Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

lunes, 31 de mayo de 2010

Los Hermanos Marx




domingo, 30 de mayo de 2010

Magnética


Castles


Cuatro horas antes de que amanezca, mis pensamientos deambulan descalzos por la habitación. Sueñan despiertos a perseguirte por las calles de Madrid, juegan a atrapar esa mirada que me acechaba desde una esquinita de la cama, y a acariciar tus caricias, como cuando tus dedos se perdían entre los recovecos de mi piel, deslizándose con suavidad. Intentan atrapar tus labios, tus besos con sabor a "buenos días princesa", tus sonrisas traviesas....

Cuatro horas antes de que amanezca, mis pensamientos construyen castillos en el aire, y con los primeros rayos de sol, se desvanecen acurrucados entre las sábanas, siendo tan solo una sombra de recuerdos que intentan sobrevivir al olvido.

viernes, 28 de mayo de 2010

Crisis


No me considero una experta en economía y mucho menos en política, pero día tras día estamos viendo en las noticias el circo que tienen montado en el gobierno. Sencillamente me parece deplorable; mantienen una lucha infantil por ver quien es el mejor del patio, y no se dan cuenta de que lo único que hacen es sembrar el descontento en el pueblo, porque no hay mejoras de ningún tipo.

Esta noche, concretamente, me he preguntado, ¿por qué estamos empeñados en dividir la sociedad en partidos políticos, si se supone que todos persiguen el mismo bienestar? ¿Por qué entre unos y otros se acusan de no hacer bien las cosas, cuando sencillamente podrían unirse y llegar a alguna conclusión razonable que nos sacase de esta crisis?

Cada día veo mas claro que se va a producir un cambio, un despertar, y espero que no termine en caos. Aquellos que tienen el poder y conciencia, ¡que espabilen! y que empiecen a mover los hilos para sacarnos a flote, ¿o es más sencillo tenernos entretenidos con temas ambiguos, controlados, con una venda en los ojos mientras este país se estrella contra el suelo, sin poder hacer nada por poder evitarlo?

Cometas



Siento predilección por aquellos que están encerrados en su piel, en su cuerpo, en su cabeza, que son un reto, un rompecabezas, los que creen que son oscuridad y no se creen que pueden brillar más que cualquier estrella.


jueves, 27 de mayo de 2010

Bicha

No subestimes a esta bicha...

Yo monté en mi columpio de cuerdas
Y liarme alguna que otra juerga bajo las estrellas
En el mar y en el campo
Y que el sol nos descubra bailando.

Soy una princesa, guerrera, campera
Oceánica, volcánica, eléctrica y mu suavecita
Que cuando quiero soy una gatita, y ronroneo.

... No es traidor el que avisa...


(La Bicha - Bebe)

miércoles, 26 de mayo de 2010

Sun




Tras varios meses intentando barrer las nubes de mi alrededor, el sol vuelve a brillar.

martes, 25 de mayo de 2010

Los 7 fantásticos


¿Qué hilos se pudieron ir tejiendo en todo este tiempo para que al final coincidiésemos en el camino?

Pude haber ido a otro sitio, pude haberlo hecho antes, o quizá después, pude haberme sentado al otro lado de clase, y sin embargo, de alguna u otra forma que no conocemos, nos situamos inevitablemente en el mismo radio, ya próximos al comienzo del curso.

¿Estábamos destinados a conocernos?

Tania T: cariñosa, alegre, fuerte, luchadora, guerrera, madre, protectora, con experiencia, a veces alocada, a veces sensata, con un envidiable color de piel, sincera, mujer admirable, conseguirá todo lo que se proponga...

Tania V: pequeña, fiestera, fuerte, de ideas claras, con un gran don para las matemáticas, pícara, sabe dar una contestación a punto, con buen sentido del humor, querida, trabajadora...

Sergio: sorprendente, calculador, buen estratega, también con un gran don para las matemáticas, interesante, buen conversador, amable, educado, extravertido, amante de la buena música, cariñoso...

Ana: responsable, muy trabajadora y persistente, constante, educada, reina mora, con ideas claras, con un gran futuro por delante, sorprendente a veces, tranquila, afable...

Leyre: fiestera, amante de la noche, considera que la vida no es para estar continuamente preocupados y sufriendo, simpática, habladora, pelirroja, lista...

Jorge: diferente, sorprendente, dice lo que piensa sin importarle el qué podrán pensar los demás, con una gran memoria, curioso, trabajador...


Cada uno diferente, pero muy unidos.

A vosotros. Me alegro de conoceros cada día un poquito más.

Gracias.


Giglio


Y así, debiendo estar ya dormida... he terminado de leer "Perdona pero quiero casarme contigo". Después de varias entradas en el blog haciendo referencia a algunos capítulos, a algunos momentos, a algunas frases... a Alex y a Niki... Después de abandonarlo y volverlo a retomar. Después de hacerme reflexionar a cerca de la vida, del amor... Después de muchas lágrimas derramadas sobre esos instantes que describía Moccia, tan emotivos, tan mágicos, tan sentidos, incluso tan familiares... Concluyo diciendo que, si todo esto ha cambiado, soy feliz por haberlo vivido con profundidad, por haber disfrutado mientras tuve la posibilidad de hacerlo.


Gracias.

lunes, 24 de mayo de 2010

Poco a poco


Se mira en el espejo. Se siente más guapa, más mujer, más segura de sí misma, más libre. Y en principio era esa libertad lo que le asustaba, lo que le hacía pensar que ella sola no podría con su vida, que no podría vivir sin esa mano que le sujetaba cuando estaba a punto de caer. Poco a poco, fue entendiendo que si quería pasar página, tenía que empezar por seguir escribiendo. No tenía por qué acabar con ese amargo "Adiós", sino que tenía que empezar con un "¡Buenos días mundo!".


Love is all Around - Wet Wet Wet

Vacío




¿Qué otra cosa hay que saber más allá del hecho de que el amor se ha acabado? Se ha acabado y ya está. ¿Acabado? Esa palabra es casi un grito desgarrador. Al oírla pronunciada en su mente su corazón parece retorcerse y extenderse como un elástico de absurdas capacidades, tenso como un arco violento y listo para lanzar la dolorosa flecha, más y más tenso, hasta lo inverosímil, hasta romperse como cinco cuerdas de un instrumento llevadas a la exasperación, el último y lacerante hálito de un viejo cantante de rock en su último bis, el último canto de un viejo cisne, ya ronco.


(Perdona pero quiero casarme contigo - Federico Moccia)

Mensaje en una botella


- Eh, se me ha ocurrido una idea - Guido le sonríe en la penumbra.
- Dime...
- Es algo bonito. Metamos una nota en la botella y lancémosla al río, destinada al que lo encuentre, ¿te parece? Como en esa película... Mensaje en una botella, de Kevin Costner y Robin Wright Penn...

Esta vez es ella la que lo sorprende. Ella, a la que le encantó esa larga carta y que se la aprendió de memoria para no olvidarla jamás. Ella, que ahora se relaja, cierra los ojos y declama:

- A todos los que aman, han amado y amarán. A los barcos que navegan y a los puertos de escala, a mi familia, a todos mis amigos y a los desconocidos: esto es un mensaje y un ruego. El mensaje es que mis viajes me han enseñado una gran verdad: yo he tenido ya lo que todos buscan y sólo unos pocos encuentran, la única persona de este mundo que estaba destinada a amar para siempre. Una persona rica de sencillos tesoros, que se hizo a sí misma y que aprendió por su cuenta. Un puerto en el que me siento en casa para siempre y que ningún viento o dificultad lograrán destruir jamás. El ruego es que todo el mundo pueda conocer esa clase de amor y que éste los sano. Si mi ruego es escuchado se desvanecerán para siempre todos los lamentos y las culpas, y se acabarán todos los rencores...


(Perdona pero quiero casarme contigo - Federico Moccia)

domingo, 23 de mayo de 2010

Ciento Seis



Por un momento cerró los ojos y revivió aquel instante como si aún estuviese ahí:

- Es un regalo - dijo.
- Pero... ¿Por qué? - preguntó sin entender nada.
- Porque sí, porque te lo debo...
- ¿Deberme? ¡A mi no me debes nada! Di que me lo regalas porque te apetece...
- No, no, porque te lo debo...

Le miró a los ojos, parecía que iba en serio, así que se dejó convencer.

- Está bien...

Una vez pagado salieron de la tienda.

- Pero tienes que firmármelo... - suplicó sonriente.
- Pff... ¡Sabía que me lo dirías! Si lo se, no te lo compro... - resopló.
- Aah...

Recordó también, aunque no sabía exactamente de quién había sido la idea...

- ... Y cuando termines de leértelo, me lo dejas a mi y así puedo leerlo yo también...
- ¡Claro! - dijo mientras pensaba que podría dejarle cosas escritas por el libro, y así después él las leería también y podría devolvérselas, aunque no se lo dijo.


Volvió a abrir los ojos. Se encontró de nuevo en aquel banco, viendo a toda esa gente que había decidido salir a dar una vuelta aprovechando el calor de la tarde. Se respiraba un ambiente a fiesta, a tranquilidad, a un verano que estaba próximo en llegar.

Recorrió con ligereza las hojas de aquel libro. Le quedaba poco para acabarlo, a pesar de que en ciertos momentos lo había dejado abandonado sobre su mesilla. Y de pronto, ahí estaban, las pequeñas notitas que había ido escribiendo al comienzo de éste. Sonrió sintiendo cariño y cierta nostalgia. Había tanto amor en aquellas palabras, que le parecía mentira que ahora casi ni si quiera le diesen una punzada en el estómago. Eran palabras divertidas, frases subrayadas a lápiz, párrafos rodeados en círculo, caritas sonrientes, hojas marcadas, estrellas, gatos, fechas...

Nunca se lo dijo, y tal vez fuese mejor así. Alguna vez había pensado en borrarlas, pero al final decidió no hacerlo, como un buen recuerdo, para mirarlas de vez en cuando. Volvió a la página donde había dejado el marca páginas y siguió leyendo, temiendo que aquello que intuía se hiciese realidad.


Otra noche y Sin compromiso


- Ya estamos aquí - saludó Fran.
- ¡Ya era hora majo! Que llevamos esperando diez minutos... - le espetó Claudia.
- Tranquila ¡eh! Ha sido culpa de este - dijo señalando a Luis. - Por cierto, ella es la petarda de mi hermana, y su amiga, Cristina.
- Encantado - dijo Luis mientras les daba dos besos a cada una.
- Igualmente - sonrió Cristina.
- ¿Bueno, a dónde vamos? - preguntó Claudia.
- Habíamos pensado que podíamos ir a jugar unas partidas de billar, ¿qué os parece? - apuntó Luis.
- ¿Habíamos? - dijo Claudia arqueando una ceja. - Esa clase de cosas no se le suelen ocurrir a mi hermano...
- ¡Eh! ¿Pero qué te has creído hermanita?
- Mejor no te lo digo...

Mientras Fran y Claudia discutían a cerca de quien era el mejor de los dos y a quien se le ocurrían las mejores ideas, Luis comenzó a hablar con Cristina:

- ¿Siempre se comportan así?
- ¡Vaya! Yo es la primera vez que los veo más de dos minutos seguidos juntos... así que, me supongo que sí...
- ¡Qué idiotas!

Permanecieron un momento en silencio, sin saber qué decir, mientras se miraban de reojo y sonreían viendo a sus amigos discutir como un par de críos.

- A mi me parece un buen plan - comentó Cristina.
- ¿El qué?
- Lo de ir a jugar a billar... se me da bastante bien...
- ¿Sí? Bueno, eso habrá que verlo... yo fui campeón de mi instituto...
- ¿Hace cuanto? Jajaja...
- ¡No te burles de mi! En serio, soy bueno...
- ¿Sí? Bueno, eso habrá que verlo... - sonrió con picardía, imitando el comentario que él había hecho anteriormente.
- Por supuesto - le susurró Luis al oído. - ¡Eh, colgados! Vámonos o estará todo lleno, y luego el que se pondrá a dar gritos seré yo...
- ¡Sí, señor! - bromeó Fran.

Se dirigieron hacia los bares, dónde la gente comenzaba a salir para divertirse y pasar un buen rato.


sábado, 22 de mayo de 2010

Streets




Olvidé que seguían observándome, no muy lejos, pero sí lo suficientemente cerca para poder sentirlos aún sobre mi piel, colgados de mis hombros como una losa, arrastrándolos hacia abajo.

Tal vez, las luces de una ciudad sin nombre pudiesen devolverme aquellos pasos que caminaban erguidos, acompañados por la felicidad, por la tranquilidad de aquellos otros que se dejaban llevar, haciéndose eco en aquellas calles.

O no, no se trata de eso, no se trata de retroceder en el camino. Ya no hay señales que indiquen dónde nos perdimos, y dónde poder encontrarnos de nuevo. Ya no.

Creímos ser dueños de nuestro destino, de nuestro presente, de nuestro futuro. Esa ilusión se partió en mil pedazos. Un disparo directo, y miles de fragmentos se dispersaron por el suelo, sin poder repararlos.

Y no hay día en el que no intente que el sol no deje de salir. Luchando contra furia y tempestad, cayendo y volviéndome a levantar para recuperar esos pasos que tropezaron, y que ahora, aprenden a caminar solos por una senda llena de obstáculos.

X. Solteras y Sin compromiso


- Joder, ¿¡has visto a ese viejo!? - gritó Cristina.
- ¿Quién?
- Míralo, está en frente tuya, con su flamante descapotable azul eléctrico, con tapicería de cuero blanco y ¡la chacha sacándole las maletas!
- Unos tantos y otros tan poco... ¡Somos unas pringadas!
- Psé... yo no me quejo de lo que tengo... además, si tienes ese poder adquisitivo, fijo que tienes amigos que se fijan mas en el dinero que tienes que en como eres... y para eso... paso...
- Ya... ¿pero te imaginarías? Yo me sentiría como las chicas de Sexo en Nueva York, que van a fiestas glamurosas y no paran de codearse con gente importante...
- ¡Pero bueno! - exclamó Cristina de repente.- ¿No habíamos quedado con tu hermano? La puntualidad la tiene en los pies...
- Ya, le voy a dar un toque para meterle prisa...
- Espera... ¿cómo es que quiere quedar así de repente con nosotras? ¿No estarás intentando juntarnos, no?
- ¡Anda hombre! ¿Tú estás loca? ¿Con mi hermano? Jajaja... ¡Ah! Mira, por ahí llega...
- ¿Tú sabías que iba a traer acompañante?
- Me dijo que iba a venir con un amigo, pero no me dijo que ese amigo estuviese tan bueno...
- ¡Ya te digo! Además es mi tipo... alto, algo musculoso, tirando a delgado, calvo o en su defecto con la cabeza rapada, jajaja... con aspecto de tipo duro...
- Vamos, un cabrón...
- Quien sabe, igual luego es sensible el chaval...
- Lo dudo mucho, ya sabes como es mi hermano, así que sus compañías serán parecidas... Cazurro...
- Jajaja... como te oiga...
- ¡Pues que lo haga!
- ¿Entonces me dejas que seduzca al amiguete?
- ¡Todo tuyo nena! Ya le preguntaré si tienen a otro amigo más para que se una a la fiesta... ¡ah! y si tú no puedes con ese... me lo pasas...
- Mmm... pondré en acción todas mis tácticas de ligue - dijo guiñando un ojo.
- ¡Buena suerte!

viernes, 21 de mayo de 2010

Stop


Suspiré con cansancio. Acababa de salir de un examen y sentí el irrefrenable impulso de escapar de allí, no importaba dónde. Me embargó una extraña sensación que no supe calificar, una mezcla de tristeza, contradicción, tensión y malestar. No tenía ganas de hablar, aunque intercambié unas cuantas palabras con los compañeros de clase.

Casi haciendo mutis por el foro, abandoné la escena y me dirigí a paso veloz hacia casa. Había mucha actividad por la calle. La tarde era soleada, calurosa, y muchos, habían aprovechado para ver el mercado medieval que habían puesto en la plaza. Me deslicé como una sombra entre todos ellos, sin pensar en nada, como en estado automático.

Al llegar a casa no me lo pensé dos veces, saqué los cuadernos y todos los apuntes, que se desparramaron sin orden por encima de la cama, y metí aquel libro que llevaba sin tocar desde finales de marzo.

Salí por el portal y subí las escaleras que me separaban de aquel parque, casi de dos en dos, sin a penas percatarme del cansancio que bombeaba mi corazón. Busqué un árbol sobre el cual apoyarme y me quedé observando la ciudad, que se recortaba contra la luz del atardecer.

Aquella extraña sensación seguía oprimiendo mi corazón, no sentía ganas de hacer nada. Tan solo darle al botón "off" y que todo parase por un momento. Algo había cambiado. Y no lograba identificar que era.

Una hora después, decidí regresar a mi cuarto. Dejé que la música me absorbiera un poco aquella melancolía que se extendía por mi cuerpo, y que dejaba poco espacio para el optimismo.

Brahms Lullaby

Mi nueva interpretación:

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cosas de chicas


- Yo también escribo en un blog - dije.
- ¿También? Bueno... cosas de chicas - dijo sonriendo.
- No, no es cosas de chicas, no es eso de que bonito es el amor, la vida y las mariposas... - dije con seriedad.


Nos despedimos en aquella plaza y cada uno siguió su camino.

El día había sido muy intenso, y tan solo tenía en mente llegar a casa y ponerme a escribir, quería derramar sobre el papel toda la marea de pensamientos que me estaba apabullando. Recorrí en solitario las calles, con paso rápido pero seguro. Tan solo esperaba llegar a casa y ponerme a escribir. Miré hacia arriba, la luna me observaba sonriente desde el cielo.

Desde primera hora de la mañana me había dejado caer por la universidad, para preparar con los amigos, un examen del cual nos examinaríamos por la tarde. El día amaneció nublado, pero enseguida se despejó y el sol comenzó a calentar nuestras cabezas. A las 19:00 entramos en la sala donde nos evaluarían. A las 20:00 ya estábamos fuera, la mayoría satisfechos, algunos arrepintiéndose por haber arriesgado demasiado, pero contentos. Un examen menos.

Decidimos ir a tomar algo a la terraza de un bar. Cerveza con limón y frases con doble sentido fueron suficiente para alegrarnos y echarnos unas risas que levantasen nuestros ánimos y dejasen a un lado nuestro cansancio.

Media hora después acabamos en un bar viendo "Doctor en Alaska". La había visto anunciar alguna vez por televisión, pero nunca me había llamado la atención. He de decir que me ha gustado. Tiene una filosofía y una psicología de trasfondo, tanto en los personajes, como en las situaciones, que te hacen reflexionar.


"Cosas de chicas", la frase me acompañó durante todo el camino. En realidad, me hizo gracia. Lo consideró como algo de broma. Tal vez sean cosas de chicas, pero yo lo considero algo mas serio, a fin de cuentas, escribo lo que siento, lo que pienso, y no creo que sean cosas sin sentido, niñerías de una chiquilla que no sabe que hacer con su tiempo libre. No me gusta que se tome en broma, como una "tontada" que dura el tiempo que se haya puesto de moda. No espero ser famosa, ni ganar ningún premio o reconocimiento por lo que hago. Me gusta escribir, para mi, para otros, para sacar una sonrisa, una reflexión o incluso una lágrima.


martes, 18 de mayo de 2010

Paracaídas




... Remontando el vuelo...

Y ahora llevo conmigo un paracaídas.

lunes, 17 de mayo de 2010

Fall



Creo que una parte de mi lo sabía desde el principio, tal vez aquella a la que se le llama razón. Pero es más bonito pensar lo contrario, es mas bonito dejarse llevar por una vez en la vida, arriesgarlo todo por una carta, subir tan alto que todo te de vueltas y te de exactamente igual, en esa dulce locura de volar sin paracaídas. Y tal vez, era esa parte de la razón la que desde abajo gritaba, sin yo oírla, que la caída sería fatal.

domingo, 16 de mayo de 2010

Love Of Lesbian




No tengas miedo




- Tengo miedo...
- ¿A qué?
- A perderte, a no estar contigo...


La vida nos enseña que cuando nos caemos, siempre podemos levantarnos, costará más, costará menos, pero tendremos la capacidad de volver a caminar.

¿Estás preparado?


- No tengas miedo. No puedo prometerte que nunca dejaré de estar contigo. No puedo asegurarte que sea yo la persona con quien compartas tu vida, quizá encuentres a alguien con quien de verdad lo hagas. Pero ahora no tengas miedo. Mientras permanezca a tu lado quiéreme, respétame, lucha por mi... Pero si llega el día en que tenga que marcharme, en que te diga adiós... déjame ir, porque no estarás sola, y podrás seguir adelante con tus sueños, y con tus ilusiones.

sábado, 15 de mayo de 2010

III. Otra noche


- ¿Al final conseguiste algo con la rubia?
- Sí tio, al final me la tiré...
- ¡Joder, enhorabuena!

Hicieron chocar las palmas por encima de sus cabezas y rieron con entusiasmo.

- ¿Y tú? Te vi con aquella chica... ¿Cuántos años tenía?
- No se tio... pero enseguida me aburrí de ella... fue un juego demasiado fácil... así no tiene gracia... Ya que no quiero nada serio con ninguna, por lo menos que me lo pongan un poco difícil, ¿no?
- Sí, pero mientras no te lo pongan tan chungo como a mi...
- Bueno, pero la espera ha merecido la pena, ¿no?
- Seh...
- Buen ojo amigo...

Caminaron en silencio hasta llegar a un parque. Decidieron sentarse en un banco a fumar.

- Oye, ¿sabes que el otro día me preguntaron si yo era un skin? - dijo Fran.
- ¡No me jodas!
- Sí, me dice un tío, oye, tú con la cabeza rapada ¿no serás uno de esos que va por ahí pegando a la gente con bates de béisbol y puños americanos, no?
- Jajaja ¡Lo que nos faltaba! Ahora uno ya no puede ir como le de la gana por ahí...
- Ya ves...
- Oye - dijo entonces Luis cambiando de tema - ¿tu hermana qué está haciendo?
- ¿A qué viene eso de preguntar por mi hermana? - preguntó Fran con recelo.
- Curiosidad...
- Está estudiando Bellas Artes...
- Hace mucho que no la veo...
- Va a su bola, yo tampoco la veo, jaja...
- Pero tio, ¡tú vives bajo su mismo techo!
- Ya... Pero se pasa el día entero por la universidad, y cuando llega a casa se mete en su cuarto, así que...
- ¡Manda huevos! Oye, podríamos salir un día los tres, así, si tiene a alguna amiga maja, que me la presente...
- ¿Pero tú no decías que no querías saber nada de mujeres?
- ¿Eh? Yo no he dicho nada de no quiera saber de mujeres... He dicho que no quiero tener ninguna relación formal...
- Sus amigas son muy serias...
- ¡Anda ya! Si Claudia es una viva la vida...
- No se, yo solo conozco a una, que alguna vez ha venido a casa...
- ¿A sí? ¿Está buena?
- Hombre, tiene su puntillo...
- ¿Cómo se llama?
- Cristina


Fearless



Decidió sentarse a descansar en uno de los muchos bancos de aquel inmenso parque. Eligió el que estaba a la sombra de unos árboles, cuyas frondosas ramas a penas dejaban filtrar la luz del sol. Era como estar sumergida en un bosque tropical, donde el verdor y la frescura se respiraba en el ambiente.

Guardó su cámara réflex en la funda, no sin antes repasar las últimas fotos que había atrapado. Unas palomas en pleno vuelo, el fluir del agua en una fuente, la carrera de un perro tras una pelota de goma, aquel macro de una margarita amarilla... Sin duda, aún le quedaba mucho por aprender, pero se sintió satisfecha.

Dejó transcurrir el tiempo sin prisa, con la mirada perdida entre la gente que iba y venía, entre las parejas que se paseaban de la mano o besándose en cualquier rincón, entre aquellos chicos y chicas que se preparaban para una noche de fiesta.

Durante aquel instante, todas sus preocupaciones se disiparon. No sentía miedo, ni angustia, tan sólo una tranquilidad y una calma que le hizo sonreír.

IX. Solteras y Sin compromiso


- Me siento estúpida
- ¿Por qué dices eso Cris?

Se mordió el labio inferior con fuerza para no dejar escapar sus lágrimas.

- Porque ya no se qué pensar...
- Pero... ¿A qué te refieres? ¿Es por Dani?
- ¡No! Es porque... un día estoy bien, y al día siguiente estoy echa una mierda, y al día siguiente vuelvo a estar bien, y al día siguiente no... ¡Y me da rabia! ¡Me da rabia estar mal, porque no debería tener por qué!

Claudia pasó un brazo alrededor de los hombros de Cristina y la atrajo hacia sí.

- Puedes llorar todo lo que quieras...
- ¡Pero es que no quiero llorar más! ¡Ni siquiera se por qué estoy así! Ha perdido todo su sentido después de tanto tiempo...
- Pero no seas tan dura contigo misma... si necesitas desahogarte... hazlo, no lo oprimas dentro de ti, porque eso será peor...
- Pero es que siento que si lo hago, soy débil, soy esa pobrecita que no sabe seguir adelante, que parece que todavía sigue buscando respuestas donde no las hay, que sigue ahí quieta sin moverse, sin reaccionar... que sigue pensando y recordando cosas estúpidas, que doy pena, que tan solo trato de dar pena, ¡y no, no quiero que me vean así, pero no puedo evitarlo!
- Te voy a regalar en serio esas vacaciones para que te vayas lejos y no te de por pensar en tonterías...
- A las montañas por favor...
- Con las cabras...
- Con lo que sea... Pero que no haya a penas civilización...
- ¿Y cómo sobrevivirás?
- Me da igual si no sobrevivo...
- ¡Pero tú estás tonta! En serio voy a llamar a Dani...
- ¡Que no es por Dani!
- Sí, claro, me vas a engañar a mi... Te da rabia que no te haya llamado todavía... Que solo haya sido un rollito de una noche, porque habíais conectado...
- No se...
- Tu no eres ni estúpida, ni das pena, ni eres débil... ¡Eres Cristina, la reina de...!
- La noche, no te jode - le cortó con sorna.
- Jajaja... ¡Venga chica, sonríe! El mundo se enamorará de tu carisma...
- ¿Carisma? Já...
- En serio, o si no mira Dani, que rápido se fijó en ti...
- Pss, pero porque estoy buena, que si no... jajajaja... - dijo estallando en una sonora carcajada.
- ¡Sí señora! ¡Así te quiero ver!
- ¡Joder! ¿¡Por qué sigues a mi lado!? Lo único que hago es contarte mis penas, llorar sobre tu hombro y decir paridas, ¿doy o no doy pena?
- Eres mi amiga, y las amigas están para eso y mucho mas...
- ¿Para dar pena? Jaja...
- ¡Para ayudarse! Cuenta conmigo siempre que lo necesites. ¿Lo sabes, no?
- Lo se, y por eso te doy las gracias...


viernes, 14 de mayo de 2010

II. Añoranzas


Querido Carlos:

Esta es la segunda carta que te escribo, no se muy bien por qué... pero siento que debo hacerlo. Por suerte para ti, o para mi, no la enviaré. Me pregunto qué estarás haciendo ahora, me pregunto tantas cosas que no se por donde empezar... Aunque si he de empezar por alguna... me pregunto qué tal te va, si ya has conocido a alguien, cómo te van las clases, los exámenes, la familia, los colegas...

El otro día te vi con tu amigo Rubén, creo que no me viste... de lo cual me alegro, porque te juro que no se como hubiese reaccionado. Tal vez me hubiese quedado clavada en el suelo, con tantas cosas que decirte que no diría ninguna. Y me sentiría ridícula y tonta, y tal vez se me pasase por la cabeza darte un beso, y luego pensar que eso es una estupidez, dar media vuelta y salir corriendo...

Lo cierto es que estoy mejor, aunque no totalmente curada. Pero tienen razón con eso de que el tiempo cura las heridas... aunque queden cicatrices. Y unas veces me siento contenta e incluso soy capaz de sonreír y pensar que me puedo comer el mundo... y otras veces estoy que exploto, ¿te lo puedes creer? a pesar de que hayan pasado ya cinco meses... no consigo olvidarte.

Solo espero que estés bien... Y tal vez algún día, sea capaz de decirte todas estas cosas que no te digo...

Att:

Cristina.

Sol sal(ado)





¡SAL SOL!



Tan vivos



Echo de menos aquellos días de sol y calor, en los que permanecíamos tumbados en la hierba sin nada que hacer. Aquellos días de verano en los que solíamos soñar despiertos, sin preocupaciones, contagiados tan solo por la luz de nuestras ilusiones.

Echo de menos aquellos días en los que una caricia bastaba para disipar todas nuestras dudas, y todos nuestros miedos. Donde tu sonrisa era más que suficiente para iluminarme la noche. Donde tu mirada era como una escalera para subir al cielo y tocar las estrellas.

Echo de menos el calor del verano, el de tu cuerpo junto al mío mientras me abrazabas. Echo de menos esas miles de palabras que decíamos sin decir. Esos besos encerrados en nuestras manos, guardados en bolsillos para tomarlos en cualquier lado. Aquellos paseos a la luz del amanecer, cuando el sol ya asomaba perezoso por el horizonte y nosotros seguíamos tan vivos, tan fuertes, tan despiertos...


jueves, 13 de mayo de 2010

Warrior


La miraban fascinados con la boca abierta. Nunca habían conocido a una persona que hubiese vivido tanto y tan intensamente como lo había echo aquella mujer. Parecía tan increíble aquello que contaba, que llegaron a pensar que era el argumento de una película de acción.

Se sorprendió a sí misma sintiendo ganas de revolución, de reivindicarse contra el mundo y salir a la calle con el puño en alto.

Había vivido tiempos de represión, de continuas luchas para lograr la libertad de expresión, para la evolución de un país que se ahogaba bajo el mando de una dictadura. Contaba como salían a la calle y se enfrentaban a la policía, bajo pañuelos que protegían sus rostros contra las bombas lacrimógenas. Tenían puntos estratégicos de queda donde reunirse si los acorralaban o les cortaban el paso. Tenían que saber defenderse, luchar si hacía falta, ser fuertes, protegerse unos a otros.

"Tenías que tener cuidado de no alejarte de el grupo, y mucho menos, entrar en plazas sin salida, porque entonces la policía cerraba las verjas, y si te cazaban estabas perdido... Yo una vez me despisté y entré por error en una de ellas... Entonces, un chico apareció a mi lado y me dijo, ¡sácate ese pañuelo, escóndelo! Porque claro si la policía te ve así, ya sabe que eres de los que estaba en la manifestación. Tenía tanto miedo que inmediatamente le obedecí y no pensé en lo que hacía. De repente me echó contra un muro, de golpe, me dijo, tranquila, no te muevas, y me besó. En ese momento llegó la policía y nos dijo, ¡eh, salid de ahí, que vamos a cerrar esto! ¿No os habéis enterado de que hay una manifestación?... Salimos de la mano y cuando ya no les veíamos, el chico se separó de mi y ya no lo volví a ver nunca más. Ni se quien era, y ni me acuerdo de su cara, pero me salvó la vida".

Ambos se miraron sin creérselo del todo. No podían imaginar que eso hubiese sucedido a penas veinte años atrás. Vivían tan bien ahora, con todas las comodidades que pudiesen desear, que aquello parecía inverosímil.

Desde entonces, ella no pudo evitar mirarle de otra forma. Como una guerrera que lucha por sus ideales, una guerrera siempre al pie del cañón, fascinante, salvaje, e increíble.

miércoles, 12 de mayo de 2010

II. Otra noche


Apuró el último trago de cerveza que le quedaba y se dirigió hacia a aquel grupo de chicas que bailaban provocativas al otro lado de la barra. Observó a Fran quien perseguía desesperado a aquella rubia potente. Por un momento le dio pena, ellos siempre se habían considerado tipos duros que pasaban de esa chorrada que se hacía llamar amor, pero ahí estaba, colgado de una tía que pasaba completamente de él.

Sacudió la cabeza y le lanzó una sonrisa a aquella chica despampanante que movía sus caderas de forma muy sensual. La había pillado unas cuantas veces mirar hacia donde estaba él y no iba a desaprovechar aquella oportunidad. Se colocó por detrás suyo, mientras sus amigas lo miraban entre divertidas y envidiosas.

- Hola guapa - le susurró con voz grave.

Ella se volvió con rapidez e inmediatamente una sonrisa de picardía asomó en su rostro.

- ¡Hola! ¿Qué tal?
- Muy bien... He visto como bailas... - lanzó su primera carta.
- ¿Y? - dijo ella sin dejar de moverse, ahora un poco mas provocativa.
- Lo haces muy bien...

De repente se sintió ridículo, sin embargo ella no pareció darse cuenta de su disgusto y le siguió el juego.

- Gracias - ronroneó - ¿Tú no bailas?
- No, yo soy un tipo duro...
- Uuuh... - canturreó divertida.

Aquello pareció gustarle.

- Y dime, ¿qué mas sabes hacer? - lanzó su segunda carta.

Cualquier otra chica, al primer piropo intencionadamente falso, le hubiese bastado para mandarle a paseo, pero al parecer, ella no.

- Pues... - dijo mientras se acercaba a él - dicen que beso muy bien...
- ¿De verdad?
- Sí...
- ¿Me dejas que lo compruebe?
- Claro...

Había sido muy fácil. Miró un último momento hacia donde antes había visto a Fran, había desaparecido, tal vez hubiese conseguido seducir a la rubia y habérsela llevado al catre. En cualquier caso, se apretó contra aquella chica y dejó que sus manos la recorriesen de arriba a abajo, mientras su lengua hacía el resto.

martes, 11 de mayo de 2010

Tensión



Le miró de reojo mientras devoraba el postre. La noche pasada había descubierto que las paredes eran de papel infumable, donde cualquier palabra podía filtrarse al otro lado. Y no solo de un lado a otro de las habitaciones, si no también del piso. Cada mañana, el vecino de arriba dedicaba una hora de música machacona a su rutina.

Y allí estaba de nuevo, al ataque, como un cazador constante que persigue a su presa esquiva. Ella le contestó evitando la respuesta que él deseaba escuchar. Y se preguntaba, ¿por qué ahora tantas atenciones? Durante los primeros meses había pasado casi desapercibida, un saludo coloquial y no tenía que volver a preocuparse de verle por el pasillo. Ahora parecía que huía de su presencia, cada vez le resultaba más molesto.

Y él insistía, insistía cada día, a cada hora, a cada encuentro. Una palabra para abrir conversación y toda una serie de preguntas a cerca de su vida, de sus deseos, de si tenía amores, de si no, de cual era su tipo de hombre, de cual no...

Había comenzado a crear una realidad paralela para darle esquinazo, para que la dejase en paz, pero parecía que tenía aguante, y no se rendía ante las continuas negativas, ante las evasivas, ante las cada vez mas frecuentes respuestas bordes.

Estaba creando un estado de defensa, una coraza inexpugnable para que no pudiese atravesarla, y lo peor, es que se estaba cansando de aquella situación, y tarde o temprano, tendría que explotar.



VIII. Solteras y Sin compromiso


- ¿A que no sabes a quien he visto hoy?
- ¿A Dani?
- Já, ya me gustaría...
- ¿Es que el rubiales no ha vuelto a dar señales de vida?
- Ya ves... ¡todos los tíos son iguales! Cuando consiguen lo que quieren, que todos quieren eso, adiós muy buenas...
- Pero él no consiguió eso
- Bueno, para el caso patatas...
- Y eso que parecía majo, ¿eh? ¡Le voy a cantar las cuarenta!
- Déjalo, da igual, que haga lo que quiera, yo no pienso mover ni un dedo... Si quiere algo, que venga a buscarme...
- Igual piensa lo mismo de ti...
- ¡Pues nada! Fue una noche divertida...
- Entonces, ¿a quién has visto?
- A Carlos...
- ¡Aaaah! ¿Dónde, cuándo, por qué, te ha dicho algo?
- Lo he visto de pasada, creo que él no me ha visto a mi, iba hablando con un amigo suyo...
- ¿Y?
- Me ha dado un retorcijón el estómago, te juro que me han entrado unas ganas de hablar con él...
- ¿No se supone que ya estaba superado?
- ¿Cuándo he dicho yo eso? He dicho que ya estoy mejor, pero eso no significa que ya lo haya olvidado... He tenido que cambiar de calle para no salir corriendo y hablarle... ¡Es como una droga, joder!
- Tranquila nena... te entiendo...
- Me encantaría hablar con él, y contarle todo lo que me pasa cada día, y hacerle reír, y contarle historias y sueños y... pero se que ahora mismo no es lo correcto, solo me haría mal, sería como una recaída y tal vez... y tal vez después sería más difícil recuperarme...
- Bueno... piensa que yo estoy aquí, y que Dani está por ahí...
- Ya pero Dani... no es él, ¿entiendes? Tampoco me satisface del todo estar ahora con otro tío, porque no es lo mismo... yo creo que necesito estar sola por un tiempo... sin jaleos de estas cosas... ¡Oye! - dijo de repente - ¡Puedo hacerme lesbiana, jajaja! Igual con una tía es diferente...
- Uf, menos mal que te lo tomas con humor chica... Pero créeme, con una tía tendrías los mismos problemas...
- Pues... me voy a ir a vivir a una casa perdida en las montañas, con los animalitos, que seguro que ellos no me dan tantos problemas...
- ¡Ea! ¡Te voy a comprar un perro!
- ¡Eso! Así por lo menos hay alguien que me recibe cariñosamente cuando llego a casa... jaja...

lunes, 10 de mayo de 2010

Un toque distinto


Aquella voz surgió por los auriculares, fue como un susurro que despertó en ella una sensación que creía olvidada. Y de pronto, ¡zas! inspiración. Su corazón comenzó a palpitar inquieto, no podía controlar el cúmulo de pensamientos que se agolpaban en su mente, casi gritando por salir, todos a la vez, sin orden ni concierto. Dejó que sus dedos fluyesen por las teclas de su portátil, casi un escrito en automático. La base fluía entre filosofías callejeras de alguien que tiene la valentía de contarlas, ahí donde la sociedad aparta la vista y la oculta en sus rostros opacos.

De nuevo aquel estilo que le hacía sentirse bien, que le hacía sentirse viva.


Rie cuando puedas

El Chojin - Ríe cuando puedas

Quizás la clave para ser realmente libre sea
reir cuando puedas y llorar cuando lo necesites
ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido
Quizás la clave para ser realmente libre sea
reir cuando puedas y llorar cuando lo necesites
No obcecarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo

Aceptaré que tengo derecho a estar de bajón de vez en cuando
porque estar de bajón es humano
no pienso rendirme ante ningún problema
confío en mí soy capaz de vencer lo que sea
volveré a caer millones de veces pero siempre volveré a erguirme




Reseteando





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Ahora ya no duele. No mucho. Es soportable. Borrón y vuelta a empezar.

domingo, 9 de mayo de 2010

Otra noche


Se quedó con la mirada perdida sin pensar en nada, las noches de sábado se estaban convirtiendo en largas y aburridas. Al final siempre acababan reflexionando sobre filosofías de sus propias vidas.

Se dejó escurrir a lo largo de la pared hasta quedar completamente sentado en el suelo y tiró la botella cerveza al otro lado de la calle rompiendo el silencio de la noche. Se quedó mirando a su amigo, quien vomitaba detrás de un coche.

- ¡Joder Fran! Te pones hasta el culo de cerveza y luego siempre acabas vomitando...
- Beber para olvidar amigo - contestó entre arcadas.
- ¡Ya coño! Al final te volverás un alcohólico...
- ¡Vah! ¿Y a tí que más te da como acabe?
- Somos colegas, ¿no?
- ¿Y ese rollito boy scout?
- ¡Que te jodan tío!
- ¡Ya me gustaría!

Luis recordó a aquella chica que llevaba a su amigo por el camino de la amargura. El fin de semana pasado había intentado liarse con ella, porque parecía que le gustaba, pero estaba claro que jugaba con él. Estaba buena, y ella lo sabía, así que intentaba ponerle celoso con cualquier otro que se acercase. Fran intentaba pasar de ella y últimamente había cogido el vicio de beber hasta vomitar.

- ¡Coño Fran, ya sabes como son las tías! Pasa de ella...
- Joder, ¿por qué son tan raras? Si dicen no, puede ser si, o tal vez, o ¡yo que se!
- Ya, yo por suerte aprendí a pasar de ellas...
- Sí, y ahora estás mas solo que la una...
- Pero no me joden la cabeza. Si quiero a una guarra que me la chupe pues me pago una puta y fuera. No hago mal a nadie.
- Ya... pero te gastas una pasta...
- ¡Bah! Hay a veces que encuentro a alguna desesperada que está dispuesta a cualquier cosa con tal que le digas cuatro chorradas bonitas... Por ejemplo, esas dieciseisañeras que ya no son ni niñas pero que tampoco son mujeres, tío, deberías probarlo, tienen una boquita que hacen maravillas...
- ¡Joder! Eres un asaltacunas...
- ¡Eh, eh! ¡Que tampoco soy tan mayor! Además, eso a las tías les pone. Joder, un tío de veintintantos tacos que ya sabe lo que quiere... las vuelve locas, deberías hacerme caso.

Svegliarsi la Mattina



Las luces se apagaron y las primeras letras de los créditos aparecieron en la pantalla. La música inundó la sala y también lo hicieron mis ojos. No se por qué, y no era tristeza lo que sentía. Pero aquellas palabras, aquellas frases, aquellas escenas, hicieron que aflorasen en mi todos los sentimientos que había sentido al leer el libro, y que había estado sintiendo, y que siento con demasiada frecuencia...

"El amor es como un rayo, no se sabe donde cae hasta que no ha caído"

"Cualquiera que haya amado tiene una cicatriz. De Musset."

"En la vida no se puede tener todo, sin embargo, es necesario aspirar a ello, porque la felicidad no es una meta sino un estilo de vida"...

"Un accidente puede ser positivo o negativo. Depende de como lo mires. Del modo en que cambie tu vida a partir de ese momento".

"Y por un instante esos momentos son para siempre, puede que un dia se olviden pero por el momento son para siempre".

sábado, 8 de mayo de 2010

VII. Solteras y Sin compromiso

- Yo me quedé mirándole sin saber que decir... ¡me temblaban hasta las piernas! ¡Tenía el corazón que me iba a mil por hora!
- ¡No me extraña!
- Y luego ya pensé que me moría...
- Jajaja, ¿así que al final...?
- ¡Sí, Claudia, al final! ¡Jo! ¡Le quitas todo el romanticismo al asunto...!

Claudia le sonrió con malicia.

- Venga, te dejo que lo cuentes como tú quieras, y prometo no abrir la boca...
- ¿Lo juras?
- Sí, por la cobertura de mi móvil, jajaja...
- No se si eso aporta mucha credibilidad...
- Venga chica, que sí... - dijo mientras hacía como que cerraba una cremallera en su boca.
- Pues después de colocar su mano bajo mi mejilla, a mi se me pusieron todos los pelos de punta, como si me hubiese dado un calambrazo, y me acerqué un poco más a él...Pero como que no se atrevía...
- ¡Cobarde!
- Entonces, levanté un poco mi cara, como diciéndole, ¡bésame, lo estoy deseando, y mis labios también!
- Jajaja
- Creo que pillo la indirecta, porque todavía con su mano debajo de mi mejilla, que después la bajó hasta la barbilla...
- ¡Ah, pensaba! - exclamó Claudia.
- Sí, tranquila... La bajó hasta la barbilla, se acercó un poco más, agachándose lentamente, el tiempo se detuvo, yo creo que todo el mundo contuvo la respiración, y me besó. Lo hizo muy suave, muy dulce, muy tierno, con cariño...
- ¿De verdad? ¿No se te avalanzó?
- No... fue... ¡¡Dios, fue genial!! Cuando ya nos pillamos, me colgué de su cuello y estuvimos pegados un buen rato, jajaja...
- ¡Ayyy! ¡Como me alegro!
- Luego me rodeó la cintura, y cada beso... buah, cada beso era diferente, nos mordíamos los labios, la lengua, mas rápidos, mas lentos, mas suaves, mas salvajes... Y notaba su cuerpo, ¡uy! ¡está cachas, eh! Le iba el corazón creo que mas rápido que a mi...
- ¡Joder! ¡Me estás dando envidia, deja de describir los malditos besos!
- Jajaja... ¿Pero tú no le conocías ya?
- ¡Que va! ¡Yo conocía a los otros, él se ve que se vino de acoplado!
- Pues hizo bien... Luego me acompañó a casa, y ahí... otra tanda de besos... jiji...
- ¿Volveréis a quedar?
- ¡Por supuesto! Pero esta vez, voy a dejar que sea él el que me llame, y el que se preocupe de quedar y tal, paso de colgarme otra vez y que luego pase de mi... Que sea él el que sufra...
- ¡Esa es mi Cris!