Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

viernes, 12 de agosto de 2011

Nunca lo olvides

Me miró, le miré y volvió a mirarme. Ninguno de los dos nos atrevimos a decirnos nada. Por aquel entonces éramos un par de adolescentes perdidos en nuestra caótica realidad. Estábamos llenos de rabia y ganas por comernos el mundo, por demostrarle a toda esa gente de nuestro alrededor, conocidos y desconocidos, que valíamos la pena. 


Era sábado noche, la gente se concentraba en los bares de la zona mientras reían, bailaban o cantaban. Yo permanecía en un rincón del bar, agazapada entre las sombras y los acordes de las canciones que retumbaban en nuestros corazones, alimentándome de aquellas miradas y aquellas sonrisas tímidas. Era mi amor platónico, idealizado, inalcanzable, imposible. 


Una conocida canción comenzó a retumbar entre las paredes. Me limité a dejarme llevar por aquellas letras, cantándola a voz en grito. Por un momento intenté no pensar en él. En él y su poderoso magnetismo. En él y su desvergüenza por la autoridad. En él, el chico que intentaba ser malo, pero que en realidad era más bueno que el pan.  


Y cuando ya creía que podía ser tan fácil no retenerle en mis pensamientos, ni fijar mi mirada en su mirada más de diez segundos, allí estaba, justo delante de mi. Dejé de bailar, dejé de pensar y hasta de respirar. Estaba muy cerca. El mundo a mi alrededor dejó de existir. 


Se acercó lentamente hasta quedar a escasos centímetros de mi oído, y con voz ronca me susurró:


- Por mucho que te guste esta música... ¡nunca olvides el heavy!


Dicho esto, se giró sobre sus talones y desapareció entre el barullo del bar. Tardé varios minutos en reaccionar. Las chicas que estaban a mi alrededor me miraban con curiosidad. No volvimos a coincidir de fiesta, y él ni siquiera recordaba haberme dicho esto.


Varios años después, aún sigo recordando con cariño aquel amor loco adolescente, puro e infantil, al que tantos pensamientos y suspiros le dediqué. 


Por supuesto... nunca he olvidado ni su frase, ni el heavy. 



6 comentarios:

Kashit0 dijo...

Yo tampoco olvido su "Nunca olvides..."

Contradictorio dijo...

Amores platónicos... ¿Es real el texto?

Mr. X dijo...

Guau!
un beso

MissKowalski dijo...

hay dos frases que en el amor nunca se olvidan...la que dice "no te olvides de..." y la que dice "olvídate de..."

;)

Contradictorio dijo...

¡Pero si es muy fácil! Fíjate en tu piano, porque eguramente en las dos octavas más bajas tenga unas letras de la A a la G en el plastico justo donde terminas las teclas. La A es LA, B es SI y así hasta G que es SOL.

Si quieres saber más cosas preguntame que yo controlo :P

le collectionneur dijo...

Los chicos malos siempre seducen.
Pero estoy seguro de que si lo volvieses a ver te llevarías una decepción.
Mejor dejalo en el recuerdo.