Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

lunes, 15 de agosto de 2011

Madrugadas

Le gustaban las madrugadas de las noches de verano porque podía permanecer a oscuras en el porche, sin que nadie le molestase, rasgando las cuerdas de su guitarra clásica, mientras contemplaba el cielo nocturno. A veces solía sintonizar una vieja radio que a duras penas conseguía, entre interferencias, radiar música. 


Le gustaban ese silencio y esa calma que conseguían devolverle las sonrisas que durante el día huían de su rostro. Posaba la mirada en el horizonte y dejaba que sus pensamientos le atravesaran el alma, con el peligro de traspasarle también su viejo corazón oxidado. Cada emoción, cada sentimiento se dibujaban con fuerza en su piel, provocándole un cosquilleo que le recorría de pies a cabeza, para derramarse con fuerza sobre sus mejillas. 


Era en esa soledad cuando se daba cuenta del camino que había recorrido y lo que le quedaba por recorrer.


Este ritual le daba fuerzas para afrontar sus miedos y ordenar sus pensamientos. Era la forma que tenía cada noche de reencontrarse consigo mismo y seguir adelante.  

4 comentarios:

Zoe Row dijo...

No sabes lo bien que me ha venido leer este texto en este precismo momento.
: )

Beta. dijo...

Esos son momentos que todos necesitamos :)
besos

MâKtü[b] dijo...

Consiguió parar el mundo sola, eso se merece una enorme enhorabuena ^^

le collectionneur dijo...

Veo que me espías en las madrugadas...:)

Si consigue afrontar sus miedos y ordenar sus pensamientos que no deje ese ritual.