Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

martes, 19 de julio de 2011

Latido tras latido

Recuerdo la primera vez que la vi. Fue en el metro, en el transcurso de tres paradas y cinco mil latidos. Leía tranquilamente un libro forrado con papel de periódico. De vez en cuando sonreía, otras veces ladeaba la cabeza contrariada, subrayaba frases, palabras, hacía dobleces en las esquinas superiores de las hojas, siempre a la derecha, y otras simplemente, leía absorta sin importarle lo que ocurría a su alrededor.


Siempre subía una parada después de la mía, por lo que me daba tiempo a observarla de reojo, mientras se sentaba habitualmente, dos asientos en diagonal a mi posición. Su forma de vestir era sencilla, práctica, aunque coqueta a su vez. A penas se maquillaba, tan sólo un poco de color en sus ojos, haciendo que me hipnotizasen cada día más. Eran grandes y redondos, de un color marrón oscuro, profundos, misteriosos, seductores.


Compartimos algunas miradas, medias sonrisas, a penas unos segundos que me hacían estremecer hasta el punto de olvidar cómo se respiraba. La amaba en secreto, día tras día, parada tras parada, latido tras latido. Pero nunca fui capaz de decirle nada, de acercarme y susurrarle que quería quererla para siempre, y aunque "para siempre" es mucho tiempo, estaba seguro de cumplir mi promesa.


Un día dejamos de coincidir y nunca más volví a verla. Han pasado dos años y sigo recordándola como la primera vez, como aquella casualidad que hizo que mi corazón se estremeciera hasta el punto de volverse loco, de volverme loco. Si cierro los ojos, aún puedo verla sentada a dos asientos de distancia, con un libro forrado entre las manos, leyendo absorta sin importarle lo que ocurriese a su alrededor.

4 comentarios:

Mr. X dijo...

Que pena
Un beso

MissKowalski dijo...

sabes qué? yo me enamoré hace un tiempo de mi "compañera de bus", y me pasaba algo parecido. De hecho, mi mejor momento del día era el trayecto de casa al trabajo...era capaz de construir una historia de cómo sería su vida, de qué trabajaría, si tendría o no pareja...y no había nada más que 4 o 5 miradas que a mí ya me alegraban la vida, sin desear nada más

Creo que el amor platónico es el amor más sincero que existe, porque todo es puro, te conformas con cada partícula de "algo" porque sabes que nunca habrá más, te hace esperar y desear...en fin...que tu texto me ha removido varios recuerdos pasados


pd: por cierto, una vez leí que las personas que se enamoran platónicamente son personas que en ese momento se sienten solas. En mi caso acertó, aunque yo he sido muy de amores platónicos y no siempre me ha acompañado esa sensación!

Ene dijo...

Maravillosa rutina que se rompió...
Un besito.

C dijo...

una verdadera lastima que hayan dejado de coincidir....no me cansare de repetir que envisio tu manera de escribir... :)

PDT: ya puedo volver a comentarte con mi cuenta!!!!! por fin!! jajaja un besiito