Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

jueves, 13 de diciembre de 2018

Hiperestesia

Su grito se clava en mi pecho como un puñal de fuego. Siento su dolor antes que su rabia. Siento su tristeza antes que su ira. Observo cómo se remueve incómodo en su propia pena, acorralado tras todos esos sentimientos que rugen desde su interior. Tiembla. 

Otro aullido se eleva cortando el aire que encierran estas cuatro paredes. Contengo el aliento y la realidad me muerde las mejillas. Me impregno de su ansiedad y su angustia. Bebo de cada emoción sin poder evitarlo, sin querer evitarlo. Tiemblo. 

En ese momento, una voz neutra rompe con su abismo, tendiéndole la mano antes de que pueda perderse en aquel desconsolado océano de recuerdos: 


«¿Cómo te sientes ahora?».

sábado, 27 de octubre de 2018

Citas

Camino con rapidez entre la gente mientras la ciudad se abre ante mis ojos. Las luces de los diferentes escaparates brillan y parpadean intentando captar el interés de cualquiera que quiera dejarse atrapar. La piel de mis mejillas agradece el frío contacto de la noche, mi pelo baila entre la brisa otoñal y mi mirada se pierde tratando de encontrarse con tus ojos color miel. 

El olor a castañas asadas hace que sonría; la primera vez que quedamos, entre pasos torpes y conversaciones tímidas, dimos de bruces con aquel pequeño puesto que nos haría reinventar las meriendas de las tardes de invierno. 

Reconozco entonces tu pelo despeinado entre la multitud. Observo moverte al ritmo de una de esas canciones que tanto nos gusta bailar; casi puedo adivinar de cuál se trata. Me deslizo sin que me veas para atraparte por la espalda, poniendo mis manos alrededor de tus ojos mientras pregunto: 

- ¿Banana Pancakes? 
- Yes, because you're my little lady...

miércoles, 10 de octubre de 2018

Lacónicamente

Le miró con intensidad, pudiendo verse a sí misma sumergiéndose en aquellos ojos azules como el océano. Estaban sentados uno en cada silla pero más cerca que nunca. Estaban hablando de todo y de nada, pero sabía que entre líneas había mucho más, mucho más que sólo palabras triviales. Entonces confesó: 

- Me gustaría tomar un café contigo. 

Pasaron algunos segundos que parecieron eternos hasta que ella atisbó a afirmar: 

- Un... café... 
- Sí. Me gustaría... mucho - sonrió mientras mantenía los ojos fijos en ella.

Sintió que se le cortaba la respiración, pues aquella propuesta, inocente en principio, significaba mucho más que sólo uno café. Significaban horas hablando sin parar entre risas y sonrisas cómplices, minimizando aquella distancia insalvable que los mantenía en una indiferencia aparente, acariciándose sin querer queriendo, y por qué no, quemando aquella tensión con besos en el cuello y mordiscos en el alma. 

Y en realidad se moría de ganas, se moría de ganas por intercambiar mucho más que palabras entre los descansos de clase y clase, pero manteniendo su corazón bajo aquella coraza de espinas que le impedía lanzarse a la piscina tan rápido como le pedía su cuerpo, respondió: 

- Claro, algún día quizá. 


jueves, 4 de octubre de 2018

Un año más fuerte

Observo, mientras camino, cómo la ciudad comienza a teñirse de colores cálidos. Las hojas rojas, naranjas y amarillas crujen bajo mis pies. Una sonrisa cruza mi rostro al descubrir a una pareja de adolescentes enamorados coleccionar instantes tras una cámara de fotos. El tiempo se detiene mientras juegan a perseguir sus labios entre besos y caricias. Desvío la mirada, pues entiendo que este instante es sólo para ellos dos. 

Desde hace algunos años, el otoño había sido para mi una estación más, sin embargo, desde que me he permitido romper con viejos lastres para darme alas, siento que vuelvo a hallar la inspiración en cada canción, la magia en cada pequeño matiz, en cada fotografía, en cada mirada valiente y fugaz, en cada gesto y en cada corazón latiendo lleno de vida. 

Hoy, que sumo un año más a esta travesía vital, manifiesto la intención de cuidar bien a mis musas, que han regresado sanas y salvas, para que sigan acompañándome en esta etapa llena de nuevos retos y aventuras. 

jueves, 27 de septiembre de 2018

Converger

Por casualidad o destino se adentró en aquella lejana y exótica isla de Nunca Jamás. En un primer momento dudó, pues creía corresponder a un mundo completamente diferente y, quizá aquellos niños muertos de miedo ante su propia realidad, nunca abrirían sus puertas para dejarle entrar. Dudó si sería capaz de tenderles una mano amiga a la que aferrarse, pues estaba reencontrándose con todos y cada uno de los monstruos que había ido arrastrando a lo largo de su vida, y que en algún momento tanto le habían atado de pies y manos.

Sin embargo, lejos de tropezar con las piezas de aquel puzzle de experiencias pasadas y presentes ancladas en la desolación, encajó en aquel rompecabezas como si nunca hubiese pertenecido a otro lugar. Lejos de darse de bruces con aquellos muros de contención, atravesó aquellas corazas de acero y hielo, alcanzando aquellos corazones que anhelaban el cálido contacto de una caricia sincera. 

Y entonces descubrió que ella era parte de esa isla y que, al tenderles la mano, se la estaba tendiendo a ella misma, que al escucharles, se estaba escuchando, que al respetarles, se estaba respetando, que al sentirles, se estaba sintiendo, que al quererles, se estaba queriendo. 

Y fue entonces cuando se dio cuenta de que ella era una niña perdida más, dándose la oportunidad de su vida. 

lunes, 27 de agosto de 2018

Another places

Hace una semana estaba a más de 1300 kilómetros de aquí, redescubriendo una ciudad llena de ruido, música y luz. Me vi mirando con curiosidad a todos los desconocidos con los que me cruzaba, tratando de imaginarme su día a día. Me vi caminando serena por cada rincón, contagiándome de aquella energía invisible que me hacía sonreír y soñar con esbozos de un futuro lleno de ciudades secretas y paisajes a los que acudir cuando necesite encontrarme. Cámara en mano, paseé por sus calles y avenidas, inmortalizando cada pequeño detalle: edificios clásicos, avenidas, parques, flora, fauna y humanidad. 

Me prometí volver, quizá la próxima vez con el fin de perderme. 

sábado, 14 de julio de 2018

Declaración de intenciones

Me he pasado más de media vida sintiendo miedo, evitando situaciones y personas, escudándome tras una coraza de aparente indiferencia, pensando que así prevenía catástrofes mayores, aunque sintiendo igualmente la angustia de la cual trataba de escabullirme. 

He pasado demasiados años sintiendo que la ansiedad me desbordaba y me consumía, transformándome sin ni siquiera darme cuenta, sin ni siquiera poder evitarlo. Llegándome a convencer de que esa persona que veía reflejada en el espejo, con la mirada perdida, los músculos agarrotados, el negativismo y la desidia como segunda piel y la frialdad tras la que arropaba mi oxidado corazón, era yo. 

Y sí, pasé demasiado tiempo caminando al borde del precipicio, deseando caer, perderme para siempre en ese callejón sin salida. Y puede que realmente lo hiciera, pero no duró mucho. Cuando llegas al fondo sólo puedes rebotar, o eso es lo que me dije. Y menos mal. 

Me he pasado más de media vida muerta de miedo. Pero ahora... ahora me quiero viva de osadía.