Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

miércoles, 9 de marzo de 2011

Aquel chico y su guitarra

(Si pinchas en "guitarra" , podrás escuchar 
una bella melodía)-
Apareció con una guitarra bajo el brazo mientras ella lo miraba con sorpresa al otro lado de la pantalla. Sin decir nada, recolocó la cámara web para que apuntase directamente a sus manos y así ella pudiese ver ese rasguear de cuerdas que tanto le fascinaba. 


- ¿Estás preparada? - preguntó en un susurro. 
- ¿Lo estás tú?
- Claro... 
- Te tiemblan las manos... 
- Lo sé... 


Se hizo el silencio. Ella contuvo el aliento y se acercó más a la pantalla. Entonces, comenzó la magia. Unos dedos temblorosos se posaron sobre las cuerdas, desde donde surgió una bella melodía. Despacio al principio, profunda, grave, para hacerse más ligera después, atrevida, incluso virtuosa. No podía apartar la mirada de aquellas manos, de aquellos dedos largos y finos que acariciaban con cariño aquellos acordes. Saboreó cada pequeño detalle, y lo guardó para sí como un regalo.


Cuando terminó a penas podía contener la alegría y la emoción. 


- ¡Guau, has estado estupendo!
- Bueno, me he confundido en algunas partes y me temblaban las manos, ¡mira, aún lo hacen!
- Jajaja, ¡a mi me ha encantado! Además ha sido toda una sorpresa... verte aparecer de repente con la guitarra, un concierto en privado... ¡chico, me has puesto los pelos de punta!
- Gracias... - se sonrojó. 
- Oye, ¿me firmas un autógrafo?
- ¿Me estás tomando el pelo? ¡Anda ya!
- Jajaja, no, en serio, si hicieses un concierto yo iría a verte y te lo pediría... 
- Sí, seguro...
- Que sí hombre, no me estoy cachondeando de ti, ten un poco de fe... - le dijo sonriente.
[...]


Siguieron hablando y riendo, disfrutando de aquel momento, de aquella juventud, de aquella amistad, de aquella magia, de aquellas miradas, de aquellas conversaciones hasta el amanecer... Siguieron perdiéndose y encontrándose para hacer más corta la distancia que los separaba. 

3 comentarios:

Iris Castro García. dijo...

que tierno!

Beautiful Disaster dijo...

Precioso! Me han dado ganas de volver a coger mi guitarra, pero no son horas... ya mañana si eso :P
Hacía mucho que no me pasaba por aquí, espero que todo te vaya bien guapa! Un abrazo :)

Summer dijo...

Me ha encantado. No sé si está sacado de la realidad o no, pero ahora quiero que me suceda eso a mí también, jajaja.

Conversaciones hasta el amanecer... sin duda de las mejores :)

Un saludo