Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

sábado, 30 de enero de 2010

Fantasy



... Y entonces abrió los ojos...

Se sorprendió a sí misma jadeando, los besos casi habían cesado, tan solo sentía ahora el suave contacto de sus labios, entreabiertos, sedientos, y su cuerpo, su cuerpo junto al suyo, sus manos aferradas a su cuello, su cadera encajada entre la pared y sus piernas, su lengua, su mirada, sus manos, su corazón desbocado, un vaivén que no cesaba, que los consumía, que los empujaba hacia el éxtasis...

Le bajó la cremallera de la cazadora, quería sentirle muy cerca, su corazón, su pecho, su calor, su musculatura, quería verle poner esa cara de placer que tan loca le volvía, quería que él la agarrase con fuerza, que la atrajese hacia sí, que se fusionasen en un solo cuerpo...

... Volvió a cerrar los ojos, para dejarse llevar, para explorar caminos desconocidos, para no sentir miedo estando junto a él, para sentirse protegida, para perderse, juntos...

jueves, 28 de enero de 2010

La chica del abrigo negro



Suena el despertador, como cada mañana de aquella semana, demasiado pronto para que el sol roce ni siquiera el horizonte.

Se da la vuelta, rebuscando el calor perdido entre la doble capa de mantas, mientras, la estridente voz de los presentadores se hace eco en la oscuridad. No tiene ganas de escuchar idioteces, y estira la mano para apagarlo. Una vocecita rebelde se hace oír en su cabeza con la intención de enredarla entre las sábanas e impedir que cumpla con el compromiso de ir a clase. Pero la razón es más fuerte y gana el asalto a "las ganas de pasar de todo".

Coloca debidamente el portátil en la mesa de estudio, se tropieza con la silla y consigue llegar hasta la persiana. Levemente se filtra la luz ambarina de las farolas, el cielo aún está oscuro, y parece nublado.

Un desayuno con prisas y un poco de colacao es lo que necesita para salir corriendo si no quiere llegar tarde.

Llega hasta el paso de cebra, y al otro lado observa al chico que reparte los periódicos. Toda la semana había conseguido esquivarlo, aprovechando que alguna otra persona pasaba a su lado para volar literalmente por la acera y zafarse de su reclamo. Verde. Cruza ya alejándose de la trampa, cuando un "¡Hola" y una mano extendida la retienen en su huida. Ahí está, el chico de los periódicos triunfante, había conseguido colarle por fin los dichosos papeles a "la chica del abrigo negro". "Gracias" responde, y seguidamente lo guarda en el bolso. Sus manos ya están lo suficientemente frías como para llevarlas a la intemperie por mas tiempo.

Ataja por el parque, ahora desierto, donde unos tímidos pajarillos silban de vez en cuando desde las ramas más altas de los árboles. A su izquierda deja el estanque de los patos. Al fondo observa al cisne acicalándose las plumas. Todo parece en calma y sin embargo un nerviosismo creciente le oprime el pecho. Sin poder evitarlo, un torrente de pensamientos casi gritando dentro de su cabeza, se pelean por ocupar un puesto importante en la racionalidad. Intenta pensar en otra cosa. Mira de nuevo el reloj, casi por tercera vez consecutiva. Tanta prisa y al final llega pronto.

Y tras muchos números bailando en su cuaderno, unos dedos poco ágiles en la calculadora y más sueño que concentración, es momentáneamente libre. Sus pies caminan automáticamente por las aceras llenas de gente que va y viene. El sol brilla ahora entre las nubes...

lunes, 25 de enero de 2010

Querer(te)

(Del lat. quaerĕre, tratar de obtener).

1. tr. Apetecer, desear, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo.


Cristatus



- ¿Tienes algo que decir?
- Sí, brrlrlrlrbrlrbrlblrlblrlblrlblr...

sábado, 23 de enero de 2010

De chocolate



- Me apetece algo dulce
- ¿Algo dulce, como qué?
- Hace mucho que no como chocolate... quiero galletas con chocolate...
- ¿Y no prefieres que te de besitos de chocolate?

Caracoles



- Ingredientes para cuatro personas:

1 kg de caracoles - 1 cebolla - 1/2 vaso de aceite de oliva - 1 diente de ajo - 1/4 de cucharilla de pimentón - 1 trozo de guindilla - un par de hebras de azafrán - 1 cucharada de perejil picado - sal. 1 hora y 15 minutos


- Modo de preparación:

Lavar los caracoles muy bien, y cocerlos en agua. Cuando den un hervor, escurrirlos del agua y volverlos a lavar. Se vuelven a poner en otra cacerola, nuevamente cubiertos con agua, se añade sal y se ponen otra vez al fuego, dejando que hiervan de nuevo, escurrirlos del agua y reservar. Picar la cebolla menuda, y los ajos en láminas, y freírlos en una sartén con el aceite. Cuando la cebolla esté transparente, se añade el resto de ingredientes junto con los caracoles. Se añade un poco de agua y se deja cocer a fuego moderado hasta que los caracoles se desprendan fácilmente de la concha. Se sirven bien calientes.



Caracol, col, col,
saca los cuernos al sol,
que tu padre y tu madre
también los sacó.

jueves, 21 de enero de 2010

Me gusta...


Me gusta cuando sonríes de forma traviesa,

me gusta cuando me miras

como asomándote tímidamente

desde un rinconcito del mundo,

entre sorprendido y curioso.

Me gusta cuando te quedas en silencio,

cuando no hay nada que decir

porque ya está todo dicho.

Me gusta cuando tocas para mi,

acariciando con tus dedos

las cuerdas de una vieja guitarra.

Me gusta cuando me haces perder el hilo

de mis pensamientos, y no recuerdo

ni la última palabra de lo que acabo de decir.

Me gusta cuando me haces rabiar

aunque finja no gustarme.

Me gusta cuando tus palabras se convierten

en mis suspiros.

Me gusta cuando te enredas entre tus pensamientos

y necesitas ayuda para salir.

Me gusta cuando me besas y me abrazas,

porque el resto del mundo, que no seas tú, deja de existir,

y me puedo perder sin miedo entre tus caricias.

Me gusta cuando tiemblas.

Me gusta tu voz.

Me gustan tus palabras.

Me gustan tus pensamientos rebuscados

y el misterio que te envuelve.

Me gusta que me digas cosas bonitas

aunque te cueste.

Me gustan los momentos que paso contigo.

Me gusta tu razón y cuando la dejas de lado.


Me gusta que me gustes.




miércoles, 20 de enero de 2010

Sandía



- ¿Qué tengo que hacer para conseguir esa boca con sabor a sandía?

- Pues simplemente tienes que... buscarla... y... cuando la hayas encontrado... te acercas a ella con sigilo para que no se de cuenta. Cuando estés lo suficientemente cerca, la rozas con tus labios, y la acaricias con tu lengua... para que así... le sea imposible escapar de ti.

domingo, 17 de enero de 2010

Venus




Hoy amanecí, no se si con las estrellas o con la luz del sol, pero creí vislumbrar color en la calle filtrándose a través de la ventana de mi cuarto. No había música, ni caricias entrelazadas, pero estabas a mi lado, más lejos o más cerca, pero eso es más que suficiente para amanecer, para amanecer todos los días con una sonrisa dibujada en la cara.

miércoles, 13 de enero de 2010

Struggle


Procuro no perderme ni hacerme rozaduras en los pies, procuro encajar los golpes y saltar de un sitio donde pueda caer erguida... Y aunque no siempre haya estrellas en el cielo donde colgarse y soñar, siempre quedará una ventana abierta para dejar pasar el fulgor de la vida.

martes, 12 de enero de 2010

Luminiscencia



Observo en el horizonte como declina el sol tras las montañas, escurriéndose entre las nubes, bañado en una estela dorada. Venus amanece tras la luna, muy cerca, siguiendo su estela, su sonrisa traviesa, su palidez nacarada... Y las estrellas forran el cielo brillando alegremente, parpadeo incansable de una luz que no se apaga, que todavía llega hasta nosotros, que nos hacen un guiño de complicidad, y velan por nosotros cada noche.


Madness



- No tengas miedo...
- ¿Por qué dices eso?
- Porque quiero asaltarte y morderte en la yugular ahora mismo
- Estás loca...
- Tal vez... pero ¿qué sería la vida sin estos pequeños ataques de canibalismo?


lunes, 11 de enero de 2010

Copos



Pequeños copos de nieve se arremolinan en las aceras, cayendo suavemente desde las blancas nubes, casi fundiéndose al rozarlos con los dedos, en un pequeño gesto por querer abrazar esa felicidad tan simple, como es, imaginar de qué lejanos países provienen, a qué saben...

Es una danza sincronizada, miles de gotas esponjosas atraídas por un juego delicado de silenciosas caricias invernales.

A Menta Y a Limón



Siento que mis labios

arden dentro del recuerdo

de rozar los tuyos

levemente.

Ahora se quejan,

se desgarran,

más rojos

que rosas,

dibujados con

tus sonrisas.

Te buscan

para encontrarte

muy alto

sobre el cielo de mis sueños,

iluminando cada rincón

de mi existencia.

Y se entreabren,

dejando escapar

suspiros que saben

a menta y a limón.

domingo, 10 de enero de 2010

Azúcar



Me sorprendo

escuchando

tus caricias.

sábado, 9 de enero de 2010

Zénit


De nuevo en casa. Nieva, las calles están blancas, los autobuses urbanos ni siquiera pueden circular por ellas... Tengo que deshacer las maletas, sacar los libros de las bolsas, y no pensar en el sublime contacto de tus manos alrededor de mi cuerpo.

Decido sacar el portátil de la maleta antes de nada, quiero poner un poco de música. Se me retuerce el corazón, me retienen imágenes que se forman en mi mente al recordar tus labios, tu mirada, tus manos, tu cuerpo junto al mío y maldigo la hora en la que el tiempo decidió ponerse rebelde.

Creo haber conseguido inmunidad al frío, solo por beber de tu aliento soy capaz de convertirme en un cubito de hielo andante...

(Feliz Cumpleaños)

jueves, 7 de enero de 2010

I. Darkness



Despertó bruscamente al escuchar ruidos al otro lado de la puerta. Un cosquilleo le recorrió de pies a cabeza. La luz a penas se filtraba por debajo de la puerta, y creyó vislumbrar unas sombras que se movían de izquierda a derecha muy lentamente, como si hubiese alguien al otro lado. Se tapó con las sábanas por encima de la cabeza y aguantó la respiración para evitar cualquier ruido que la delatase. Esperó durante casi 1 minuto hasta que no pudo mas y tuvo que destaparse para coger aire ruidosamente. Maldijo su estupidez y en un acto de valentía, saltó de la cama para ver que sucedía al otro lado.

Giró con cuidado el pomo de la puerta...

martes, 5 de enero de 2010

Zig-Zag



El semblante de Nadja era como una máscara de nácar.

- Ya te dije que cuando escuché los pasos me levanté y salí. Miré en los cuartos de Ric y de Rosalyn, pero no me pareció que hubiese nada raro. Entonces di la vuelta para mirar en el tuyo... y vi a un hombre. - Le apretó el brazo con fuerza -. Estaba de pie junto a tu puerta, de espaldas, yo no podía ver su cara... Al principio creía que era Ric y le llamé, pero de repente me di cuenta que no era él... Era un desconocido.
- ¿Cómo podías saberlo? - murmuró Elisa, aterrada -. El pasillo no tiene mucha luz... y dices que estaba de espaldas...
- Es que... - Los labios de Nadja temblaban, su voz se convirtió en un gemido de horror-. Me acerqué y me di cuenta de que, en realidad, no estaba de espaldas...
- ¿Qué?
- Le vi los ojos: eran blancos... Pero la cara estaba vacía. No tenía rostro Elisa. ¡Te lo juro! ¡Créeme!
- Nadja, estás influida por la imagen de la mujer de Jerusalén...

Aquella explicación pareció surtir efecto en la joven paleontóloga. Se quedaron un instante mirándose.

- Quizá tengas razón... Pero fue un sueño horrible.
- ¿Recuerdas otras cosa?
- No... Se acercó a mí y... Creo que me desmayé al verle... Luego aparecí en la cama... - <<¿Ves?>>, le decía Elisa. Nadja volvió a apretarle el brazo-. Pero ¿no crees que puede haber alguien más, a parte de los soldados, Carter o nosotros?
- ¿A qué te refieres?
- Alguien mas... en la isla.
- Es imposible - dijo Elisa estremeciéndose.
- ¿Y si hubiera alguien más, Elisa? - insistía Nadja. Apretaba el brazo de Elisa con tanta fuerza que le hacía daño-. ¿Y si hubiese alguien más en la isla que no supiéramos?



(Estracto de la novela de ZigZag de Jose Carlos Somoza)

lunes, 4 de enero de 2010

Guitarra, Voz y Piano



William Fitzsimmons cantaba para mí en un concierto privado, directamente a mis oídos. No pude reprimir un "oh Dios, oh Dios", era el mejor artista que había escuchado durante aquella semana. A parte del Jazz alternativo y de la otra música experimental, este sin duda me había traspasado el alma.

Guitarra, voz y piano era todo lo que necesitaba para estremecerme y hacerme vibrar. Era mucho más que letra, era mucho más que el echo de que estuviese sola en mi pequeño rinconcito de paz... Era escuchar entre líneas, entre acordes y notas, entre su voz suave, pequeños detalles tan simples y a la vez tan profundos...

Invitaba a perderse, a soñar, a escribir, a dejarse llevar... Invitaba a imaginar pequeños momentos de tu vida con William Fitzsimmons tocando de fondo.


Diario de...



1/7/07

No puedo dormir... Estoy abrumada o algo así. Estoy dándome cuenta de que estoy sola. Con amigos pero sola. No es que me de cuenta ahora, porque en verdad ya lo sabía desde hace tiempo. Pero... esto es insoportable. Estoy... por decirlo de alguna manera, en modo automático. No soy yo. Yo misma estoy apagada, o ahogada dentro de mi cuerpo. Creo que nunca he estado libre del todo. Nunca he sido yo misma. Y esa manía mía por querer ayudar a la gente... si ni siquiera puedo con mi vida.

Tengo la sensación de que ayudando a la gente puedo estar mejor, pero creo que no lo consigo. Condenada a estar sola por mi culpa. Porque esa esa la verdad. Desde que pasó aquello vivo encerrada en mi burbuja. Alejada del mundo cruel que nos rodea...

Me gustaría cambiar algo, pero tengo miedo y lo único que hago es quedarme sentada viendo pasar mi vida. Hay a veces que me gustaría desaparecer. Huir más que nada, escapar de los problemas... porque es lo mas fácil...

Todo está en el aire y quiero que se asiente. Algo se está formando y tiene que salir fluidamente antes de que me ahogue definitivamente. Tengo que liberar al dragón que lleva dormido desde que tengo uso de razón. Osea, siempre. Tengo que liberarlo, y eso, me hará liberarme de una pesada carga que llevo arrastrando durante mucho tiempo.


3/8/08

Demasiado joven para decirlo, demasiado cansada para reprimirlo, ¿quién soy yo y qué voy a hacer con mi vida? Cuaderno de la "dulce" pena... solo escribo desgracias... Sin lágrimas que derramar, siento que los buenos ratos se marchitan como flores en otoño. ¿De verdad tengo que seguir adelante? Noches de alcohol para darte cuenta de que la vida y el tiempo corren por su cuenta, sin pararse a preguntar cuál es la próxima estación. Todo esto que escribo... ¿tiene algún fin? Y como yo, miles de chicas sienten lo mismo. ¿Qué diferencia hay entre amar y querer? Yo no siento nada...

domingo, 3 de enero de 2010

Lentamente


La miró. La miró como nunca la había mirado. Sus ojos, su sonrisa, su pelo... Sobretodo su pelo, largo y sedoso, por el que se dejaba enredar y perderse entre su aroma a flores... Le estaba hablando, le estaba explicando algo pero él ya no atendía a sus palabras, si no a sus labios, a aquellos labios que lo hacían volverse loco cada vez que lo besaban. Rosados, húmedos, frescos, sublimes, delicados, embriagadores...

Y simplemente la besó. No esperó a que ella acabase de hablar, ahogó sus palabras con un beso que se perdía entre suspiros.

sábado, 2 de enero de 2010

Tacones



Lo miró directamente a los ojos. Así era ella, una perra callejera de tacones de aguja y labios carmín, de juventud desbordante y carácter explosivo, de mirada felina y cabello de fuego.
Sonrió para sí, había cazado a una nueva víctima, a quien le absorbería el alma, la lascivia y hasta su dinero.



Parte de lo que soy



Necesitaba escapar de aquí, volar tan alto que los rayos del sol quemasen mi piel. Tengo la sensación de ver la realidad con otros ojos, diferente. No se como sentirme tampoco, digamos que unas vacaciones siempre vienen bien, pero volver a estar aquí es como caer de nuevo en un torbellino de recuerdos, no todos ellos agradables. Estar aquí es volver a ver esas caras conocidas por las que he querido escapar para empezar de cero. No puedo evitarlo, creo que por mucho tiempo que pase, seguiré encadenada a esos fantasmas, porque forman parte de lo que soy, aunque no me guste admitirlo.



viernes, 1 de enero de 2010

Snow



No podría determinar cuanto tiempo estuve con la mirada perdida y la sonrisa soñadora de chiquilla de cuatro años. Permanecí así, asomada a la ventana viendo nevar. Con la nariz pegada al cristal, intentando contar los copos que se arremolinaban en el balcón y que rápidamente se derretían. Abrí la ventana con cuidado y estiré mi mano para sumergirla en el paisaje invernal. Era como estar sumergida en una bola, que al agitarla, se formaba una pequeña tormenta de nieve.

Recordé cuando salía a la calle a hacer muñecos de nieve sobre la hierba. Echaba la cabeza hacia atrás y sacaba la lengua intentando descubrir a qué sabían aquellos copos. Unos sabían a mar, otros a ríos, unos dulces, otros salados, unos a magia y otros a sueños...



¡Feliz 2010!


Thorns



No sintió especial interés cuando su padre irrumpió en el salón alegremente con las uvas en pequeños tarros de plástico y todos aplaudieron entusiasmados. Doce exactamente. Lo miró con el ceño fruncido, creyendo que así conseguiría reducir aquella actitud estúpida. No lo consiguió. Su familia seguía eclipsada por las luces brillantes del árbol de navidad, por los diálogos absurdos de la televisión y las burbujas doradas del champán. Nadie parecía reparar en su presencia, anclada en un rincón del salón, "contagiándose" del espíritu navideño, como decía su madre. Creía haberse convertido en una marioneta, había pasado a un "estado agente" donde no tenía control de sus propios actos, donde se dejaba arrastrar por la falsa alegría y las hipócritas sonrisas.

"¡Feliz año Nuevo!" escuchó de fondo, como un murmullo lejano, distante, sumergida en el fango de un profundo abismo. Los abrazos y los besos se sucedían aquí o allá pero ella ya estaba muy lejos, donde tan solo se podía percibir el eco de las palabras. Cerró con pestillo para que nadie pudiese contaminar aquel pequeño pulmón de vida que le quedaba.

Miró a aquella foto enmarcada, partida por la mitad, dejando tan solo el borroso contorno de una chica alegre y divertida, que ahora se abrazaba a la nada...

- Feliz año nuevo. - susurró al aire, y dos lágrimas resbalaron por sus mejillas, a sabiendas de que él... ya no volvería.