Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

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Arpegios

lunes, 3 de mayo de 2010

VI. Solteras y Sin compromiso


- Pues... - sonrió Cristina.
- ¡Cris! ¡Haz el favor de no tenerme así!
- Jajaja... estoy intentando darle emoción al asunto... es lo que se le llama, una pausa de efecto...
- ¡Déjate de pausas y emociones y suéltalo!
- Vale, vale... Después del bar de salsa, que estuvimos como dos horas bailando sin parar, ¡imagínate! Creo que he hecho el ejercicio que me faltaba de todo el año... jaja... La gente se nos quedaba mirando, como diciendo... ¡mira qué majos!
- Sí, majísimos... continua...
- Le propuse ir a dar una vuelta...
- ¡Qué pícara!
- Jajaja... el que algo quiere, algo le cuesta - dijo guiñándole un ojo.
- ¿Y bien?
- Fuimos caminando, hablando, riendo, haciendo el tonto...
- Si, sí, muy bonito - dijo Claudia cortándole en medio de la explicación - ¡Aquí al grano!
- Llegamos a un parque...
- ¿Sii..?
- Y no se por qué motivo, nos quedamos en silencio...
- Odio esos malditos silencios...
- Ya... Yo me estaba poniendo super nerviosa... ¡está tan bueno..! Y ocurrió lo que nunca, nunca queremos que pase...
- ¿El qué?
- Empezar a hablar a la vez, ¡además, para no decir nada!
- ¡Ahg! Qué par de tontos...
- Nos reímos... y en ese momento...
- ¿¡Qué!?
- No me interrumpas...
- Perdón, perdón...
- En ese momento, nos quedamos parados, de pie, sin saber qué hacer... Cada vez que alguno tenía intención de abrir la boca para decir algo, nos cortábamos, porque íbamos a coincidir otra vez para no decir nada...
- Ya...
- Y entonces... se acercó lentamente...
- ¡Ay madre! ¡Ay madre!
- Puso su mano debajo de mi mejilla, mientras me miraba directamente a los ojos, y me dijo... me pareces una chica increíble...
- ¡¡La madre que lo parió!! - Chilló Claudia, y soltó una larga lista de improperios -. ¿¡Y ya está!? ¿¡No hizo nada más!?

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