Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 12 de abril de 2017

Ventanas


A veces es necesario mirar fuera; 
reencontrarte en otros ojos, 
en otra luz, 
en otra vida.



Así fue como, 
de nuevo, 
 se atrevió a abrir todas sus ventanas.

La luz del sol le cegó por unos instantes
aunque sintió que su corazón volvía a templarse,
teñido de colores nuevos. 

Llevaba demasiado tiempo siendo una habitación a oscuras.

domingo, 2 de abril de 2017

Paredes vacías

Se arma de valor y alza la vista para mirar las paredes de aquel rincón, ahora vacío de melodías que inviten a soñar.

No queda nada. 

Se deja caer al suelo, intentando que el impacto le arranque alguna palabra, grito o llanto...

en vano. 


miércoles, 8 de marzo de 2017

Cumpleblog: 8 años

Ocho años... ocho años desde que aquella jovencita decidió abrirse un portal en el que intentar domesticar sus monstruos, compartir experiencias, pensamientos, sentimientos, conocer gente nueva, desahogarse, llorar, reír, crear, creer... Ocho años por los que han pasado innumerables experiencias, momentos, personas, vida... 

Recuerdo con añoranza y cariño aquella etapa. Sentía que por primera vez tenía el control sobre mi vida, que estaba trabajando para ser una mejor versión de mi misma, que estaba estudiando algo que me abriría las puertas para alcanzar mi objetivo. Recuerdo la pasión con la que experimentaba cada pequeño detalle, las ganas, la energía, el amor...

A veces me echo de menos, echo de menos a aquella jovencita llena de rabia y entusiasmo. Sé que esa parte sigue habitando en mi, pero siento que no tiene tanta fuerza como antes. El peso de los años ha ido cambiando mi forma de ver el mundo, de pensar y de expresarme, cortando, en cierta manera, mis alas. Afortunadamente este pequeño portal es una ventana a otros rincones y a otras personas maravillosas en las que reencontrar esa vitalidad e inspiración que a veces creo perdida. 

A todos vosotros, muchas gracias por acompañarme en esta aventura, gracias por vuestros comentarios, por vuestro tiempo y por compartir parte de vuestra esencia en estas páginas. 


¡Un abrazo! 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Florecer

("Almendros en Flor")

Quiero que la primavera
haga conmigo
lo que hace con los almendros:

renacer.

martes, 14 de febrero de 2017

Olvido

Hoy ha soñado con él y no le reconocía. Tampoco las calles por las que paseaban en aquellos gélidos inviernos huyendo de cualquier mirada...

Se ha despertado pensando que una vez más él también había sentido esa extraña conexión a través de los sueños; pero por primera su idílico recuerdo se había desvanecido por completo; no había nada a lo que poder aferrarse. 

Constantemente había deseado enterrar en lo más profundo de su memoria aquellos recuerdos que reabrían viejas cicatrices y siempre dolían. Había deseado incluso inmoler su pasado, lo que había sido, lo que nunca llegó a ser. Perderse en un efímero suspiro.

Y ahora que a penas podía acariciar ni siquiera su nombre, sentía más miedo que nunca. Miedo a olvidar, a perder esa pieza que, a pesar de todo, formaba parte de su oxidado corazón.



Y miedo a que él ya la haya olvidado.

viernes, 6 de enero de 2017

Towanda

Este año, mis regalos de reyes, llegan de la mano de unas bonitas alas nuevas con las que surcar mis sueños y propósitos, desafiando viento, marea y tempestades. Un plantel de musas, magia y fuerza donde antes habitaba el miedo; y lo que más me ha gustado: la motivación de seguir creyendo, creando y creciendo. 

sábado, 31 de diciembre de 2016

Time to fly

A pesar de mi ausencia este último mes, no quería empezar el nuevo año sin hacer un pequeño balance de lo que ha supuesto para mi este 2016. 

Lo cierto es que he escrito menos de lo que me hubiese gustado, bien por falta de inspiración, tiempo o motivación. No es algo de lo que esté orgullosa, ya que para mi siempre ha supuesto una válvula de escape, una forma de poner voz a mis pensamientos y también un modo de compartir otros puntos de vista, con otros rincones de literatura y magia. No estoy orgullosa porque siento que me he abandonado, que os he abandonado. 

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Los primeros meses de este año han sido difíciles: en mi fuero interno sabía que debía tomar una decisión que me carcomía por dentro y sobrevolaba mi mente con demasiada frecuencia. Esa decisión lo iba a cambiar todo para siempre y juro que traté de retrasarla todo el tiempo que me fue posible, para así, hacer acopio de valor y seguir luchando. No quería quitarme la venda, no quería dejar de estar ciega. Tenía demasiado miedo a aceptar la realidad, a darme de bruces contra ella; tenía miedo a precipitarme, a errar, a provocar sufrimiento. 

Supongo que al final llegué a ese punto de inflexión donde no podía seguir, simplemente, como si nada. También debía pensar en mi. Me estaba autoengañando y sentía que, en parte, estaba fingiendo un sentimiento que ya no me pertenecía y que de continuar, nos habría destruido completamente. 

Con la llegada del verano acabé una primera etapa de la que estoy orgullosa, ya que por primera vez siento que lo que estoy estudiando realmente me apasiona. En cierta parte estoy cumpliendo un sueño de mi “yo” adolescente y creo que voy por buen camino. 

Y con la llegada del verano, las vacaciones, las fiestas de los pueblos, el calor, las noches de planetas y estrellas fugaces, las amistades de siempre, las risas, las noches de chicas, los conciertos, las proposiciones indecentes, los labios rojos, el volver a bailar como si nadie me estuviese mirando, un cambio de look, sentirme más valiente, sorprenderme al descubrirme sin ansiedad, como si nunca me hubiese estrujado el pecho... 

En Octubre llegó a mi vida una pequeña bola de pelo inquieta y fiera, pero a su vez, llena de amor y cariño, que me robaría el corazón desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzasen. Y quien diga que los gatos no son cariñosos, es que no tiene ni idea.

Noviembre se llenó de escapadas a la ciudad del viento, de celebraciones, de logros, de sentirme orgullosa de mi familia y amigos. Volví a tocar el piano, a leer, a ilusionarme por las pequeñas cosas, a hacer algo de deporte y a trabajar. Trabajar en algo que nunca me ha gustado y siempre he renegado porque nunca me he sentido capaz de hacerlo. Pero estoy gratamente sorprendida, contenta y animada. 

Y de nuevo diciembre. El año pasado decidí que 2016 iba a ser un año sin propósitos; pero me he dado cuenta, a lo largo de los meses, de que me falta “algo”. Creo que plantearse desafíos te ayuda a mejorar tanto personal como profesionalmente; te ayuda a esforzarte al máximo y dar lo mejor de ti. Tener unas metas fijadas, más o menos realistas, te ayuda a encontrar muchas veces esa motivación que a veces flaquea con el día a día. Además, la satisfacción que da llegar a fin de año y sorprenderte de que has cumplido más propósitos de los que te creías capaz en un principio, ¿qué?

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Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias. Espero que este 2017 esté lleno de nuevas aventuras que podamos compartir.

Un abrazo, 


¡Nos leemos!