Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

jueves, 17 de junio de 2010

Telebasura


Cual es mi sorpresa al encender hoy la televisión y encontrarme con un nuevo anuncio de cosméticos, nada más y nada menos que una nueva máscara para pestañas de una marca tan famosa como L'Oreal.

¿Te imaginas tener millones de pestañas al momento? reza el anuncio.

Observo atenta como la chica desenrosca el cepillo para aplicárselo a las pestañas y conseguir así un magnífico volumen. Cual es mi sorpresa y mi consiguiente carcajada cuando escucho una nueva palabra inventada exclusivamente para darle un efecto mas realista.

"¡¡Prueba ahora el nuevo cepillo millonizador!!" "¡Claro que sí! Para conseguir un millón de pestañas necesitas un "cepillo millonizador"" pienso.

¿Quién ha sido el gran talento que se ha inventado esa palabra? Me recuerda a otros muchos productos, también relacionados con el mundo de la belleza, del cuidado de la piel, y del pelo, que inventan nuevos conceptos para que resulte más atractivo, o quizá con más fiabilidad. Y si ya le ponemos una bata blanca, unas gafas y un escenario impoluto, perfecto.

¿De verdad alguien puede llegar a creerse que gracias a ese cepillo puede conseguir un millón de pestañas?

Es más, lo que pretenden vender no es sólo que puedas lucir unas pestañas de impacto, si no que gracias a ese producto podrás ser alguien con personalidad, alguien que sabe lo que quiere, alguien guapo, ¿por qué no? alguien especial que es digno de llevar ese producto de una marca tan famosa.

Actualmente el papel que tiene la publicidad, a parte de el de vender sus productos, es el de mostrar una identidad que el consumidor debe adquirir, una construcción de su personalidad como si eso fuese lo único importante en la vida. Un egocentrismo absoluto, un narcisismo extremo donde lo que prima es la belleza exterior. Y para ello, harán y se inventarán cualquier cosa o palabra con tal de captar la atención de sus clientes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me he encontrado esta entrada buscando la dichosa palabreja...esto de estudiar Filología hace que cada vez que ponga la tele o abra un periódico me rechinen los dientes. Menos mal que alguien más se da cuenta.