Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

martes, 5 de enero de 2010

Zig-Zag



El semblante de Nadja era como una máscara de nácar.

- Ya te dije que cuando escuché los pasos me levanté y salí. Miré en los cuartos de Ric y de Rosalyn, pero no me pareció que hubiese nada raro. Entonces di la vuelta para mirar en el tuyo... y vi a un hombre. - Le apretó el brazo con fuerza -. Estaba de pie junto a tu puerta, de espaldas, yo no podía ver su cara... Al principio creía que era Ric y le llamé, pero de repente me di cuenta que no era él... Era un desconocido.
- ¿Cómo podías saberlo? - murmuró Elisa, aterrada -. El pasillo no tiene mucha luz... y dices que estaba de espaldas...
- Es que... - Los labios de Nadja temblaban, su voz se convirtió en un gemido de horror-. Me acerqué y me di cuenta de que, en realidad, no estaba de espaldas...
- ¿Qué?
- Le vi los ojos: eran blancos... Pero la cara estaba vacía. No tenía rostro Elisa. ¡Te lo juro! ¡Créeme!
- Nadja, estás influida por la imagen de la mujer de Jerusalén...

Aquella explicación pareció surtir efecto en la joven paleontóloga. Se quedaron un instante mirándose.

- Quizá tengas razón... Pero fue un sueño horrible.
- ¿Recuerdas otras cosa?
- No... Se acercó a mí y... Creo que me desmayé al verle... Luego aparecí en la cama... - <<¿Ves?>>, le decía Elisa. Nadja volvió a apretarle el brazo-. Pero ¿no crees que puede haber alguien más, a parte de los soldados, Carter o nosotros?
- ¿A qué te refieres?
- Alguien mas... en la isla.
- Es imposible - dijo Elisa estremeciéndose.
- ¿Y si hubiera alguien más, Elisa? - insistía Nadja. Apretaba el brazo de Elisa con tanta fuerza que le hacía daño-. ¿Y si hubiese alguien más en la isla que no supiéramos?



(Estracto de la novela de ZigZag de Jose Carlos Somoza)

1 comentario:

La vida Bohemia dijo...

Me ha puesto los pelos de punta...y la imágen me ha asustado créeme :S
Mmm tengo muchos libros que leerme, pero en cuanto saque tiempo, me compro este ;)
Un besote!