Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

jueves, 5 de agosto de 2010

Los Puentes de Madison County


(Atardecer - Fotografía de Leyre L.G)


En el mismo momento en el que abrí sus páginas, en el que palpé la textura de sus hojas, en el que comencé a leer palabras sueltas, supe que me enamoraría de esta historia. No solo por lo que cuenta, sino por cómo lo cuenta:


"Se movía sobre su cuerpo, besando alternativamente sus labios, sus orejas, pasándole la lengua por el cuello, lamiéndola como un imponente leopardo en la hierba alta de una sabana.
(...)
Hacían el amor durante una hora, a veces más, luego él se apartaba lentamente y la miraba, y encendía un cigarrillo para él y otro para ella. O bien simplemente se quedaba tendido a su lado, siempre con una mano moviéndose sobre su cuerpo. Después volvía a penetrarla, susurrándole suavemente al oído mientras la amaba, besándola entre una y otra frase, entre una y ora palabra, rodeándole la cintura con el brazo, atrayéndola hacia él, entrando en ella.

Y ella, a perder la conciencia, a respirar más fuerte, a dejarlo que la llevara adonde él vivía y vivía en lugares extraños, embrujados, muy anteriores a la lógica de Darwin.
Con la cara hundida en el cuello de Robert y la piel contra él, Francesca olía ríos y humo de leña, oía trenes de vapor que salían de estaciones invernales en noches de un pasado remoto... (...)

Hacia el amanecer se incorporó ligeramente, y dijo, mirándola a los ojos:

- Para esto estoy aquí, en este planeta, en este momento, Francesca. No para viajar ni para tomar fotos, sino para amarte. Ahora lo sé. He estado cayendo desde el borde de un sitio muy grande, muy alto, en algún lugar del pasado, durante más años que los que he vivido en esta vida. Durante todos estos años, he estado cayendo hacia ti.


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