Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

martes, 13 de abril de 2010

Heroína



- Háblanos de tu experiencia Mario...

- Está bien... veamos... de chaval me gustaba salir de fiesta, como a cualquier otro joven supongo... Mis colegas, unos cubatas, chicas guapas, discoteca, amaneceres... Podía considerarme un chico sano, entre comillas, nunca había fumado un porro, ni siquiera tabaco normal y el alcohol lo bebía de vez en cuando. Pero llega un momento en que eso ya no te satisface, que ya ni siquiera el alcohol de unos cuantos cubatas te llena, y supongo que por unas cosas o por otras, decides probar algo nuevo. Yo en aquel momento había cortado con una chica, la verdad es que lo pasé muy mal, a un colega lo metieron en la cárcel por robar en cajeros y en fin, las cosas por casa tampoco iban demasiado bien. Recuerdo estar en un garito de mala muerte, cuando el resto de bares ya había cerrado. Allí solían habitar almas perdidas de cuarentones y cincuentones que lo habían perdido todo, y también nosotros. Por primera vez probé la heroína. En aquel momento no supe que me me estaba condenando a una muerte lenta y dolorosa. Éramos jóvenes ¿qué podía pasar? Teníamos buen aguante y podríamos dejarlo cuando quisiéramos...

- Continúa...

- Sentí... no se, como si me metieran un tiro y de pronto todo estallase. Todo lo que estaba a mi alrededor desapareció, todo el dolor, todo por lo que estaba sufriendo se borró de un plumazo, y únicamente podía sentir una sensación de paz, de alegría, como un orgasmo interminable... ¡Coño! ¿Para qué engañarnos? Estuvo de puta madre. Por un momento pude evadirme de toda la mierda que me ahogaba y pude volar sin miedo, sin preocupaciones... Sin embargo, el despertar fue algo más duro. Al día siguiente volvía ser el mismo pringado, con las mismas cosas que me recordaban que todo se iba a pique, y no podía hacer nada por cambiarlo.

- ¿Qué pasó entonces?

- Aguanté una semana sin meterme nada, pensando que únicamente había sido una experiencia más para contarle a nuestros nietos. Pero al llegar el fin de semana, ¡joder! Volvía a estar machacado, saturado, ¿entendéis? Necesitaba volver a liberarme. Así que volví a caer en la trampa. Y así, perdí la cuenta, perdí la noción del tiempo, perdí mis aspiraciones, me había condenado... Realmente, creo que era consciente de que estaba enganchado, pero no podía evitarlo, era una atracción superior a mis fuerzas. Si no la consumía me sentía mal, me notaba nervioso, ansioso, malhumorado, sentía que mi corazón se aceleraba, me faltaba el aire, la necesitaba y era agónico. Si la consumía, durante los primeros instantes sentía satisfecho mi deseo, me sentía bien, porque había conseguido lo que quería, pero después ¡joder! después era peor aún. Era como darme una hostia contra un muro de cemento, me dolía el pecho, se me encogía el estómago, y me daba cuenta de que eso me estaba matando, que podría morir, que me estaba consumiendo por dentro, y me repetía una y mil veces que tenía que dejarlo, incluso me veía con fuerzas, positivo... Pero eso no dura eternamente, y volvía a caer en el agujero... una y otra vez...

- Y ahora estás aquí...

- Sí, en efecto. Pero con esto no quiero decir que es fácil salir. Para nada. Tardé meses, un par de años en recuperarme del todo, en pasar el mono. Fue muy duro. No tenía fuerzas para seguir adelante, incluso pensé en suicidarme. Fue horrible. Ahora me siento un hombre nuevo. Puede que haya perdido mucho tiempo de mi vida, pero ahora lo estoy recuperando. Y espero, de verdad espero, que esto que os he contado hoy no os entre por un oído y os salga por el otro. Sois jóvenes, tenéis toda una vida por delante, con sueños e ilusiones, así que no perdáis el norte por una noche de diversión, porque jugar con quien no debéis, puede acabar con vosotros.

1 comentario:

mezcolanzas dijo...

qué malas las adicciones...