Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

martes, 29 de septiembre de 2009

Salvajes



Envueltos en una fina capa de escarcha,
derretidos con los primeros rayos del sol,
en un amanecer dorado,
despertamos de nuestro letargo
cual fieras salvajes.

Desgarramos con ansia y voracidad
nuestros cuerpos ardientes.
Avivando las llamas de nuestros corazones,
en nuestro paraíso incandescente.

Sin importarnos el futuro o el mañana,
cerramos los ojos y nos dejamos llevar
en un vaivén de sinfonías,
hasta desgarrar el viento
con nuestros aullidos.


Aullando,
aullando como lobos
a la luna llena.



lunes, 28 de septiembre de 2009

Comenzar



Suena el despertador. Abro un ojo e intento situarme desde esta nueva perspectiva. Las estrellas ya no brillan en el techo azul. Desde la ventana se filtra un poco de luz, parece que el día ha amanecido soleado.

Apago la musiquilla que resuena en la habitación, con intención de dormir diez minutos más. Repaso mentalmente qué es lo que tengo por hacer... Deshacer la última maleta, ordenar un poco las estanterías, ducharme, desayunar y salir a dar una vuelta por la facultad, reconocer un poco el terreno...

Salgo a la calle. ¿Quién decía que en esta ciudad 360 días del año hacía nublado? ¡Vaya! Parece que hemos comenzado por esos cinco días de sol... No está mal. Observo los diferentes edificios, todos tienen un aspecto clásico y muy bien cuidados. Parece que hay ambiente estudiantil, aunque las clases comienzan mañana. A pesar de mi nerviosismo, y del leve dolor de cabeza (debido a ellos), me siento bien. Paseo por la calle y no conozco a nadie, ni nadie me conoce a mi... ¡todo un lujo!

Paseamos por un gran parque, un pequeño pulmoncito de naturaleza en el que resguardarse del estrés cotidiano. Hay un estanque, con palomas, patos, tortugas, un cisne, pavos reales... Los abuelos pasean a sus nietos, los trabajadores van de aquí para allá, trajeados. La ciudad se mueve, se respira vida.

Creo que será un buen comienzo...

sábado, 26 de septiembre de 2009

+13





Le había soltado el pelo, para calmar por un momento su sed. Sin saber qué hacer con sus manos, él las entrelazó rodeándola entre sus brazos, justo por debajo de los suyos... después de que le repasase con su mano en un intento de comprobar que aquello no formaba parte de una fantasía suya, el seguía barriéndola también entre sus dedos a besos...

Continuó recorriendo su cuello hasta cerciorarse de que no había dejado ni un solo lugar vacío en ese estremecimiento.

Mientras tanto, ella se despistaba enrollando uno de sus mechones de pelo con su mano derecha, la izquierda volvía a reconducirlo. Con los ojos cerrados, comenzaba a dejar escapar unas carcajadas nerviosas, casi inaudibles. Entonces se acercó a su oído, y le susurró muy lentamente dos palabras que hicieron que él temblara de pies a cabeza, consiguiendo que la estrechara contra su cuerpo para darle un largo y apasionante beso... Su lengua jugueteaban entre la de ella, como en un baile sincronizado, entre sus dientes, saboreándola con dulzura.

Cuando se separaron, levemente, dejando tan solo casi un milímetro de distancia, él pudo volver a quedar por encima, diciendo: ¡pero yo más!

Y volvió a la carga, mucho más fuertemente que antes... ahora a ella le costaba respirar, estaba siendo arremetida con su fuerte ansia de volverse loco allí mismo. En aquel mirador, ahora partícipe de una agonía de ideas que se esfumaban rápidamente para dar paso a otras. Él ladeó la cabeza sin separarse de su boca, y divisó un lugar más recóndito... Sin decírselo, la cogió de la mano y se la llevó hasta allí.

Atrás quedaba el mirador…

E=mc**2



Lentamente... se acercaron, en silencio, hasta casi rozarse con los labios, ahora entreabiertos...

Y él, intrépido se apresuró a hacerle cerrar los ojos... con un único deseo… ella perdería la consciencia, su consciencia se perdería junto a la suya. Tan solo podía él ahora observarla, sumida en un leve pulsar que latía en el interior, en su interior.
Era entonces ella la que comenzó a estremecerse... había comenzado contorneándole el rostro, y su suavidad no terminaba allí, sin quererlo, tenía la contrapartida, ahora era él, quien... comenzaba a perderse, en sus ojos ya entreabiertos... pero por mucho que quiso resistirse aferrado en sus pestañas... finalmente cayó hasta el fondo de su mirada… Continuó siguiendo la fina línea de la mandíbula hasta llegar al cuello, donde se dejo casi caer para poder aspirar el fino aroma embriagador que desprendía, la besó muy suavemente, con cuidado, sintiendo como temblaba levemente..

Ella, por su parte, intentaba aferrarse a su cuello, acariciándole el pelo con ternura, intentando no caer extasiada por el deseo irreflenable que comenzaba a palpitar en su interior. Sus labios recorrieron despacio su mandíbula, sus pómulos, sus orejas. Entre divertida y juguetona, entre mayor y pequeña... para volver de nuevo a esos labios carnosos que le hacían volverse loca, obsequiándole con pequeños mordiscos, en las comisuras de sus labios, mas fuerte, mas suave, mas deprisa, mas despacio...

Y seguía temblando.

Entonces, sin darse cuenta, él estaba sujetándole el rostro con las palmas de sus manos. Había vuelto por un momento en sí... percatándose de la inmensidad del regalo que le estaba haciendo, y quiso devolvérselo. Le elevó suavemente la cara y ella continuaba aferrándose, ahora mientras le conducía hacia más abajo, le había llevado hasta el lado izquierdo de su cuello, con ternura, pero sin querer dejarlo escapar de aquel sueño, y volvía a él su aroma, esta vez más intenso que las anteriores.

Ella podía sentir su respiración, como un suave susurro que le hacía ponerle la carne de gallina. Él presionaba suavemente sus labios contra su cuello, en un pequeño mordisco, y saboreaba con cuidado cada resquicio de su piel. Le hacía cosquillas. Pero le gustó la ternura con la que hacía cada movimiento, casi como acunándola entre sus brazos.




viernes, 25 de septiembre de 2009

Hold me

Silencio. Tan solo se podía escuchar el crotorar de alguna cigüeña y el susurrar del aire sobre las hojas desperdigadas por el suelo. A penas sí quedaban en los árboles, dándole un aspecto melancólico.

La mano de él se dejó caer sobre la de ella, cogiéndola con cuidado y estrechándola cálidamente.

El corazón de ella dió un brinco, no había esperado ese movimiento y sentía como la respiración se iba acelerando cada vez más, hasta el punto de creer tener que hiperventilar.

"Respira, respira..." se recordó.

- ¿En qué piensas? - dijo de repente, aunque tan bajito que a penas lo oyó.
- Eh... - intentó dar con una respuesta lógica, aunque sin éxito - ... nada...

Él puso los ojos en blanco y sonrió. Silencio.

- ¡Maldita sea! Estaba pensando que... tenía que acordarme de respirar, porque... me has cogido la mano y... no me lo esperaba... -estalló.
- Tonta... jajaja...
- ¡Bobo! - intentó poner cara de enfado, aunque una sonrisa comenzaba a asomar por al comisura de sus labios.
- Aiss...
- Eso digo yo... al final siempre acabo razonándote lo que ya sabes... ¿será que soy masoquista? jajaja...
- Seh...

Sonrió. También ella dejo caer su mano en torno a sus hombros, acariciándole con ternura el cuello, como haciéndole cosquillas, muy suavemente. Sintió como él se estremecía levemente. Giró la cabeza y la observó atentamente. Con la mano que le quedaba libre, sujetó su rostro con delicadeza, siguiendo con el dedo, las finas líneas de su mejilla.

No podrían determinar cuánto tiempo estuvieron así, en silencio, diciéndose todo con la mirada, porque no hacía falta hablar.

Lentamente...

jueves, 24 de septiembre de 2009

Nice Piece of Art



- Es grande
- ¿El qué?
- La iglesia
- Aaaah... si... es que como aquí la vemos todos los días ni nos fijamos casi... la están restaurando... se supone que tiene que estar terminada para Marzo o así... pero bueno... ya sabemos como son estas cosas... - sonríe.
- Tú ya no la ves todos los días... - apunta.
- Bueno... bien, ya me has entendido... ¡no le saques punta! - dice mientras le saca la lengua en un gesto de burla.

Él ríe divertido. Le encantaba este gesto por su parte, lo hacía más tierno y entrañable si cabe...

Subieron unas escaleras y llegaron al mirador. Las vistas eran espectaculares. La iglesia quedaba justo en frente, y los nidos de cigüeñas se sucedían aquí o allá, casi sin espacio entre unas y otras. En esta época del año no había polluelos, así que tuvieron que conformarse con observar a las que reposaban silenciosas en sus nidos.

Decidieron sentarse en un banco por observar el entorno desde otra perspectiva...


miércoles, 23 de septiembre de 2009

Electrizante



martes, 22 de septiembre de 2009

Musette

Para ti:

lunes, 21 de septiembre de 2009

Descubriéndo-me


"¡La curiosidad mató al gato...


A menos de una semana para largarme de aquí. De irme lejos, muy lejos, donde 360 días del año llueve y el cielo está nublado... creo que voy a sacar fotos al cielo soleado de estas mañanas e imprimirlas para llevarme un recuerdo de cómo brilla el sol. 

Tengo que hacer la maldita lista de lo que necesito y necesitaré, pero me da tanta pereza ponerme a ello que lo voy retrasando todos los días. Al final viajaremos en Domingo, seguramente. 

Espero llevarme el teclado... aunque solo sea por tocar 5 minutos al día, y no estudie las obras que me corresponden para este año, necesito música. 

No estoy disgustada, a fin de cuentas he elegido yo el destino de mi futuro, y voy a estudiar lo que a mi me gusta, después de tenerlo claro desde 4º de la ESO. Solo tengo un poco de miedo... De ese miedo a lo desconocido, que por un lado quieres que llegue lo antes posible para saber qué pasará y por otro lado quieres arañar los últimos días de... ¿libertad?

Estoy contenta porque por fin voy a empezar de cero. Sin temor al qué dirán, porque ¡no me conocen! ¡nadie sabe de mi pasado! Puedo ser yo misma por una vez, sin miedo a salir a la calle y que esas miradas te atraviesen el alma, como tantas otras veces que recuerdo... 

Hoy, como casi todas las mañanas, busco nuevos grupos de música con los cuales perderme entre sus letras, siempre en inglés, (y no las entiendo). Más que en sus letras, en su melodía, en su ritmo... No es por lo que dicen, si no por lo que transmiten. 

Hoy también, he decidido leerte en el pasado. Quería buscar un momento tranquilo, donde no hubiese nadie que me molestase, y donde la música es la única que me acompaña. Te he leído en 2008, entre Marzo y Abril. Pudiendo llegar a entenderte un poquito mas. Siempre curiosa y ávida de saber-te. 

Transmites vida, sentimientos, sensaciones, que ni siquiera con palabras soy capaz de describir. Simplemente fascinada, suspirando, con el corazón encogido. Describes tanto en tan poco espacio que solo puedo decir "¡eres absolutamente genial!"... 

... Solo quería que lo supieras...

¿Por qué, por qué? No se si será destino, o más bien suerte, pero, por algún motivo hemos coincidido, entre palabras, enredados, colgados de la vida y de los sueños, del presente y del futuro... Solo puedo decir... ¡gracias! Solo puedo decir... ¡te quiero! 

Hoy quería que supieras-me. Un poco más. 


... y la satisfacción lo resucitó!"

domingo, 20 de septiembre de 2009

Incandescente




Noche. Noche de ligera frescura, de fina llovizna. Noche de promesas de diversion, de picardia, de comerse el mundo. Noche de recuerdos, de promesas, de deseos...

De deseo...

Cojo el teléfono casi al vuelo. Es ella, lo sabía. No se como, pero siempre lo consigue. Siempre consigue convencerme para salir de noche, entre esa fauna salvaje que se transforma. Quedamos en un plan tranquilo, un momento para desahogarnos, para hablar, para ser felices solamente con nuestros sueños y promesas...

Un pequeño "beep" suena desde mi movil. Un mensaje nuevo. "Vístete de blanco y negro, hoy vamos a ir todos iguales".

"¡Bien!" pienso, eso solo me deja una posibilidad de elegir "modelito" para la noche. Algo sencillo pero con un toque... interesante. Camisa blanca y corbatín, pantalones negros, zapatos negros, un poco de maquillaje, raya en el ojo y rímel.

Volando vuelvo a mi puesto de mandos, junto al portatil. Estaba allí, esperando. Tenía ganas de que me viese fuera de la rutina casera. Cómo me gustaría que estuviese aquí... Y pensar que hace dos fines de semana...

Llaman al timbre. Una despedida fugaz.


Salimos. Caminamos. Seguras. Sonriendo. Una decisión acertada de dónde cenar. Bocatas, sangría, risas, cotilleos....

Pedimos la cuenta. Salimos. Nos dividimos. Unos por un lado, otros por otro. Elijo el plan mas tranquilo.

Conversaciones que fluyen, que saltan, que se mezclan. Sonreímos, alegres, divertidas... Buena música, gatos pardos, fauna y flora...

Por un momento me pierdo entre mis pensamientos. Embriagada por el deseo... por él.

Embriagada por el deseo, por él... de él...


Mas tarde. Decidimos dar por terminada la velada. La noche aun es joven...


Me acurruco entre las sábanas. Calentita. Arropada. Cierro los ojos, y antes de dormirme, mi último pensamiento retrocede hasta un 5 de septiembre...

sábado, 19 de septiembre de 2009

Achmed, The Dead Terrorist

jueves, 17 de septiembre de 2009

Cuéntame al oído



- Muy despacio y muy bajito -

Hoy es uno de esos días en los que no se qué decir... Uno de esos días, en los que mil ideas, pensamientos y palabras, se agolpan por salir de mi mente, todas a la vez, y sin embargo, no soy capaz de expresar ninguna...


Me gustaría cerrar los ojos
y sentirte a mi lado,
muy cerca,
muy cálido...


Hoy es uno de esos días, en los que te regalo mil sonrisas, mil besos, mil abrazos, mil caricias, mil horas, mil suspiros, mil susurros...


Cuéntame al oído,
muy despacio y muy bajito,
que hoy es uno de esos días
por los que perdernos
entre la tierra y el cielo,
por los que fundirnos
entre besos infinitos,
por los que buscarnos y encontrarnos,
sin miedo, 
curiosos,
inocentes,
como niños...

Juntos,
tú y yo.



miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cookie Jar


- Entre sábanas - 

Repasó mentalmente; cartera, llaves, móvil, lo indispensable para salir a la calle... Todo en orden. 
Desde hacía casi mas de una semana, había decidido que ropa ponerse, solo por no estar en el último momento probándose y cambiándose. Y lo de maquillarse... aunque él no se lo había pedido, quería sorprenderle.  

Sonrió. Miró la hora, llegaba a tiempo. 

A pesar de ser Diciembre y de estar en pleno invierno, la tarde había salido calurosa. No había ni una sola nube en el cielo y el sol resplandecía. "El tiempo juega a nuestro favor", piensa.

Gira la esquina, la plaza aparece ante ella. Sorprendentemente no hay mucha gente, ni siquiera madres con niños. A media distancia, allí está, sentado en un banco, mirando ensimismado la iglesia. 

Una descarga de... adrenalina? se le dispara y por un momento cree que el corazón va a salir corriendo.  Tiene que inspirar profundamente, carraspear para que le salga la voz y lanzar un "¡Hola!" a modo de saludo. 

De nuevo allí, los dos, juntos. Un par de besos. Silencio. Se miran. 

Ella no puede más, suelta una risotada y lo abraza con fuerza, cosa que lo pilla desprevenido, aunque corresponde el abrazo. 

Huele bien. Dulce. Ahora se da cuenta de cuánto había echado de menos ese aroma... Y de las ganas que tenía de verle, y de sentirle, y de...

Cuando se separan, ambos están sonrojados por la hazaña, aunque sonríen felices y cómplices. 

- ¿Has visto ya el mirador? 
- ¿El mirador? ¿Qué mirador? - contesta él extrañado.
- Vale, no... jajaja, ven, anda - le dice, cogiéndole de la mano. - Ya verás que vistas...


martes, 15 de septiembre de 2009

Alfie



- ¡Smile! -

Esperó su llamada con ansiedad. Sabía que llamaría, tarde o temprano. A fin de cuentas, habían quedado para verse, de nuevo. 
No podía asegurar si estaba más o menos nerviosa que la primera vez, lo que sí podía asegurar es que en cuanto lo viese, le iba a plantar un abrazo en toda regla.

Encendió la luz del cuarto de baño. Por segunda o tercera vez tenía que retocarse el pelo, añadir un poco de maquillaje, darse brillo en los labios, respirar profundamente y guiñarse un ojo. Todo iba a salir perfecto. 

Del móvil surgió la cancioncilla que se había puesto de moda durante el verano, y que se negaba a cambiar, por tantos recuerdos que ésta le traía... "I kiss you...". Era él, estaba llamando.
Casi temblando, abrió la tapa de su móvil. En efecto, ahí estaba. 

Quedaron en un punto central, donde encontrarse fácilmente. De cuatro saltos bajó hasta la calle, cerró la puerta con cuidado, cruzó la calle, en dos minutos estaría allí...

(... continuará... )

lunes, 14 de septiembre de 2009

Libélulas


(You found me... Thanks)

Abrí la ventana con cuidado. Una ráfaga de aire se filtró en el interior de mi habitación, haciendo que un escalofrío me recorriese de pies a cabeza. Era temprano, aun podían oirse risas de niños y conversaciones en la calle.
Alcé la cabeza para observar el cielo. Oscuro, dejaba ver algunas pequeñas estrellas tímidas, que brillaban levemente. Y la estación espacial, un punto brillante, no creo que fuese geoestacionaria de mi casa, pero yo la veía todas las noches desde comienzos de verano.


Apoyé mis brazos sobre el alféizar de la ventana. No había rastro del gato misterioso que de vez en cuando se dejaba caer por allí. Algunas noches me quedaba a esperarlo, pensando, ¡venga valiente, salta por la ventana!


Me acordé de cuando sacaba las piernas por la ventana, en aquella graciosa postura, tumbada en la cama

.
......................

Me detengo.
Escucho. Atenta. Pequeñas notas.
Me acuerdo. Te pienso
.
....................

Mis dedos se deslizan
entre teclas,
acariciando dulce melancolía,

deteniéndome en cada nota,

apoyando con delicadeza
el peso de mis manos.

Mis dedos se deslizan entre tu pelo,
acariciando tu piel,

deteniéndome en cada rincón,

curiosa,

apoyando con delicadeza
mis manos entre tus manos.

Butterflies...

domingo, 13 de septiembre de 2009

Beriadan



Para ti:


sábado, 12 de septiembre de 2009

Terra



Corría a través del bosque. Descalza. Tan solo arropada por un ligero vestido de seda blanca, que la envolvía con dulzura, que se deslizaba por su cuerpo...

Verde. Tan solo podía vislumbrar de vez en cuando pequeños rayos de sol que se filtraban a través de la enmarañada naturaleza. Árboles, helechos, pequeñas flores silvestres, ramas, troncos, musgo... Todo era verde.

Pequeñas gotas de rocío y sudor perlaban la piel de la jóven muchacha que corría, sola, por el bosque. No huyendo, sino tratando de encontrar.

Todo era silencio. Ni siquiera las pisadas inquietas de la chica disolvían la calma. Cual veloz gacela saltaba y corría entre la espesura, no huyendo, sino tratando de encontrar.

Su cabello se agitaba rebelde sobre sus hombros. Su mirada era firme, segura. Su piel, nacarada. Sus manos finas, pequeñas y suaves. Sus piernas, largas, infinitas. Su figura, ligera, casi como un suspiro.

Corriendo.. persigue sus sueños.

A lo lejos, divisa un pequeño punto que descansa sobre unas rocas. Intenta acercarse para verlo mejor, pero este la esquiva con un movimiento ligero, escondiéndose sin ser a penas visto.
Puede asegurar que es la figura de un muchacho jóven, de ojos profundos y llenos de vida.

Queda a escasos centímetors de donde intuye que se halla. Por un momento decide seguir corriendo, sin perder tiempo. Pero siente curiosidad. Así que espera. Espera...

Poco a poco, el rostro del jóven aparece entre las rocas. Parece asustado, aunque su curiosidad es más poderosa que el miedo que siente hacia lo desconocido.

Ella sonríe y alza una mano para rozar la suya.

- No temas pequeño - apenas susurra. - Acompáñame en este viaje... juntos podremos encontrar nuestros sueños, nuestros deseos...

El joven, coge su mano con timidez y hace un gesto afirmativo con el rostro.

Juntos ahora, comienzan a correr, intentando atrapar esos sueños y deseos que aún quedan lejos, pero que tarde o temprano, conseguirán alcanzar.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Edelweiss

65 palabras....


Música.

Pensamientos.
Sonrisa.
Poesía.

Bolígrafo.
Papel.

Piano.
Libro.

Blog.

Colores.
Amor.
Diario.

Suspiro.
Fotos.
Portatil.
Mensajes.


E-mail.

Recuerdos.

Besos.
Deseos.
197.
Septiembre.
5.
Sentir.
Partituras.
Guitarra.
Limón.
Yogur.
Cantar.
Calma.
Susurrar.
Estrellas.
Fugaces.
Verano.
Sueños.
Perderse.
Amaneceres.
Helado.
Chocolate.
Luna.
"A".
Cielo.
Rubik.
"Buenos días".
Cómplices.
Correr.
Viajar.
Salvajes.
Curiosos.
Madrid.
Proceder.
Buscar.
Elucubrar.
Encontrar.

Cuentos.

Comer.
Compartir.
Dibujar.
Abrazos.
Caricias.
Protejer.
Pequeños.
Horas.
Sexy.
Schweppes...

Quinque


6:52 de la mañana.

Sonríe. Lo ha conseguido. Su despertador suena a las 6:50, a fin de que enviase el mensaje él ya se habría desvelado lo suficiente para que el "beep" de "mensaje recibido" no lo despertase.

Alza la mano por encima de su cabeza para coger el móvil, que descansa de nuevo sobre la mesilla. A una velocidad vertiginosa teclea las palabras que le van asaltando a su mente, borrando y escribiendo de nuevo, pero el mensaje ya está listo para ser enviado.

6:56 de la mañana, ¡pide un deseo! le susurra al aire, como si él desde la lejanía pudiese oírla.

De nuevo, como la noche anterior, se recuesta en la cama. Vuelve a retomar algunos de los sueños que la han asaltado. Ya no sabe si los ha soñado de verdad, o sólo ha recordado parte de la realidad... o...

Duerme. En la habitación estrellada. Sueña. Sonríe.


¿Te cuento un secreto?

Hoy es uno de esos días en los que más me gustaría perderme en tus ojos, de hacerme chiquitita y acurrucarme entre tus brazos. Poder esconder la cabeza en tu hombro, oler tu aroma, que hace que pierda la poca razón que pueda tener, de poder acariciar tu rostro, tu cuello, tu pecho, y sentir el calor de tu piel, y esa suavidad...

Hoy es uno de esos días en lo que más me gustaría perderme entre tus manos... De poder perdernos en la noche, y amanecer con los primeros rayos de sol...

jueves, 10 de septiembre de 2009

Uoy htiw yats

6:30 de la mañana.

Se incorpora de la cama, levemente, intentando visualizar el despertador. Sin gafas, tan solo ve una mancha borrosa, pero puede deducir que es pronto, muy pronto. Alcanza el móvil con la mano, justo por encima de su cabeza, son las 6:32 de la mañana. Piensa que podría aguantar despierta hasta las 7 y escribirle un sms, por los buenos días...

Abre la tapa y navega hasta la bandeja de entrada de los mensajes. Ya son ciento y pico. Sonríe. Relee los últimos que llegaron a noche. Un cosquilleo le recorre de pies a cabeza. Se muerde el labio inferior con suavidad... Le gustaría pasar mas tiempo hablando con él, pero ahora que han comenzado las clases no disponen de tanto tiempo como desearían...

Nota que los párpados le pesan, así que deja el móvil en la mesilla y se recuesta en la cama. Hace calor, tan solo está tapada con una sábana de estrellas. De estrellas como su habitación. Como si estuviese en el campo, mirando al techo y viendo estrellas.

Suena el despertador.

Rock and Roll para levantarse, no está mal. Aguanta remoloneando diez minutos mas, hasta que de un salto, decide levantarse de la cama. Sube la persiana y deja que la luz se filtre en la habitación. Está despejado. Con un leve "click" el despertador deja de sonar. Observa las partituras que descansan sobre el teclado. Ya son las 10:30 de la mañana, él debe estar en plena sesión estudiantil.

Baja las escaleras en cuatro saltos, y se detiene delante del espejo que hay en el descansillo. Se retoca el pelo, le guiña un ojo a su reflejo y sonríe. Comienza a tararear una cancioncilla que escuchó ayer en el Spotify...


If you run with me

I´ll stay with you

Fooled by my own desires
I twist my fate
Just to feel you
But you, turn me toward the light
And you´re one with me
Will you run with me?

Take my hand now
We´ll run forever
I can feel the storm inside you
I´ll stay with you

Take what you need
From me

Wake up this world
Wake up tonight
And run with me
Run to me now



miércoles, 9 de septiembre de 2009

Inspiration




¿Te cuento un secreto?

Acércate,
quiero susurrarte,
quiero besarte,
quiero abrazarte,
quiero te...

¿Te cuento un secreto?

No se lo digas a nadie...
Tan solo quiero que lo sepas
tú, tú mismo, y tus sueños.

Acércate,
susurrar, quiero te,
besar, quiero te,
abrazar, quiero te,
... pero lo que mas quiero...

... es ¡¡querer chocola te!!

martes, 8 de septiembre de 2009

Estoicos?

Amor: sentimiento intenso del ser humano que necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

Beso:

~ volado.

m. coloq. Ec. El que se da a la distancia con el gesto de los labios y un ademán de la mano.

comerse a ~s a alguien.

loc. verb. coloq. Besarlo con repetición y vehemencia.


Abrazo: Estrechar entre los brazos en señal de cariño

Susurrar: hablar quedo, produciendo un murmullo...

Querer: deseo o apetecer. Tener cariño, voluntad, inclinación hacia alguien o algo.

Pasión: inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona.

Recordar: hacer presente a alguien

Soñar: representarse en la fantasía imágenes o sucesos mientras se duerme...

Fantasía: facultad que tiene el ánimo de reproducir por medio de imágenes las cosas pasadas o lejanas, de representar las ideales en forma sensible o de idealizar las reales.




-- Cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza toda, siempre es poca... --




lunes, 7 de septiembre de 2009

Rayos


Síntomas de enamoramiento:

* Quien está atravesando por un enamoramiento tiene como único pensamiento a la persona por la cual siente atracción, el resto del mundo desaparece totalmente.


* Cuando se está frente a la persona en cuestión se produce rubor, sudoración, taquicardia y las pupilas se dilatan, el solo hecho de oir el nombre puede provocar sensaciones similares.


* Se pierde la noción de las propias necesidades, no siente hambre, sed, frío, calor o sueño y puede pasar horas al lado del objeto de sus deseos simplemente mirándolo o escuchando su voz.

* El efecto del enamoramiento lleva a querer complacer a la otra persona y todo es poco para brindarle y satisfacer sus gustos.

* El desmedido interés por impresionar no se limita sólo a invertir en regalos e invitaciones, sino también en si mismo ya que para verse bien puede cambiar su vestuario y adoptar hábitos que exceden sus posibilidades económicas llegando a contraer deudas que luego traerán serios problemas.


* La persona que pasa por un enamoramiento tiene una falsa sensación de grandeza, se siente omnipotente, seguro de mismo y totalmente capaz de llevarse el mundo por delante, no hay lugar para los pensamientos racionales, toda su mente está dirigida hacia la conquista realizada o por realizar.

* En el enamoramiento se produce una euforia desmesurada, una felicidad constante por lo que es común tener una sonrisa permanente en los labios o reír a carcajadas ante cualquier tontería.


* Se cambian los comportamientos habituales y se imitan los de la otra persona, en casos extremos se puede adoptar hasta los gestos y la forma de hablar del otro.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Olas

Septiembre...

Tiembla de pies a cabeza. Su corazón palpita desbocado, más rápido y más lento al mismo tiempo. No sabe si sentarse o permanecer de pie, no sabe si cruzar los brazos o dejarlos colgando... Intenta respirar, pensar, distraerse, cielo azul, calor, turistas... nada.

Entonces...

Lo ve. Camina. Guapo, piensa. Se acerca. Alto, tal y como dijo. Lo mira. Tiembla. Respira. Se levanta. Sonríe. Camina hacia él. Casi están. Juntos. Dos besos...

Hablan. Caminan. Hablan.

Mas tranquila. Le gustaría detener esos instantes. Tanto tiempo esperando y siente que se le escapa de las manos. Solos. Por fin. Juntos. Suspira hacía sí. Juguetea con un mechón de pelo entre los dedos. Él también tiembla. Sonríe. Tan tierno. Le gustaría abrazarle. En su lugar le acaricia el hombro, el cuello. Tiene la piel suave. Le ecantanta.

Un instante...

Silencio...

Una mirada. Algo dentro de ella la desborda...

Contiene la respiración...

Se besan. Sonríen. Cómplices. Entones, suspiran. Se abrazan. Se quieren.

"Te quiero", susurra.

Más besos. Dulces. Suaves. Lentos. Cálidos. Sublimes. Salvajes. Rápidos. Misteriosos. Tímidos. Curiosos. Hambrientos. Sedientos. Con sabor a limón. Con sabor a menta. Sonríen. Se cogen de las manos. Borrachera de besos. Mejilla. Labios. Cuello...



El tiempo debora las horas. La despedida. No tiene palabras. No quiere marcharse. Pero tiene la firme promesa de que volverán a encontrarse... antes o después.


Volverán. Juntos.