pero permaneció en silencio, expectante. 


- No tengas en cuenta mis fallos... voy a intentar cantártela... 
- Tranquila - susurró. 
- Allá voy. 


Primero un acorde, después otro, una sonrisa fugaz, su voz clara, sus dedos torpes, los nervios aflorando, un suspiro, aquel ritmo acelerado, de sus latidos, de su respiración... Una mirada de reojo, su sonrisa, expresiones fugaces...  


- ... Se me ponen si me besas... rojitas las orejas... 


Al finalizar la canción, los aplausos no se hicieron esperar. Él sonreía abiertamente. Parecía haber conseguido desterrar la melancolía que se cosía a sus recuerdos, eclipsando aquel pequeño rincón con la magia de una canción. Le guiñó un ojo: 


- Si estás triste, acuérdate de mi con la guitarra entre mis brazos, cantándote que se me ponen si me besas, rojitas las orejas...

12 comentarios:

Carlos Rodríguez Arias dijo...

Qué entrañable, pude oír la canción mientras lo leía.
Un beso

Kashit0 dijo...

Es imposible ponerse triste teniendo a alguien así ahí... aunque "ahí" sea un poquito más lejos...

Me ha recordado a las siestas de 2008...

AmanecerNocturno dijo...

Casi podía verte al leer el texto.
;)

Contradictorio dijo...

Gracias por ser así conmigo :)

Ene dijo...

¡INCREIBLEEEEEEEEEEEE!
Me encanta esta canción, me encanta FITO.
Precioso lo que has escrito.
De verdad, te estoy aplaudiendo también!!!!!!!!!
SIN PALABRAS.

Kashit0 dijo...

:)

Contradictorio dijo...

Puedes hacerme ya otra visita, ¿ehh? :P

Beta. dijo...

aii que bonito! ^^besos

Clara dijo...

Qué recuerdos me dio tu entrada... muy bonito

Andrea Sweet Dreams dijo...

*__________________________________* Fito y los Fitipaldis no me gustan mucho... pero la entrada es increíble, me encanta cómo te expresas, y lo mucho que dices en algo cortito :)
Te sigo pero ya.
Besos.

Elendilae dijo...

Muchas gracias! ^^

©Alejandra. dijo...

Qé bonito!!
me ha gustado mucho:) pero quería hacerte una pregunta. He visto que tienes copyright y ya son varias las personas que me han copiado y no quiero tener que borrar mi blog, ¿Me podrías explicar cómo lo has puesto?
Sea cual sea la respuesta, mil gracias de antemano por al menos haberlo leído :)
no dejes de escribir,
un besín