Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

viernes, 30 de julio de 2010

Maríntimos



¡La vida pirata la vida mejor!
Sin trabajar,
sin estudiar,
¡Con la botella de ron!


El paseo marítimo se extendía ante sus ojos. Las luces ambarinas del puerto, de los bares y terrazas les amenizaba el paseo, el olor a sardinillas y a sidra invitaba a saciar su hambre. Hacía una ligera brisa, sin embargo, el calor seguía estando muy presente, incluso, pegajoso.

Caminaban cogidos de la mano a lo largo de la costa. Poco importaba pararse en mitad de la calle a saciar su sed de besos lentos y dulces, la gente pasaba a su lado casi sin inmutarse, de vez en cuando la mirada de algún niño les sorprendía, o la broma de algún anciano a quien le gustaba tomar el pelo a las parejas jóvenes que por allí discurrían.

Caminaban tranquilos, sonrientes y sobretodo felices de volver a verse una vez más.


A respirar,
a pleno pulmón,
la brisa marina que entra, que sale, que sale, que entra, que sube que baja del fondo del mar...


Momentos de Lucidez


Yo: ¿Qué es esto?
M: Los tres mil metros...
Yo: ¿Y por qué tienen que correr obstáculos?
M: Porque son los tres mil metros obstáculos...
Yo: ¿Tienen que correr tres mil obstáculos?

miércoles, 28 de julio de 2010

Honesty


(Foto-Desastre, por Leyre L.G)


Contradictoria.
Quizá (me) esté negando lo evidente.



Quizá es que tenga miedo.





(Laverdadesqueestoyaterrada)




Hilos

(Luna desenfocada - Imagen de Leyre L.G)


Me senté sobre el alféizar de la ventana, en equilibrio precario, esperando a que la luna amaneciese tras los edificios. Mientras, la música de una emisora de radio sintonizaba con mis pensamientos, que saltaban a trompicones entre la cordura y la locura. Con tanta luminosidad a penas se podían avistar las estrellas. Sin embargo, ayer no me resultaban tan interesantes.

Al fin emergió resplandeciente, un poco más pequeña que los anteriores días, pero igual de brillante. Me quedé observándola con el hilo de los pensamientos esperando a golpearme a conciencia. Parece que debo pagar por mi debilidad, como un castigo que me impongo sin saber muy bien a ciencia cierta para qué o por qué. Soy el verdugo de mi vida. Parece que disfruto machacándome, castigándome, torturándome, llegando a ver todo tan negro que no hallo la luz.

Suspiro. No, así no vamos bien, al final acabaré ahogándome en algo que he creado yo solita. La mente, nuestra propia mente es capaz de controlarnos, de destruirnos, de engañarnos, de seducirnos para después hundirnos. Se regodea.

Intento relajarme, cambiar la emisora, y casi inmediatamente respiro aliviada. La luz pálida de la luna arroja un poco de claridad a esta oscura noche. Visto así, tampoco es tan complicado, ni tan agrio, ni tan duro, ni tan contradictorio... ni tan...

Al final me abandono a los brazos de Morfeo, intentando encontrar la paz en mi mente atormentada...

martes, 27 de julio de 2010

Lo Necesito


Café natural, un sucedáneo de leche, y azúcar moreno. Cuatro cucharadas. Una droga más que añadir a mi repertorio de adicciones.

Luego no podré dormir por la noche, pero ahora, lo necesito.





En este cuarto hay demasiado por hacer
y no tengo a nadie con quien echar un rato.



III. Otra noche y Sin Compromiso


- ¿Y me dejas a mi con el peso de la partida? ¡Joder! - resopla Fran.
- ¡Tira hermanito, y deja de rumiar!

Fran se inclina sobre la mesa, respira profundamente y golpea con decisión la bola blanca. Consigue meter una bola de color.

- ¡Qué bueno soy! - exclama.
- No te pases amigo, que ahora vamos empate - apunta Cristina. - Aún te quedan dos y la negra...
- Esto es pan comido, nena.
- No me llames nena...
- ¡Tranquila! Sólo bromeaba... ¡Atenta! - dice mientras se pasa el palo por detrás de la espalda - Voy a hacer una jugada con efecto...
- Dispara vaquero - contesta ácida. - Veamos de lo que eres capaz...

De un salto, se sienta en la mesa mientras le guiña un ojo a sus contrincantes. El palo le sale disparado hacia el ángulo opuesto, sin ni siquiera rozar la bola blanca.

- ¿El efecto era no darle a la bola? Te ha salido perfecto hermanito...
- ¡La próxima vez deja las virguerías para los expertos! - le grita Luis.
- Claudia, te toca... demuéstrales a estos capullos de lo que somos capaces...
- Allá voy...

Con tranquilidad, golpea la bola blanca que lentamente se desliza por la mesa hasta golpear una de las bolas rayadas hasta meterla en la tronera.

- A eso se le llama calidad... - le susurra a Luis, intentando provocarle.
- ¡Sí! Solo queda una y la negra, no me falles Clau
- No problem, la he dejado a punto - y diciendo esto, a penas tocando la bola blanca, la última bola rayada cae en el agujero.
- ¡Oooh! ¡Señores, me parece que ya hemos ganado!
- No tan deprisa guapa, aún tenéis que meter la negra... - responde Luis mordaz.
- Pues observa...

Con más fuerza de lo habitual, empuja la bola blanca contra la negra, que choca en el lado opuesto de la mesa sin decidirse a entrar en ninguna tronera.

- ¡Sí! Fallaste querida hermanita... Turno para Luis... Ya os tenemos
- Atentas señoritas, voy a meter las dos bolas de un solo toque...
- Eso habrá que verlo, ¡fantasma! - exclama Claudia.

Dicho y hecho. Luis hace carambola y las dos bolas de color se meten en distintos agujeros, poniendo al rojo vivo la partida.

- Me parece, que ya no tenéis nada que hacer... y ahora si me permitís... voy a hacer virguerías...- sonríe socarrón.

Tal y como había hecho Fran, se coloca el palo por detrás de la espalda, y afinando la puntería, consigue golpear la bola blanca, que a su vez golpea a la bola negra, la cual se desliza por la mesa a gran velocidad, choca contra una, dos, y hasta tres bandas, pero no consigue colarse en ningún agujero.

- Gracias Luis - dice Cristina.

lunes, 26 de julio de 2010

Faro



"La luna es un globo que se me escapó"

Luna llena.
Noches de verano.
Faro que guía a los ángeles guardianes de nuestros sueños.



(Noche de verano del 25 de Julio de 2010, pasados los años
la luna vuelve a posar ante mi cámara.)

domingo, 25 de julio de 2010

Aprendiendo a volar



(El autogiro y yo)


- ¿Y ese cacharro nos va a levantar del suelo? - pregunté un tanto inquieta.
- Perfectamente, no tienes de qué preocuparte - dijo el piloto.
- ¿Y con este viento?
- ¡Mejor que mejor! - sonrió entonces.

"Propicio día para volar" pensé entonces devolviéndole la sonrisa.

- Ten, ponte este casco, servirá para comunicarnos cuando estemos allí arriba...
- ¡Vale!

Después de los preparativos, nos encaminamos hacia la pista de despegue. Calentamos motores antes de iniciar nuestra carrera por el asfalto, y antes de que me de cuenta, ya nos elevamos hacia el cielo. Buscamos las corrientes de aire que nos hagan llegar más arriba.

- ¿Estás bien? - me pregunta el piloto.
- Perfectamente
- Ok, ahora subiremos un poco mas arriba, por encima de las nubes, que ahí, la atmósfera está limpia y no tendremos turbulencias.
- Genial

Dicho y hecho. Nos elevamos suavemente, atravesando un pequeño banco de nubes. Siempre había deseado poder estar tan cerca de ellas, hasta casi tocarlas con los dedos. La temperatura desciende unos cuantos grados, y mis dedos no paran de apretar el botón de la cámara de fotos para captar todo cuanto nos rodea. El cielo está completamente azul y el sol resplandece con toda su fuerza. Observo abajo, los campos sembrados, los árboles perfectamente alineados en las montañas, siguiendo su curvatura, y la carretera, e incluso algunas aves rapaces.

Tras media hora, que a mi se me hace muy breve, iniciamos el descenso. Caemos en picado, ya que según me comenta el piloto, es la forma de aterrizar. Mi estómago sube y baja, en mi pensamiento cruza un "dale caña" y tan solo puedo exclamar:

- ¡Yuhuu!

sábado, 24 de julio de 2010

Hazaña


- ¿Te atreves a pasarte el ancho de la piscina buceando? - dije.
- ¿El ancho buceando? No se, eso solía hacerlo en mis años mozos - dijo mirando al otro lado, calculando la distancia.
- Bueno, o hasta donde lleguemos... puedes impulsarte desde la pared...
- Está bien - sonrió, he hizo que entrechocásemos las manos en el aire. - ¡Nos vemos al otro lado!

Cogió una bocanada de aire y desapareció en el fondo de la piscina. Lo seguí con la mirada, mientras avanzaba con rapidez hacia el otro extremo de la piscina. De ancho mediría unos 21 metros. No estaba nada mal.

Me preparé mentalmente para la hazaña, calenté un poco los músculos. A penas había gente en la piscina así que no tendría problemas de tráfico.

Cogí aire, no mucho, y me impulsé con fuerza desde la pared. Salí disparada hacia adelante. Braceaba sin perder el ritmo, casi sin atreverme a mirar hacia adelante, por no perder la concentración y quedarme a mitad de camino. Sentía que el corazón me bombeaba con fuerza, y una presión se ceñía a mis pulmones, pero yo continuaba nadando con todas mis fuerzas. Cuando ya pensaba que me iba a estallar la cabeza, levanté la mirada y vi que el otro lado estaba mas cerca de lo que había imaginado, así que, en un último esfuerzo, nadé con furia para alcanzar cuanto antes la otra orilla.

Cuando asomé la cabeza por encima del agua, mi acompañante ya había llegado. Los dos gritamos y reímos ante nuestra hazaña.

- ¡Vaya, muy bien! ¡Estás mas en forma de lo que había pensado! - dijo.
- ¿Acaso lo dudabas? - respondí satisfecha. Después de tanto tiempo, no había perdido resistencia, y seguía aguantando bajo el agua como una sirena de agua dulce.

viernes, 23 de julio de 2010

Crudo


- ¿Lo sabes no? Él nunca moverá un maldito dedo para salir de su burbuja... Y te sigues engañando pensando que cambiará... - soltó una risotada amarga - ¡Las personas nunca cambian!

- Pero yo sigo creyendo...

- ¡A la mierda con lo que creas! - le cortó -. Escúchame, él no volverá a ti, no volverá como lo estás haciendo tú, una y otra vez, no... ¡Déjale marchar!

- Pero si ya no espero nada...

- ¿Y por qué sigues lamentándote? ¿Por qué sigues castigándote? ¿Por qué sigues sufriendo? ¿Por qué no disfrutas de la vida y de los que están a tu alrededor, de los que te quieren? ¿Por qué no abres los ojos y quieres tú también? Te diré por qué, aún sigues guardando un pequeño hueco en tu corazón por si vuelve y todo cambia... Pero no, nada de eso va a suceder. Ya no le importas, y te lo demostró en el mismo momento en que te dejó escapar. ¿Crees que si te hubiese querido te hubiese dejado ir? ¿Crees que no hubiese luchado por ti? ¡Despierta, maldita sea! Al final te vas a pudrir en toda esa maraña de pensamientos que tienes dando vueltas en tu cabeza...

- ¿Y qué hago?

- Cambiar el chip. Olvidar. Ser feliz, disfrutar de la vida, de los que te quieren y te lo demuestran cada día. Seguir adelante, el pasado nunca vuelve, y ¿por qué lamentarse por algo que ya ocurrió y que no se puede cambiar? Es duro, ya se que está siendo difícil, y que no es fácil borrar un sentimiento que ha sido tan intenso, pero... debe ser así. Prométeme que lo dejarás ir, que no seguirás sufriendo pensándole, no sigas esperándole, él no volverá, no lo hará, y aunque lo hiciese, no sería lo mismo, has conocido su otra cara, ¿crees que eso se borra tan fácilmente? ¿que se puede perdonar? No... Sigue con tu vida, eres fuerte, yo se que podrás...

- Es una herida incurable...

- Cicatrices que hacen más fuerte el corazón y el alma. Pero recuerda, la vida son cuatro días, y ¿tres de ellos te los vas a pasar llorando? Hay muchas peces en el río... ¡lanza el anzuelo! Y disfruta... te lo mereces.

Al otro lado


Volvió a sentir el irrefrenable deseo de cruzar esa puerta que se había prometido a sí misma que no la abriría a no ser que estuviese absolutamente preparada.

¿Lo estaba?

Habían pasado varios meses desde que se atrevió a mirar en el interior, ya ni siquiera entrar, y mucho menos quedarse. Y entonces, el dolor había sido tan intenso que tuvo que aferrarse al pomo de la puerta para no caer, a sus propias fuerzas para mantenerse en pie, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, y su pecho se oprimía en una convulsión momentánea, como si le faltase el aire, y sobretodo, aferrarse a su razón.

¿Podría ahora soportar el dolor? ¿Podría ahora probar esa droga y no caer, no engancharse de nuevo?

No podía saberlo, pero tampoco se sentía del todo preparada, y sin embargo, cada día, crecía una fuerza dentro de ella que le hacía estar mas cerca de asomarse, de nuevo, a aquella puerta y cruzar al otro lado. Cada día era más urgente la llamada de la curiosidad, del descubrir qué le deparaba al otro lado, agazapado entre las sombras, como un letal depredador, dispuesto a saltar sobre su razón, sobre sus fuerzas, dispuesto a hacer que se partiera en mil pedazos, y tal vez ahora no corriese tanta suerte de volver a recomponerse.

¿Podría volver alguna vez?

Por una parte le apenaba no poder volver hacerlo, pero por otro lado, sabía a lo que se arriesgaba.

Space - Time



- ¿Amanece o atardece?
- Depende de tu posición geográfica... Busca un girasol, él lo sabrá.

miércoles, 21 de julio de 2010

Trick


El local a penas estaba iluminado por una luz ambarina muy tenue. Las personas se sucedían en pequeños grupitos a lo largo de la barra, de las mesas o de los pequeños espacios que quedaban libres. La música estallaba desde los altavoces, quizá demasiado alta.

Estaba acondicionado como una casa antigua, las paredes, adornadas con cuadros de familias, el suelo, de madera, así como el resto del local, y del techo colgaban algunos instrumentos, o fundas de los mismos.

Era largo. Nada mas entrar, a mano izquierda, se encontraba la barra. Hacia la derecha, un pasillo central, y a los lados, pequeños rincones, casi ocultos de miradas indiscretas, una mesa y dos asientos, también de madera. Al fondo había otra pequeña zona, tal vez para no fumadores.

Decidieron acomodarse en la primera y única mesa libre que quedaba. Enseguida les atendió un camarero. Cocacola para él, Desperados para ella.

Las conversaciones iban y venían de un tema a otro, planes para el verano, deseo, miradas, alguna que otra caricia, besos, risas y sonrisas, el tarareo del alguna canción...

Al cabo de un rato, él decidió sorprenderla. Sacó del bolsillo de su cazadora una baraja de cartas.

- ¿No irás a jugar a las cartas ahora, verdad? - le dijo ella con una mirada de sospecha.

No dijo nada. Siguió tarareando una canción con una media sonrisa, mientras separaba los cuatro ases del resto de cartas. De su cartera sacó además, cuatro monedas de un euro. Las puso sobre la mesa, formando un cuadrado, con los cuatro ases sobre ellas. Entonces comenzó la magia.

Sus manos sobrevolaban las cartas, en gestos rápidos y sutiles, mientras las monedas iban desapareciendo y apareciendo misteriosamente debajo de la carta contigua, hasta que todas las monedas aparecieron debajo de una sola carta. La cara de sorpresa de ella no tenía desperdicio. Miraba de hito en hito primero a las monedas y después a él, que sonreía satisfecho, como un niño travieso.

- ¿¡Cómo lo has echo!? ¡Vuélvelo a hacer! - exclamó exaltada, intentando averiguar cual era el truco.

Él soltó una risita y volvió a hacer la misma operación sin ningún error. Ella parecía una niña pequeña. Se removía inquieta en su asiento con la mirada brillante y una sonrisa de oreja a oreja.

En ese instante fue como si la magia hubiese inundado aquel pequeño rincón, como si los hubiese unido más que nunca.

- Eres genial... absolutamente genial - susurró ella.

Moonrisa





Hoy la luna nos dedica una sonrisa cómplice.
Obsérvala en el cielo, grande, amarilla y luminosa.
Donde quiera que estés, abre la ventana, sal a la calle, detente un momento y,
devuélvele la sonrisa.


... de lo verde del jardín


Un camino.

Continúa.

Un sentimiento.

Revive.

Una sonrisa.

Se encuentra.

Un sueño.

Cada vez mas cerca.

Dudas.

Inciertas.

Lágrimas.

De risa.

Corazón.

Arrítmico.

Abrazos.

Compartidos.

Lejos.

Irreconocible.

Cerca.

Íntimo

Uno.

Yo...




"A una duda amarga, te deseo una dulce respuesta"

martes, 20 de julio de 2010

Confesiones




Creo que estoy en otra emisora. He viajado tan lejos que el resto del mundo a dado un salto en el tiempo, no se muy bien hacia dónde, pero creo que hacia atrás. Estoy empezando a formar montañas de los pequeños granitos de arena que he ido recolectando a mi llegada aquí, a las tierras llanas de cielos abiertos y atardeceres anaranjados. Y eso no es bueno.

No estoy a gusto del todo. Parece que el caos se haya instalado en la cabeza de todos aquellos a los que tenía por sensatos, como si el cumplir 21 años hubiese supuesto una regresión irreconocible, como si ahora se llevase de nuevo jugar a la comba, y a la rayuela. Solo que sin cuerdas y sin tizas, tan sólo con alcohol y noches (y días) de desenfreno.

¿Sabes el temor a que te juzguen por tu actitud? Debería haber aprendido ya la lección, que debería importarme nada lo que piensen a cerca de lo que haga o lo que no, pero me pone nerviosa, me pone de mal humor, como si ahora uno no pudiese ser sereno y tranquilo, como si no diese la talla.

Beber, salir de fiesta y liarse con el tío mas "buenorro" del bar está a la orden del día, y si no cumples ese canon te miran mal, te juzgan, se enfadan y te dicen que eres tal o cual...

Me estoy empezando a cansar. Puede que tal vez sea demasiado estricta o radical, pero nunca me gustó demasiado la fiesta, no puedo cambiarlo ahora, ni hacer lo que no quiero hacer...

... Creo que va a ser un verano muy largo...

Crash into me


Como si no hubiese suficientes horas en la noche, mis pensamientos se atragantan en un torrente de recuerdos sin sentido. La cama se hace tan grande que la sensación de soledad me ahoga y me hunde en el colchón, me arrincona en una esquina y a penas consigo sacudirme el llanto de esas imágenes.

Como si el venir aquí hubiese desatado el pasado, y ahora corriese libre sin yo poder detenerle. Como si mi humor se hubiese evaporado y ahora solo quedasen pequeños murmullos de una risa despreocupada, o de sonrisas sinceras... No, ahora son tan frágiles que no tienen la suficiente fuerza para brillar.

Me siento un poco perdida, un poco pequeña, un poco triste, un poco cansada de recordar, de sufrir y a veces de retroceder...

lunes, 19 de julio de 2010

Pide un deseo


Me acurruqué en la cama con la almohada bajo la cabeza con la ventana y la persiana bien abiertas. Hacía mucho calor y a penas corría una brisa que calmase mi sofoco. Permanecí muy quieta, con la vista puesta en el cielo, hasta que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad. Entonces las vi. Miles de puntitos parpadeantes se cernían sobre mi cabeza, como un manto, como si alguien hubiese encendido miles de velas. Por un instante me sobrecogieron y me sentí muy pequeña, casi minúscula. A lo lejos, ahí estaba, mi gran estrella, Sirio, en una danza de tonalidades cálidas y frías, la más brillante.

Desvié mi mirada hacia un punto cualquiera y dejé que mis pensamientos divagasen de un sitio a otro, entre los recuerdos y las imágenes. Y entonces, una estrella fugaz se dejó caer, veloz y muy brillante. Me incorporé rápidamente como si pudiese seguir su camino, pero ya había desaparecido.

- Pide un deseo - susurré. - te lo has ganado...

domingo, 18 de julio de 2010

Hogar, dulce hogar


Rodamos rumbo hacia nuestro destino. Regreso a casa. La mañana ha amanecido soleada y no consigo avistar ninguna nube en el cielo. Los montes se extienden a mi alrededor, todo está verde, azul y deslumbrante. Sonrío. Cierro los ojos y casi sin darme cuenta casi hemos llegado. Intento fijarme en los pequeños detalles que hayan podido cambiar, y todo me parece más viejo, como si hubiesen pasado los años. A penas hay gente por la calle, el calor es insoportable. Empiezo a echar de menos las temperaturas suaves de las costas del norte. Reencuentro con los amigos. Echo un vistazo a la iglesia. Ya no graznan las gaviotas, ahora las cigüeñas son las que nos amenizan la tarde. El sol comienza a escurrirse por el horizonte, e intento descubrir sus colores; rosas, anaranjados, amarillos, no puedo reprimir una sonrisa, echaba de menos este cielo. La luna se recorta brillante y serena contra el cielo, ahora ya mas oscuro. El calor sigue siendo insoportable. Noto una punzada en mi estómago, no llevo ni un día fuera y ya echo de menos esos ojos verdes de mi Chat Noir.

Pero como en casa, en ningún sitio... aunque... ¡volveré!

viernes, 16 de julio de 2010

There




La lluvia se escurría por el paraguas negro que, a duras penas, podía sujetar con una mano, mientras la otra le acariciaba el cuello con cariño.

Ella tan solo podía ver los pies que iban y venían de un lado a otro de la calle, tan solo podía oler su aroma a recién afeitado que tanto le gustaba, y tan solo podía sumergirse en aquellos ojos verdes que le escrutaban silenciosamente.

Sonrió.

Él tan solo podía sujetarla por la cintura, oler su perfume, e intentar aferrarse a su autocontrol para no caer preso del ansia por comerla a besos en medio de la calle.

Sonrió.

Quizá la lluvia, después de todo, no estuviera tan mal.

jueves, 15 de julio de 2010

Olé








¡Y que nos quiten lo bailao!






miércoles, 14 de julio de 2010

The Trees




- ¡Venga! Dime el nombre de un árbol
- ¿De un árbol?
- Sí, sí... seguro que te sabes alguno...
- Mmm... ¡árbol de navidad!



("Verde y Azul" sacada un 22 de Junio por Leyre L.G)

martes, 13 de julio de 2010

Nadie mira


Tú, tú que estás leyendo en este momento, voy a pedirte un favor...


SONRÍE


Sí, tú...


SONRÍE


Venga, que nadie mira...

lunes, 12 de julio de 2010

No hay mas motivo ni razón




Puede que sea esta la canción, la que nunca que escribí, tal vez te alegre el corazón, no hay más motivo ni razón que me acordé de ti. He buscado en lo que fuimos, qué será de ti...

Todas las cosas que soñé, todas las noches sin dormir, todos los besos que enseñé, y cada frase que escondí, y yo jamás te olvidaré, tú acuérdate también de mi, nunca se para de crecer, nunca se deja de morir...



(Me acordé de ti - Fito y Fitipaldis)
(Foto: "Al otro lado del parque" sacada el 3 de Julio de 2010 por Leyre L.G)

domingo, 11 de julio de 2010

Clave-L




Cualquier gesto hecho en la adversidad, si es con buena intención... es el mas bello...


viernes, 9 de julio de 2010

Colère


Su cara se contrajo en una mueca de rabia. Empezó a temblar y deseó darle un puñetazo a la mesa, aunque no perdió el control. Intentó calmarse con su guitarra eléctrica. Clavó con fuerza las uñas en las cuerdas, e intentó puntear un par de acordes que huyeron despavoridos ante la ira que emanaba de su alma. Su corazón latía con fuerza ante la explosión súbita de exasperación que le había provocado aquella conversación, un par de minutos atrás. Tan solo pudo exclamar:

- ¡Maldita idiota!


jueves, 8 de julio de 2010

Broken Wings




Cortó la llamada en cuanto oyó su voz al otro lado del teléfono. No tuvo valor, no tuvo fuerzas, se quedó con las cuatro palabras colgando de sus labios. De nuevo, muda, presa del pánico.

Solo entonces, cuando conseguía recuperar la voz, era capaz de susurrarle en la distancia:

- Te echo de menos...






(Sesión de fotos 3 de Julio - Parque San Francisco)

miércoles, 7 de julio de 2010

C'est la vie



Casi me había olvidado que yo era la chica rebelde que estaba en contra de esa sociedad que oprime nuestras mentes, que odiaba la rutina y las normas. Casi me había olvidado de cuando sentía hervir mi sangre en cualquier momento, y podía llegar a levantar el puño por defender lo que sentía, o lo que pensaba. Casi me había olvidado de que encontré un medio para expresar todo lo que sentía, como es el escribir. Y que me juraba que cambiaría algo de este pequeño mundo que se caía a trozos mientras el resto solamente miraba, y que salvaría a aquellas pequeñas estrellas que se apagaban mientras otros meteoros trataban de destruirlas. Aquella que escuchaba punk y se podía definir como una rebelde con causa.

En realidad no me he olvidado, aún quedan pequeños trocitos de aquello que sentí, y hoy las escribo para recordarme que tengo que seguir adelante, valiente y sin temor, tal y como lo era entonces, una pequeña guerrera que lucha por alcanzar sus metas.




(Foto: "La Vida", sacada en el Parque de Invierno)

martes, 6 de julio de 2010

Soy lo que escribo




Me gusta tocar el piano y el sonido que se produce al pisar el pedal y levantarlo. Me gusta componer y sacar una canción a oído o de memoria, sin partituras. Me encanta leer, sobretodo si son dos libros a la vez. Ver películas de dibujos animados tumbada en el sofá y tapada con una manta, y repetir también las que he visto miles de veces, sobretodo si son de Los Hermanos Marx. Recordar los diálogos de las películas y de las series de televisión. Tener un ataque de risa y no poder controlarme en mucho rato. Me encantan las camisetas de colores con dibujos alegres y también la ropa gótica (aunque digo "yo nunca me lo pondría"). Me encanta dejar salir mi lado infantil y pisar solamente las rayas blancas del paso de cebra, o saltar las baldosas. Me gusta ver dormir a alguien. Las caricias con la punta de los dedos. Me gusta el olor de las sábanas o la ropa recién lavada. Me encantan las cerezas, y las fresas con nata y con leche. Adoro mirar al cielo, sobretodo si está la luna llena y se ven las estrellas. Recibir un cumplido inesperado. Perder el tiempo. Descubrir nuevos grupos de música y recordar viejas canciones. Bailar. Cantar e inventarme las letras de las canciones. Me gusta dormir, y abrazarme a la almohada. Me gusta hacer caras raras en el espejo. Trasnochar leyendo otros blogs.

Soñar despierta. Sonreír por la calle. Me gusta fijarme en los pequeños detalles y en las expresiones de la gente cuando camina por la calle. La fotografía. Los días de sol y nubes. La sonrisa de un niño. Me gustan los chistes malos. Las imitaciones. Me gusta viajar con mis padres. Me gusta ver nevar desde la ventana. Me gusta más la montaña que la playa, aunque me gusta el mar. Adoro los atardeceres, y también los amaneceres. Me encanta el chocolate, solo o con galletas. Mi color favorito es el azul. Me gustan los chicles con sabor a sandía. Besar. Los ojos claros. Me gusta bucear. Tumbarme a la sombra de un árbol. Ver caer las hojas de los árboles en otoño. Me gusta el olor a tormenta, los relámpagos y los truenos. Miradas cómplices. Que me abracen. Las pompas de jabón. Jack Johnson. Me gusta descubrir que tengo un mensaje nuevo en el móvil.

Me gusta llevar la contraria, aún sabiendo que no tengo razón. Me gustan los masajes. Me gustan las noches de verano. El campo. Caminar cuando las calles están vacías. Beber Vodka con naranja, o en su defecto, con limón. Ser un poco loca a veces. Sorprender. El Jazz y el Rock&Roll. Los conciertos. La guitarra clásica. Me gusta que me toquen el pelo. Recordar lo que escribí hace años en un diario. Me gusta escribir con bolígrafos de tinta negra. Me gusta ver jugar a los niños. El olor a bollos recién hechos. Las motos. Los coches. Enroscarme el pelo entre mis dedos. Jugar con las llaves antes de llegar a casa. Me gusta el verano. La papiroflexia. Pintar dibujos aunque sean para niños. El calor. Las conversaciones filosóficas. Intentar saber como es una persona solo por cómo actúa. Me encanta escribir y poner en cada palabra un trocito de mi alma.

San Fermín



Acabo de darme cuenta de que quedan 8 minutos para que lancen el cohete que inicie las fiestas de San Fermín. Enciendo la televisión con rapidez y observo toda una marea blanca que llena las calles hasta la Plaza del Castillo. Se me ponen los pelos de punta, no cabe ni un alfiler, la gente se empuja hacia adelante y hacia atrás, como si fuese un solo organismo vivo. Imposible moverse, imposible caerse.

La cámara enfoca la torre del reloj y miles de papelitos rojos y blancos son lanzados desde el balcón del ayuntamiento. Tan solo quedan tres minutos y comienzan a preparar el cohete.
Los pañuelos se alzan sobre las cabezas de miles de jóvenes. Ha cambiado el color de la plaza. Ahora la increíble marea roja salta y vitorea a los tamborileros que se disponen a anunciar a los representantes que anunciarán el chupinazo.

- Pamplonesas, Pamploneses, ¡viva San Fermín, Gora San Fermín!
- ¡GORA! - grita al unísono la marea roja.

La mecha prende y el cohete sale despedido hacia el cielo. Un aullido ensordecedor estalla en la plaza y así dan comienzo las fiestas que mueven a miles de personas de todas partes del mundo, para disfrutar de 8 días de diversión.

¡Felices Fiestas!

lunes, 5 de julio de 2010

Que no




Que no estoy pa' mirarte mientras te largas con lo puesto, ni quiero ya recordarte, ni imaginarte colgado de la cara oculta de la luna, ni dedicarte más lágrimas, porque se han evaporado con este sol de Julio. Que sí, que las heridas sangran, pero vuelven a cicatrizar, el tiempo, es lo que tiene. Unas veces lo perdemos, pocas veces lo ganamos, pero el tiempo cura nuestras heridas, y eso es algo que no debemos olvidar. Que yo me caí del columpio del que me balanceaba y me partí en mil trocitos. Al reconstruirme creo que perdí algunos de ellos, como la valentía o la locura...

Que no, no estoy pa' mirarte a los ojos, ni pa' decirte que vuelvas, ni pa' bailarte más rumbas...

domingo, 4 de julio de 2010

Luces




La música suena de fondo, una canción tras otra, pero a penas la oímos, a penas prestamos atención a nuestro alrededor. Bailamos al ritmo de nuestros latidos, nuestras manos intentan calmar nuestra sed y miles de sonrisas se derraman cómplices de tu mirada, de mis miradas.


Estudio de Cerny


Mi última interpretación:

sábado, 3 de julio de 2010

Consequence



Un poco de café para que no se te olviden las largas y amargas noches de insomnio que pasabas buscando la luna con la mirada, mientras se ocultaba tras las nubes, y te preguntabas si en aquel momento élla la estaría viendo también.



jueves, 1 de julio de 2010

En cuadra dos


Por supuesto, y siguiendo con las críticas televisivas... el otro día me sorprendió un nuevo anuncio. Esta vez se trata de un nuevo reallity, donde tu vida se reduce a 20 metros cuadrados con una única persona como compañía. El premio es de un millón de dólares, dato importante.

Pero dicho así es muy sencillo, ¿y si le añadimos la dificultad de que las parejas deben permanecer en el interior de un ángulo de la cámara durante 30 días? En el momento en que alguna de ellas salga del marco, queda automáticamente descalificada.

Lo mejor de todo, es que dichas parejas deberán mantener la atención de los telespectadores, deberán ganarse su bendición, para que así puedan ser votados como favoritos y ganar el fantástico premio.

Por si no teníamos suficiente con Gran Hermano y sus ilimitadas ediciones, ahora le toca el turno a este nuevo reallity. Que yo me pregunto, ¿qué obsesión tiene la gente con mostrar sus vidas al resto del mundo? Obviamente, el dinero mueve montañas. Pero, ¿se puede llegar a hacer el ridículo extremo solamente por eso?

Que mirándolo por otro lado, no tendrán que gastar en cámaras e iluminación. Supongo que será por los tiempos de crisis en los que nos movemos; nos mantienen entretenidos y ahorran en recursos materiales.

¡Buena jugada!