Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

domingo, 25 de julio de 2010

Aprendiendo a volar



(El autogiro y yo)


- ¿Y ese cacharro nos va a levantar del suelo? - pregunté un tanto inquieta.
- Perfectamente, no tienes de qué preocuparte - dijo el piloto.
- ¿Y con este viento?
- ¡Mejor que mejor! - sonrió entonces.

"Propicio día para volar" pensé entonces devolviéndole la sonrisa.

- Ten, ponte este casco, servirá para comunicarnos cuando estemos allí arriba...
- ¡Vale!

Después de los preparativos, nos encaminamos hacia la pista de despegue. Calentamos motores antes de iniciar nuestra carrera por el asfalto, y antes de que me de cuenta, ya nos elevamos hacia el cielo. Buscamos las corrientes de aire que nos hagan llegar más arriba.

- ¿Estás bien? - me pregunta el piloto.
- Perfectamente
- Ok, ahora subiremos un poco mas arriba, por encima de las nubes, que ahí, la atmósfera está limpia y no tendremos turbulencias.
- Genial

Dicho y hecho. Nos elevamos suavemente, atravesando un pequeño banco de nubes. Siempre había deseado poder estar tan cerca de ellas, hasta casi tocarlas con los dedos. La temperatura desciende unos cuantos grados, y mis dedos no paran de apretar el botón de la cámara de fotos para captar todo cuanto nos rodea. El cielo está completamente azul y el sol resplandece con toda su fuerza. Observo abajo, los campos sembrados, los árboles perfectamente alineados en las montañas, siguiendo su curvatura, y la carretera, e incluso algunas aves rapaces.

Tras media hora, que a mi se me hace muy breve, iniciamos el descenso. Caemos en picado, ya que según me comenta el piloto, es la forma de aterrizar. Mi estómago sube y baja, en mi pensamiento cruza un "dale caña" y tan solo puedo exclamar:

- ¡Yuhuu!

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