Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

lunes, 12 de abril de 2010

Skaters


Ayer a la tarde salí a dar una vuelta por el parque de mi nuevo repertorio fotográfico. No esperaba encontrar mucha gente por el camino, ya que era domingo y la gente suele resguardarse en casa. Sin embargo me crucé con un montón de abuelillas, deportistas, niños, y mujeres paseando al perro (que no al marido).

Llegué hasta la zona de los Skaters; un amplio recorrido de montículos, rampas y barandados. Observé a lo lejos como varios chicos probaban una y otra vez, técnicas más o menos complicadas sobre sus monopatines, algunos con éxito, otros casi acabando en el suelo. Al menos conté 15 veces la actuación de un chico de cabeza rapada, que se deslizaba por una rampa hasta llegar al extremo de otra con las rodillas flexionadas, dar un pequeño salto y acabar al otro lado con los pies en tierra.

Mi corazón se fusionaba con sus intentos, manteniéndome en vilo hasta que llegaba a la rampa, exclamando un "¡uy!" cada vez que no lo conseguía.

También me percaté de unos chicos de corta edad que intentaban deslizarse por una de estas rampas con sus bicicletas. Me hizo bastante gracia como uno de ellos se debatía con sus principios: quería quedar bien delante de sus amigos, pero también no caerse. Se situó delante de la rampa con su bicicleta, tomando conciencia de la situación. Por mi parte, permanecía atenta, gritando mentalmente "¡ánimo chico!". Al final decidió dejarlo para otro día, frustrándose en el intento.

Al cabo del tiempo, aparecieron el chico de la cabeza rapada, uno de camiseta roja, y otro con unos pantalones verde fosforito. Se situaron en la rampa que se ve arriba en la foto. Se dedicaron a recorrerla de un lado a otro, describiendo ochos perfectos, deslizándose por los carriles de la superficie, fusionándose perfectamente con la tabla. Me preguntaba como podrían mantener el equilibrio sin perder el control.

Por un momento me hubiese gustado ser uno de esos chicos que se gana el respeto por sus peripecias, que se contonea delante de todos como si fuese el amo de la pista, sentir ese cosquilleo de que te están mirando y puedes demostrarles que vales la pena, ser un poco salvaje y descarado...


Esta entrada va por ellos, por aquellos que practican algún deporte del que se necesita de tiempo para perfeccionar las técnicas y se lucen como estrellas de rock sobre su propio escenario.

1 comentario:

mezcolanzas dijo...

cabeza rapada...no sería yo eh?
ah no...yo estuve ayer, lunes