Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

viernes, 19 de marzo de 2010

Dicen que...


Dicen que a los jóvenes de hoy en día no nos interesa nada.

Dicen que los jóvenes de hoy en día no sabemos escribir. Que perdemos las palabras por los mensajes de móvil, que hemos inventado la cultura del analfabetismo. Que no nos interesa leer, que tenemos alergia a los libros, que no nos sabemos expresar más allá de cuatro palabras y doscientos emoticonos. Que somos un montón de fotografías fragmentadas, que perdemos la razón por la moda, que vivimos por y para el momento, sin interesarnos por el futuro ni por ver nada más allá de nuestras narices...

Estoy harta de que nos miren como si fuésemos inútiles, como si fuésemos estúpidos, que nos traten como tal, sobretodo en las clases, donde la función del profesor parece estar por encima de los alumnos, soltar la berborrea pertinente y marcar una distancia abismal. Donde las cosas interesantes que dicen, crean que nos entran por un oído y nos salga por el otro.

Donde nuestro ocio se base única y exclusivamente en no hacer nada, en mirar la televisión con mentes deformadas.


Deberían percatarse de que no todo es lo que parece. Que no deberían meter a nadie en el mismo saco y pensar que el mundo se desmorona por culpa nuestra. Deberían ver más allá de lo que los medios de comunicación quieren mostrar, disfrazando la realidad para conducirnos por un camino u otro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tristemente, nos culpan, nos juzgan, nos miran como si fueramos escoria. Cada palabra que sueltan creen que para nosotros es aire que se transforma en curvas de tinta sobre un papel.
La hipocresía del ser humano alcanza niveles de olvidar lo que uno fue, y juzgar lo que nunca volverán a ser.
Odio ser un ente vacio de contenido y sobre todo de neuronas, que ocupa un sitio en los incómodos bancos de una facultad, donde se predica la diferencia de estatus y la inutilidad de nuestras efímeras e incompletas vidas.
Escuchar como dictan al individuo actual como a un borrego vulgar, refiriéndose a nosotros a nuestra maldita cara, es para darle dos bien dadas, y enseñarle el mundo que no quieren ver.
Que sencilla sería la estadística quitando outliers... pero existimos, gracias a nosotros no puedes hacer una generalización total, y aun menos cuando lo que pretendes unificar es una falsedad hiriente.

Sinceramente, estoy cansado de todo ello, y ojalá que todo cambie, aunque sé bien que la esperanza es lo último que se pierde... parece que en su caso es la caradura.

Firmado:
Sergio Reno Chanca