Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

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Arpegios

martes, 17 de noviembre de 2009

Del lat. Sentire



El individuo actual le da una importancia extrema a sentir cosas. Nunca como ahora el ocio estuvo tan vinculado a la obtención de sensaciones intensas, nunca se han consumido tantas sustancias para obtener sensaciones, o escuchar determinados tipos de música sin más intención que la de aturdir.

Igualmente, los medios de comunicación se van convirtiendo en una catarata de estimulación primaria que está destinada a provocar un estado de sobreexcitación, donde no hay tiempo para pensar.

En este contexto, el individuo cae en una trampa narcisista que le hace estar constantemente preguntándose "cómo me estoy sintiendo". En este sentido, la auto observación obsesiva afecta a lo observado, ya que las emociones cambian en el momento en el que la persona deja de fluir en ellas y se convierte en su espectador.

Es decir, que si nos paramos a pensar en por qué sentimos esto o aquello, dejaremos de sentir. Si se observa desde fuera, pierde la esencia. En este sentido, hay que dejar se llevar. Fluir.

El ciudadano moderno en este contexto, se sentirá obligado a sentirse bien, y en este sentido se diría que se instaura una dictadura del bienestar y una medicalización del malestar. Así, el esfuerzo o el sufrimiento son considerados males absolutos que el sujeto está legitimado a evitar.

Se entiende que una vida sana a de ser aquella en donde no hay sentimientos negativos. Y sin embargo, la realidad es que el esfuerzo, el sufrimiento, la tristeza son componentes necesarios de una vida sana.

1 comentario:

Lío dijo...

Consecuencia necesaria de la sociedad del espectáculo. Vivimos mediatizados por mercancía. ¿Sensaciones? Sí, pero mediante la mercancía. La experiencia directa ha quedado relegada por la experiencia a través de la tecnología. Vivimos constantemente enchufados a un aparato: móvil, coche, televisión, ordenador, etc. Una existencia mediatizada. De ahí que se llegue a pensar que ya somos, en este momentos, cyborgs, entes asimilados con la máquina.

Respecto a lo que dices, sí, se prima el estímulo más cuantitativa que cualitativamente. El estímulo es apreciado sobremanera y la búsqueda del mismo es incentivada desde todos los medios de comunicación mediante estereotipos o falsas representaciones de la realidad. En última instancia es en eso en lo que se basa el sistema del espectáculo, no? El consumismo de la mercancía alienada, la creación de un mundo yupi de mercancías, colorines y luces de neón.