Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

viernes, 15 de julio de 2011

En el andén

Permaneció con la mirada fija puesta en la pantalla de su portátil, y los dedos sobre el teclado. Parecía estar mucho más lejos de donde realmente se encontraba. La música inundaba toda su habitación, con fuerza, desgarradora, como si la propia melodía pudiese dictarle qué escribir a continuación. Sin embargo, no se movía. Su mente, su cuerpo, se había paralizado. 


Después de tanto esfuerzo, ¿qué? pensó. ¿Gracias por dedicarle tantas horas, pero no has llegado al mínimo requerido? ¿Lo has intentado pero, te quedas en el andén? ¿Vuélvelo a intentar el año que viene?


- ¿Qué coño me ha pasado este año? - susurró apretando con rabia la mandíbula. - ¡Joder! - acabó exclamando, mientras golpeaba la mesa de su escritorio.


Todavía guardaba en su interior toda la tensión acumulada durante las pasadas semanas. Si no intentaba relajarse, acabaría consumido por sus propios pensamientos. Su mente era un enemigo peligroso, y aún le era difícil de manejar. Suspiró con desazón. Sin pensárselo dos veces, apagó su portátil y salió a la calle. Todo había acabado, no había nada ya que pudiera hacer o cambiar. Lo mejor era intentar disfrutar de su recién adquirido tiempo libre. 

3 comentarios:

Ner dijo...

Vaya... El año que viene mejor, mucho mejor.
La mente es nuestro mejor y, a la vez, peor enemigo. Mejor llevarse bien con ella.

¡UN BESAZO!

Mr. X dijo...

Pero qué pasó?
Un beso

MissKowalski dijo...

el comenzar de 0. Muy bien descrito, y sobretodo debemos quedarnos con la última frase: el tiempo libre que nos regala el verano, la posibilidad de estar menos atado a obligaciones, a tensión y estrés. Es el mejor momento para empezar a caminar en una nueva dirección