Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

lunes, 1 de agosto de 2011

Voces de lo irracional

Allí estaba ella, de camino a ninguna parte, con los ojos empañados y la mirada ausente. El agua de la lluvia se fundía con sus lágrimas, con su lamento profundo y ronco que tiritaba en su resquebrajado corazón. A pesar de haber vivido treinta y cinco primaveras, seguía igual de perdida que cuando intentaba comerse el mundo a sus diecinueve. Sentía que en aquellas pedregosas sendas por las que había caminado descalza, crecían acantilados cuyo final no alcanzaba a ser abarcado a simple vista. 


Aquel viento de tempestades la había moldeado y convertido en lo que era ahora, no podía cambiar, aquella era su máscara. Era tan solo un recuerdo del optimismo que palpitaba bajo su piel, las sonrisas tan sólo eran muecas incompletas, las fuerzas flaqueaban en sus costillas, había olvidado el significado de la palabra amar... 


Sus facciones eran duras, frías, siempre alerta, sin permitir que nadie se acercase a ella, como un animal acorralado en su propia jaula. Desconfiada, sarcástica e irónica, seca en sus contestaciones, y cuadriculada en sus pensamientos de doble filo... 


Por una vez en mucho tiempo, quiso huir de su cuerpo, de su mente, de su presente, de su pasado y de su futuro. Quería reencontrarse, reescribirse, reinventarse. Pensó que quizá, después de todo, ella fuese su único y peor enemigo, y que tras esa tranquilidad y cordura, las voces de lo irracional le susurraban al oído que estaba sola, que se había convertido en invierno y sal, que sus latidos se habían marchitado en el mismo momento en que decidió cerrar la puerta a aquel frío abril de 1995. 

5 comentarios:

Ene dijo...

Ayyy, melancolía, nostalgia.

"Aquel frío abril de 1995"!!!!!!
Increíble, increíble.

Mis sentimientos están ahora mismo revolucionados, locos! Este pequeño texto los ha despertado. Me ha gustado muchísimo. Sobretodo esa última frase.

Un besazo!!

Summer dijo...

Cuánto pueden influirnos las personas que entran en nuestra vida de esa forma tan intensa. Tanto que asusta.

Espero que ella se convierta algún día en verano y azúcar, que vuelva a sentir a pleno corazón...

Un saludo :)

Ove I. Moore dijo...

En algún momento, en mitad de este maravilloso texto, me has abierto los ojos. Tú no lo sabes, pero gracias a ti he resuelto una duda interna que llevaba teniendo mucho tiempo y que no me dejaba dormir.

Gracias a ti, quizás el día de mañana sea una persona más feliz. Gracias de antemano, Elendilae :)

Elendilae dijo...

:O De nada Ove ^^ Me alegra saber que mis escritos pueden ayudar en cierta manera a las personas que lo leen. Me hace muy feliz saberlo :)

Zoe Row dijo...

Que buen sabor de boca me has dejado con este texto. Me ha sabido mucho a música y a ese frío que se cala hasta los huesos y que te da ganas de moverte. solo el mes de abril puede saber a eso!